El colombiano es un elemento clave del equipo cafetero en el Mundial 2026.
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Más allá de su prodigiosa zurda que lo ha llevado a destacar en los estadios más importantes del mundo y a consolidarse como uno de los grandes íconos del deporte colombiano, James Rodríguez ha mostrado también una aguda visión para las inversiones.
Alejado del campo de juego, el exjugador del Real Madrid ha gestado un imperio empresarial sólido y diversificado. Su plan, pensado para asegurar su estabilidad económica a futuro, incluye desde la alta gastronomía internacional hasta el sector agropecuario tradicional, lo que confirma que su talento va mucho más allá del deporte.
Uno de los segmentos más lucrativos de su faceta como empresario es el gastronómico, en el que ha implementado una estrategia de expansión ambiciosa.
El proyecto más reconocido internacionalmente dentro de su portafolio es, sin duda, su participación como socio en el afamado Grupo Salvaje. Esta cadena de restaurantes, que combina la sofisticación de la cocina japonesa con intensos matices latinos y mediterráneos, se ha transformado en un fenómeno global.
Actualmente, está presente en más de 10 países, contando con sucursales exclusivas en España, Francia, Emiratos Árabes Unidos y varias capitales de América Latina.
Además de este éxito internacional en la cocina fusión, destaca Arrogante, un restaurante de comida italiana con una ambientación teatral que ya ha triunfado en mercados competitivos como Madrid, Miami y Bogotá.
Por otro lado, James no ha olvidado sus orígenes ni el mercado local colombiano, donde fundó Café Dos Molinos, una cadena de cafeterías en crecimiento constante que le permitió lanzar al mercado su propia línea de café empaquetado, 10 Gold Coffee.
Sin embargo, la visión de James no se limita a los grandes centros urbanos ni a la gastronomía de lujo; el futbolista ha enfocado también su atención en el campo al invertir en la agroindustria. En el departamento del Tolima, su región natal a la que mantiene un fuerte vínculo, ha destinado un capital considerable al sector agrario.
Más allá de adquirir extensas fincas para la producción de arroz, sobresale su inversión en la ganadería. Esta decisión evidencia un enfoque financiero inteligente y diversificado, equilibrando la volatilidad del sector hostelero con la estabilidad tangible que ofrecen la producción ganadera y agrícola.
Para completar su cartera de inversiones, Rodríguez ha sabido aprovechar su exigente vida como atleta de élite. En el área del bienestar, comercializa bebidas hidratantes y funcionales (10 Gold) y dispone de Truly Genius, una marca internacional de suplementos nutricionales de alta calidad.
Además, continúa promoviendo el deporte amateur con modernos complejos de canchas de césped sintético en Ibagué y la apertura de la tienda deportiva LF10.
En resumen, James Rodríguez ha demostrado que su legado no solo quedará marcado en la historia del fútbol. Su habilidad para construir un holding empresarial multimillonario, que integra desde sushi de alta gama hasta la ganadería tradicional, confirma que se trata de un empresario tan competente en los despachos como lo es en el campo.

