
La tecnología está presente en casi todos los aspectos de la vida cotidiana, modificando la forma en que realizamos diversas tareas y actividades. En el ámbito de las compras, esta transformación también es evidente, empezando por la posibilidad actual de adquirir productos completamente en línea y recibirlos directamente en el domicilio.
No obstante, muchas personas siguen prefiriendo acudir personalmente a los supermercados, ya que esto les brinda la oportunidad de escoger con precisión los artículos que desean y evita los costos asociados al envío. Por esta razón, la innovación tecnológica también se introduce en las tiendas físicas, y pronto será común encontrar los carritos de la compra inteligentes como una de las novedades.
Los tradicionales carritos que requieren introducir una moneda para desbloquearse parecen estar en desuso, cediendo paso a nuevos modelos que se desbloquearán mediante NFC (la tecnología integrada en los smartphones para funciones como el pago) o con códigos QR.
Así, será necesario contar con el teléfono móvil, pero esto ofrece otra ventaja: al vincular el smartphone con el carrito, cada producto agregado se irá registrando, lo que potencialmente permitirá efectuar el pago desde el propio móvil por las compras realizadas.
Por otro lado, para las empresas, estos carritos inteligentes facilitarán la recopilación de datos sobre los patrones de compra de los clientes, lo que posibilitará diseñar ofertas más personalizadas o ampliar el inventario de productos. No obstante, considerándose el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) vigente en la Unión Europea, esta función podría ser opcional o ajustable según las preferencias de cada usuario.
Empresas como Shopreme ya han lanzado sus primeros modelos de carros inteligentes operativos en supermercados. Entre sus características destaca una pantalla impulsada por Inteligencia Artificial que ofrece sugerencias de productos y recetas basadas en los artículos que se van añadiendo al carrito.

