Apple inició esta acción intentando revertir la designación de la UE como «gatekeeper», que la obliga a abrir su App Store y sistema operativo iPhone a una competencia más amplia de aplicaciones y servicios rivales.
Apple perdió su recurso legal contra las normas antimonopolio de la Unión Europea el miércoles, después de que el segundo tribunal más alto del bloque respaldara las exigencias que obligan a la empresa a permitir el acceso de sus competidores a la App Store y al sistema operativo del iPhone.
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El Tribunal General de la Unión Europea desestimó el recurso de Apple contra su catalogación como «gatekeeper» conforme al Digital Markets Act (DMA), lo que implica que la empresa estadounidense debe continuar acatando la normativa que busca ofrecer un mayor acceso a los usuarios de iPhone a otros desarrolladores de aplicaciones y servicios digitales.
Apple impugnó la decisión de la Comisión Europea de 2023 que calificó a su App Store y al sistema operativo iOS como servicios de puerta de acceso, alegando que el iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y Apple TV deberían considerarse por separado en lugar de un único ecosistema.
El tribunal rechazó ese argumento, sosteniendo que todas las tiendas de aplicaciones cumplen la misma función: conectar a los desarrolladores con los usuarios finales.
«Independientemente de los dispositivos involucrados, esas tiendas tienen el mismo propósito, que es conectar a los desarrolladores de aplicaciones con los usuarios finales para facilitar la distribución de software,» indicó el fallo.
En un comunicado, un portavoz de Apple afirmó, «Estamos convencidos de que el mandato del DMA excede lo legal y proporcional, poniendo en riesgo las protecciones de privacidad y seguridad que hemos construidos durante décadas y exponiendo a nuestros usuarios a nuevos riesgos.
«Continuaremos defendiendo la innovación y la privacidad que merecen nuestros clientes europeos.»
La apelación de Apple sobre la ‘interoperabilidad’ sigue en curso
Esta sentencia obliga a Apple a seguir cumpliendo con la ley, que demanda que la empresa permita que sus productos alojen mercados alternativos para comprar aplicaciones, otorgue mayor libertad a los desarrolladores sobre los métodos de pago y mejore la interacción del software entre iOS y otros proveedores.
No obstante, Apple mantiene un recurso pendiente ante el mismo tribunal sobre el tema de interoperabilidad.
El Digital Markets Act exige a Apple habilitar partes de iOS para integrarse con aplicaciones, dispositivos y servicios rivales, de modo que puedan funcionar con mayor fluidez con el iPhone tal como lo hacen sus propios dispositivos.
Esto abarca el acceso para desarrolladores externos a funciones como notificaciones, sincronización de dispositivos, transferencia de archivos y otras funcionalidades del sistema que tradicionalmente rinden mejor con productos Apple.
Apple sostiene que estas obligaciones podrían debilitar las protecciones de privacidad y seguridad integradas en iOS, al verse forzada a revelar tecnologías sensibles a la competencia. La Comisión Europea afirma que estas medidas son necesarias para impedir que Apple privilegie injustamente sus propios productos, obstaculizando la libre elección de los consumidores.
El último fallo representa otro revés para las grandes tecnológicas que desafían los esfuerzos de la Unión Europea para regular las plataformas y servicios digitales.
La semana pasada, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea desestimó la apelación de Google contra una multa antimonopolio récord de 4.100 millones de euros (4.800 millones de dólares) por su sistema operativo Android, confirmando la conclusión de la Comisión Europea de que la compañía abusó de su posición dominante al imponer restricciones ilegales a fabricantes de teléfonos inteligentes y operadores de redes móviles.
Apple puede apelar la sentencia del miércoles ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, aunque exclusivamente en cuestiones jurídicas planteadas por el Tribunal General.
Fuentes adicionales • AFP

