Un especialista de la UE que se encuentra en Venezuela para coordinar la respuesta del bloque al terremoto declaró a Euronews que «el tiempo corre», señalando que la asistencia se centrará ahora en la atención médica.
En Venezuela, el enfoque está cambiando de las labores de búsqueda y rescate a la provisión de ayuda médica ante una inminente crisis sanitaria, afirmó João Almeida da Silva, uno de los 11 expertos enviados al país devastado por el Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias (ERCC) de la UE, durante una entrevista con Euronews.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
«La necesidad de brindar apoyo a Venezuela será enorme», indicó da Silva en el programa matutino principal de Euronews, Europe Today. Estaba en una base operativa en el Estadio La Guaira, una de las zonas más afectadas del país.
El pasado miércoles, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la región con solo minutos de diferencia, convirtiéndose en uno de los desastres más graves para esta nación sudamericana en más de un siglo. Para el jueves 2 de julio, la cifra de fallecidos tras estos eventos sísmicos consecutivos ascendió a 2.300.
La Unión Europea comprometió 5 millones de euros para brindar ayuda inmediata a las comunidades más afectadas, en respuesta a las crecientes necesidades humanitarias ocasionadas por los terremotos. Las pérdidas económicas directas se estiman en 6.700 millones de dólares (aproximadamente 5.900 millones de euros).
«Las cifras hablan por sí solas, especialmente en relación a las personas desaparecidas o no localizadas. Observamos que se avecina una grave crisis sanitaria que se desarrollará durante los próximos días o semanas», aseguró da Silva, mencionando que las condiciones de calor extremo y humedad dificultan las operaciones.
«Actualmente, la salud parece ser el desafío principal para las semanas venideras», agregó.
‘El tiempo apremia’
Los rescatistas siguen buscando sobrevivientes entre los escombros, pero el tiempo es limitado. «Estamos avanzando, pero desafortunadamente, el reloj corre cuando se trata de recuperar posibles sobrevivientes», comentó da Silva.
«A pesar de ello, los equipos continúan sus labores. El equipo portugués ha trabajado casi dos días seguidos en una posible recuperación, aunque tuvieron que detenerse el miércoles por la mañana debido a problemas estructurales en el edificio», añadió, manteniendo la esperanza.
Este optimismo se reforzó tras el rescate de Klieber Morán, un niño de 3 años, quien fue extraído con vida entre los escombros por un equipo de rescate jordano el martes por la mañana después de haber estado atrapado durante seis días.
«Cada historia de personas salvadas es un milagro. Lamentablemente, las cifras no son las deseadas, pero sin duda cada vida que hemos logrado salvar impacta profundamente», expresó da Silva.
El equipo jordano forma parte de más de 45 grupos internacionales desplegados en las áreas afectadas, con una contribución significativa de Europa en estas operaciones.
«La UE reaccionó de manera inmediata a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión», afirmó da Silva. «Los equipos de rescate estuvieron presentes prácticamente desde el primer día para coordinar, facilitar y trabajar junto a las autoridades locales con el fin de acelerar el acceso al terreno lo máximo posible.»
Frustración por la respuesta estatal
Desde Venezuela llegan informes sobre ciudadanos locales que expresan una profunda frustración por la escasa asistencia recibida tanto del ejército como del Estado venezolana tras los terremotos, criticando una respuesta lenta e insuficiente.
Se han compartido videos que muestran a particulares y voluntarios cavando entre los escombros con las manos desnudas. Consultado sobre si había presenciado esta falta de apoyo en el terreno, da Silva señaló que ha sido complicado para las organizaciones de ayuda acceder a las zonas.
«Todos conocemos la situación política en Venezuela, pero esta es la realidad en la que trabajamos. Debemos colaborar con el ejército, que controla el aeropuerto, el puerto y otros puntos estratégicos para la logística de la asistencia», declaró.
El experto en operaciones de ayuda añadió que no podía opinar sobre la presencia del Estado o las acciones que está realizando.
«Por nuestra parte, ellos están facilitando en la medida de lo posible. Evidentemente, no estaban preparados para un evento de esta magnitud», indicó da Silva, pero también mencionó que la situación ha mejorado en los últimos días.
«Hemos logrado establecer una relación más cercana que nos permita continuar brindando apoyo en la mayor medida posible.»

