Moreno sostiene que la «vía andaluza» convertirá su pacto en un examen para determinar si Vox accede al gobierno

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, tras tomar posesión por tercera vez. Las claves

Juanma Moreno advierte a Vox que la duración de la legislatura en Andalucía dependerá de su productividad, reafirmando su compromiso con la denominada «vía andaluza» inclusiva.

Por primera ocasión, Vox forma parte del gobierno andaluz como socio del PP, asumiendo responsabilidades directas en una macroconsejería y gestionando presupuestos y altos cargos.

El acuerdo PP-Vox en Andalucía se considera un laboratorio para una posible coalición nacional futura entre ambos partidos, bajo la atenta mirada de toda España.

Moreno conserva la última palabra en decisiones fundamentales, subrayando que la coalición debe basarse en diálogo, integración y moderación para representar a la totalidad de los andaluces.

Pasadas las 9:30 de la mañana de este domingo, y tras ser investido presidente de la Junta por tercera ocasión, Juanma Moreno lanzó una advertencia a su nuevo socio de gobierno: «La legislatura solo será duradera si resulta productiva«.

Tanto PP como Vox están particularmente interesados en que la alianza andaluza funcione sin sobresaltos hasta que Pedro Sánchez convoque elecciones generales, que se esperan sí o sí para 2027.

Ambas formaciones, junto a sus líderes autonómicos, mantienen el foco en el ámbito nacional y en la «urgencia» de relevar al presidente de Moncloa.

De esta forma, Vox, que apoyó a Moreno en 2019 desde fuera de la Junta, se prueba ahora internamente como agente institucional y se somete a la evaluación como partido de gobierno.

Dentro de sus competencias al frente de la macroconsejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, administrarán presupuesto, nombrarán altos cargos y deberán resolver sobre el terreno los problemas que enfrentan los andaluces.

Esto implica que a partir de ahora deberán trabajar para aliviar la congestión en determinados juzgados andaluces que sufren años de retraso en la resolución de causas. En resumen, gobernarán.

La manera en que afronten esta transición, de una oposición parlamentaria dura a socios de gobierno, definirá el desarrollo de una legislatura que todos observan con atención.

Juanma Moreno durante su discurso de este domingo.

Así, este nuevo mandato ejecutivo, que bajo condiciones normales se extenderá hasta 2030, presenta nuevos desafíos respecto a la viabilidad de esa «vía andaluza» propuesta por Moreno y la capacidad de Vox para desempeñarse como socio gubernamental junto al PP.

Por esta razón, esta legislatura constituye también, en parte, una prueba decisiva para el modo de gobernar que Juanma Moreno ha difundido en los últimos años como el espacio del «sí al consenso, a la proximidad entre todos y en contra de los cordones sanitarios«.

«La «vía andaluza» es inclusiva y no excluye ningún ámbito político; en esta Andalucía que construimos cabemos todos», añadió en su discurso. Además, cuenta con un antecedente.

Moreno junto a su mujer y sus hijos.

En la primavera de 2021, con Juan Marín como socio, consiguió convertir a Andalucía en «una isla de estabilidad política» frente a la sacudida de las mociones de censura contra el PP en Murcia y casi en Madrid –donde Ayuso convocó elecciones antes– promovidas por PSOE y Cs.

Ambos transmitieron un mensaje de confianza y Juanma Moreno salió fortalecido, pues al año siguiente obtuvo la mayoría absoluta o suficiente, como la denominaron los populares hasta perderla el pasado 17 de mayo.

«Mejor dentro que fuera»

Por ende, dentro del ciclo de pactos autonómicos, Andalucía sobresale más que otras regiones como un ‘banco de pruebas’ para un eventual –y probable, según la demoscopia– gobierno nacional PP-Vox.

Ni Alberto Núñez-Feijóo ni Santiago Abascal asistieron a las tomas de posesión de sus barones.

Tampoco estuvieron presentes en la investidura de Juanma Moreno este domingo en Sevilla. Los partidos saben que la imagen conjunta de sus líderes nacionales eclipsaría el protagonismo y avivaría las especulaciones.

La representación gubernamental fue mínima, con la presencia únicamente de la secretaria de Estado de Política Territorial, Miryam Álvarez, y el subdelegado de Málaga, Javier Salas.

Ni siquiera asistió el delegado del Gobierno en Andalucía. Hace menos de un año, en la toma de posesión de Salvador Illa, acudieron hasta cinco ministros.

En cualquier caso, Juanma Moreno quiere preservar que la coalición no pierda sus señas de identidad: diálogo, integración, moderación. «La vía andaluza sigue vigente».

Moreno saluda a varios asistentes a San Telmo, entre ellos Rajoy y el presidente de Asaja en Andalucía.

«Los valores permanecen inalterables y esta mayoría representará a todos los andaluces, garantizando estabilidad y consenso», afirmó en el Palacio de San Telmo.

Por ello, el presidente reconoció que, en caso de no poder gobernar en solitario, «es preferible contar con ellos dentro que fuera, y que participen activamente en el Ejecutivo».

Moreno tiene «la última palabra»

De todos modos, desde el entorno del presidente reconocen que, ante cuestiones polémicas, «la decisión final corresponde a él» como máxima autoridad ejecutiva y único con potestad para convocar elecciones anticipadas.

La duda radica en qué actitudes se encontrarán en un Consejo de Gobierno donde Vox estará representado por primera vez por el vicepresidente Manuel Gavira.

¿Se puede esperar la «estabilidad» prometida para los próximos cuatro años? Este domingo, el nuevo vicepresidente aseguró que Vox será un «socio leal porque es un partido confiable y predecible«.

Además, como consejero de Turismo, afirmó: «somos dos partidos distintos pero compartimos el objetivo de mejorar la calidad de vida de los andaluces».

Gavira, influido por el ambiente institucional, ni mencionó la «prioridad nacional», la inmigración o los ‘menas’ en sus declaraciones a la prensa. Con un tono más formal, se limitó a señalar «priorizar siempre a los españoles», aclarando que «esto no es excluyente».

El propio acuerdo de 150 puntos incluye cláusulas que podrían moderar algunas de las propuestas más emblemáticas de Vox.

En el punto 12, denominado de forma polémica «No más menores extranjeros acompañados», se añade que «la Junta de Andalucía cumplirá la legislación vigente en cuanto a las llegadas ilegales a las costas andaluzas».

En el siguiente apartado, «Plan de retorno y repatriación de la inmigración ilegal», se especifica que la Junta actuará «dentro de las competencias limitadas que tiene en materia de relaciones internacionales».

EL líder de Vox, Manuel Gavira, junto a varias diputadas.

Ambas fuerzas han aceptado con normalidad un primer pacto de convivencia mediante el uso cuidadoso de términos: Moreno se limitó a hablar de «arraigo» en contraste con la insistencia de Vox en priorizar a los nacionales.

Y emitió otro mensaje: «Seré fiel a mí mismo y al modelo que ha convertido a Andalucía en una comunidad más próspera«.

Eso ocurrió justo antes de pedir un grito conjunto de ‘¡viva Andalucía!’ para iniciar la legislatura, al que Gavira y todos los asistentes se sumaron como era de esperar.

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