Conoce la historia de una de las vías más antiguas de Pontevedra, que cambió de nombre desde el siglo XIII y se convirtió en zona peatonal en el siglo XX

Un recorrido por el casco histórico de Pontevedra permite descubrir espacios que conservan siglos de memoria urbana entre pazos y plazas monumentales. Esta calle empedrada es una de esas paradas que ilustran cómo la ciudad ha ido evolucionando Foto: Una de las calles más antiguas de Pontevedra. (Wikipedia/Estevoaei) Seguir en Google Síguenos

  • El Parador que abrirá nuevamente sus puertas en 2027 tras una completa renovación: 50 años y 9 millones de euros para su modernización

  • El mayor escenario de España creado por artistas falleros se encuentra al norte: un festival al aire libre con sesiones electrónicas y un templo romano

En el corazón del casco histórico de Pontevedra, entre calles empedradas, pazos barrocos y espacios peatonales, se conserva una vía que refleja siglos de evolución urbana y memoria local. Su trazado, actualmente parte de una de las zonas monumentales más emblemáticas de la ciudad, enlaza algunos de los lugares más frecuentados por residentes y turistas, además de preservar una historia marcada por diversos nombres, reformas y construcciones relacionadas con el patrimonio pontevedrés.

Se trata de la Rúa de Pasantería, una de las calles más antiguas de Pontevedra, ubicada entre la calle Sarmiento y la plaza de la Herrería. Hay referencias a esta vía desde los siglos XIII y XIV, ya que antiguamente comunicaba la zona de la Herrería con la antigua rúa de la Compañía, hoy llamada Sarmiento. A lo largo de los años, recibió varios nombres: en el siglo XIV se conoció como calle de Juan Fernández Laureano o Juan Fernandes Lourenço, asociado a una casa de la zona; en el callejero de 1684 apareció con el nombre de Presetoría, y en el siglo XVIII adoptó el de Pasantería debido al tránsito habitual de estudiantes y profesores hacia el cercano Colegio de la Compañía.

Una calle histórica con pazos, museo y vida urbana

La evolución de la calle Pasantería también está vinculada a varios de los edificios más representativos del casco antiguo. En el siglo XVIII se edificó en su lado derecho el pazo de Castro Monteagudo, construido en 1760 y transformado en la primera sede del Museo de Pontevedra en 1929; y el pazo de García Flórez, que en 1943 pasó a ser la segunda sede de esta institución. Posteriormente, el Museo amplió su presencia en la zona con el edificio Fernández López, surgido tras la adquisición de inmuebles y terrenos en los números 8 y 10 de la calle. Las obras finalizaron a finales de 1965 y, ya en los años 2000, se añadió un anexo diseñado por Celestino García Braña, inaugurado en 2003.

Con 135 metros de longitud, un ancho medio de 4,50 metros y un empedrado con pendiente descendente hacia el norte, la Rúa de Pasantería conserva el carácter distintivo del área monumental de Pontevedra. En abril de 1990 se anunció su peatonalización junto a la Praza da Leña, medida solicitada por el Patronato del Museo para proteger uno de los espacios más atractivos del centro histórico del tráfico y el estacionamiento. Actualmente, esta calle une patrimonio, paseo urbano y memoria local, y en 2024 fue reconocida por la revista Condé Nast Traveler como una de las 15 calles más bellas de España para recorrer a pie.

En el corazón del casco histórico de Pontevedra, entre calles empedradas, pazos barrocos y espacios peatonales, se conserva una vía que refleja siglos de evolución urbana y memoria local. Su trazado, actualmente parte de una de las zonas monumentales más emblemáticas de la ciudad, enlaza algunos de los lugares más frecuentados por residentes y turistas, además de preservar una historia marcada por diversos nombres, reformas y construcciones relacionadas con el patrimonio pontevedrés.

Scroll al inicio