La plaza con soportales de La Rioja, lugar natal de Luis de la Fuente, representa su espacio de refugio y tranquilidad.

La plaza más icónica de la ciudad natal de Luis de la Fuente se ha transformado en el punto ideal para explorar la historia y esencia de la capital riojana del vino

Foto: Esta plaza es el centro histórico de una de las capitales del vino más importantes de España. (EFE/Shutterstock) Seguir en Google Síguenos

Soportales con siglos de historia, palacios imponentes y una plaza que ha marcado el ritmo de la ciudad por generaciones. En el municipio donde nació Luis de la Fuente se encuentra uno de los conjuntos históricos más destacados de La Rioja, un espacio donde el vino y el patrimonio se entrelazan en torno a un lugar que se ha convertido en su símbolo principal. «Es mi refugio, mi descanso, mi paz», manifestó en una entrevista a Haro Digital.

La Plaza de la Paz representa el emblema de Haro, una ciudad donde el vino, la historia y la arquitectura coexisten desde hace varios siglos. Este espacio conforma el casco histórico, declarado Bien de Interés Turístico Nacional en 1975, y alberga algunos de los edificios más icónicos de la capital riojana del vino. En tiempos recientes, además, Haro ha ganado reconocimiento más allá del mundo enológico por ser la localidad natal del seleccionador español Luis de la Fuente, quien encuentra ahí la energía, se reconecta con sus raíces y halla la calma necesaria para apartarse de las exigencias del fútbol profesional.

La Plaza de la Paz, el núcleo histórico de Haro

La Plaza de la Paz ha sido el escenario principal de la vida en Haro durante más de setecientos años. Formada en el siglo XIII junto al recinto medieval, ha cambiado de denominación en varias ocasiones —Plaza Mayor, Plaza Nueva o Plaza de la Constitución— hasta consolidar su nombre actual en 1896. En 1930 se agregó el distinguido templete de música que, hasta hoy, se ha vuelto uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad.

La imagen de la plaza también ha evolucionado con el tiempo. En el lugar donde ahora resalta el singular quiosco, durante décadas existió una fuente que proveía agua a la comunidad. Más adelante, los vehículos llegaron a ocupar gran parte del espacio, hasta que una profunda reforma devolvió el protagonismo de la plaza a los peatones. Actualmente, vuelve a ser el principal salón urbano, lleno de terrazas y rodeado por algunos de sus edificios más representativos.

Un paseo entre palacios y construcciones históricas

Alrededor de la Plaza de la Paz se encuentran varios de los edificios más emblemáticos de Haro. El Ayuntamiento, con un estilo neoclásico y remodelado en el siglo XVIII por el arquitecto Ventura Rodríguez, domina esta zona histórica. Cerca está la Torre de los Presos, una antigua torre medieval que acoge el Museo de Arte Contemporáneo El Torreón, actualmente en proceso de expansión.

Desde la Plaza de la Paz se despliega el casco histórico de Haro, un conjunto de calles que destacan por sus palacios señoriales y fachadas con escudos, testigos de la prosperidad alcanzada gracias al comercio vinícola. Sobresalen el Palacio de Bendaña, reconocido por su galería mudéjar del siglo XV, y el Palacio de los Condes de Haro. A pocos pasos se hallan otros edificios importantes, como la iglesia de Santo Tomás Apóstol, renombrada por su impresionante portada plateresca obra de Felipe Bigarny, la basílica de Nuestra Señora de la Vega, el Teatro Bretón y el antiguo Banco de España.

Más allá del vino: gastronomía, patrimonio y costumbres

La Plaza de la Paz conecta directamente con la zona de La Herradura, el epicentro gastronómico de Haro. Los bares y restaurantes convierten esta red de calles en el destino preferente para saborear pinchos, tapas y el tradicional pintxo-pote. Próximo a este punto comienza también la Ruta de los Palacios, una de las caminatas más recomendadas para admirar la arquitectura civil local.

La vivencia no se limita al casco histórico. A escasos minutos está el barrio de la Estación, un lugar singular donde numerosas bodegas centenarias comparten espacio y ofrecen visitas para conocer la trayectoria del vino de Rioja. Si la visita coincide con el 29 de junio, se puede participar en la famosa Batalla del Vino, una celebración declarada de Interés Turístico Nacional en la que miles de personas se reúnen en los Riscos de Bilibio para cubrirse con vino tinto. Patrimonio, enoturismo, gastronomía y tradiciones hacen de Haro una escapada esencial en La Rioja durante todo el año.

Soportales con siglos de historia, palacios imponentes y una plaza que ha marcado el ritmo de la ciudad por generaciones. En el municipio donde nació Luis de la Fuente se encuentra uno de los conjuntos históricos más destacados de La Rioja, un espacio donde el vino y el patrimonio se entrelazan en torno a un lugar que se ha convertido en su símbolo principal. «Es mi refugio, mi descanso, mi paz», manifestó en una entrevista a Haro Digital.

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