El Gobierno incrementa en 9.000 las plazas anuales del Programa de Termalismo tras alcanzar un récord de solicitudes y prevé un impacto económico superior a 433 millones de euros, especialmente en zonas rurales

El Ejecutivo ha optado por fortalecer uno de los programas con mayor demanda entre las personas mayores. Este martes, el Consejo de Ministros aprobó la contratación para la reserva y gestión de plazas del Programa de Termalismo del Imserso para las campañas de 2027 y 2028, con posibilidad de extender el contrato hasta 2029.
Esta resolución implica una ampliación notable de la oferta. El Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), bajo el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ofrecerá 399.584 plazas a pensionistas durante los próximos dos años, equivalentes a 199.792 plazas por temporada.
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El incremento responde a la demanda creciente observada en los últimos años y permitirá incluir 9.000 plazas adicionales cada temporada en comparación con campañas previas, consolidando un programa clave para el envejecimiento activo en España.
Demanda en constante aumento
El aumento se produce tras que el Programa de Termalismo registrara niveles de participación sin precedentes. En la última campaña completa de 2025, la ocupación alcanzó el 93,55%, reflejando el alto interés entre los pensionistas por estos tratamientos.
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Imserso recibió más de 250.000 solicitudes, superando considerablemente las plazas disponibles, mientras que las estancias sumaron 1.635.318 pernoctaciones en los balnearios adheridos al programa. Estos datos motivaron la ampliación para reducir listas de espera y facilitar el acceso a un mayor número de beneficiarios.
El Programa de Termalismo ofrece a los pensionistas tratamientos terapéuticos con aguas mineromedicinales declaradas de utilidad pública a precios subvencionados, combinando atención sanitaria, descanso y actividades recreativas.
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El balneario de aguas azul turquesa que es de los más impresionantes del mundo: sus aguas proceden de un acuífero a 2.000 metros de profundidad.
Más de 72 millones en inversión pública
El aumento de plazas irá acompañado de un importante esfuerzo financiero de la Administración. El Ministerio de Derechos Sociales destinará 72,3 millones de euros para financiar las campañas de 2027 y 2028, complementados por las aportaciones de los usuarios.
Esta financiación pública cubre gran parte de los costes de los tratamientos y estadías, facilitando que miles de personas mayores accedan a servicios que, fuera del programa, tendrían un coste considerablemente mayor.
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Impulso económico en zonas rurales
Desde la entidad gestora destacan que esta inversión no solo busca mejorar la salud y calidad de vida de las personas mayores, sino también impulsar la economía de numerosos municipios donde se encuentran los balnearios.
Muchos de estos establecimientos están localizados en pueblos pequeños o áreas rurales, en las que el turismo termal es una actividad económica esencial. Según las estimaciones del Imserso, la programación para 2027 y 2028, sumada a la posible prórroga para 2029, podría generar un impacto superior a 433 millones de euros.
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Este volumen de actividad beneficia directamente a hoteles, restaurantes, comercios, compañías de transporte y servicios locales, además de contribuir a mantener miles de puestos de trabajo en regiones especialmente afectadas por la despoblación.
Para adaptarse a la demanda, el Gobierno permitirá además que durante la vigencia del programa se puedan incorporar nuevos balnearios o redistribuir las plazas entre los distintos establecimientos termales.
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Más de 30 años promoviendo el envejecimiento activo
El Programa de Termalismo, iniciado en 1989, tiene un propósito que va más allá del ocio. Su misión principal es fomentar el envejecimiento activo mediante tratamientos diseñados para prevenir o aliviar dolencias, mejorar la movilidad y promover hábitos saludables entre personas mayores.
A lo largo de los años, esta iniciativa se ha consolidado como una de las más valoradas entre los pensionistas en España. El acceso a tratamientos con aguas mineromedicinales contribuye a aliviar patologías relacionadas con el aparato locomotor, enfermedades reumáticas o problemas respiratorios, siempre bajo supervisión médica.
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Un programa que también lucha contra la soledad
Desde el Ministerio de Derechos Sociales subrayan que el Programa de Termalismo cumple una función social relevante. Las estancias en balnearios fomentan la convivencia entre personas mayores de distintas regiones del país y ayudan a combatir una de las preocupaciones principales de las administraciones: la soledad no deseada.
Durante varias semanas, los participantes disfrutan de actividades, excursiones y espacios comunes, generando relaciones personales que, en muchos casos, perduran tras la finalización del programa.
Asimismo, el programa promueve la movilidad entre comunidades autónomas y fortalece la cohesión territorial, facilitando que miles de pensionistas viajen a destinos distintos a su lugar habitual de residencia.
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