La empleada de la estación de servicio confirma que, pese a las molestias de los clientes por el alza de los combustibles, la clientela en la gasolinera permanece estable y ofrece algunos consejos para optimizar el consumo

“¿Sabes cuándo bajará el precio de la gasolina?”. Esa es la pregunta que al menos una vez al día los conductores, preocupados por el incremento de las tarifas al llenar el tanque, suelen formular a Lola (nombre ficticio para proteger su identidad), empleada en una gasolinera de Madrid con más de 15 años de experiencia. La variación del costo de los carburantes a raíz de la crisis en Oriente Medio sigue influyendo en el día a día de las estaciones de servicio españolas y en el bolsillo de los conductores, quienes se preguntan hasta dónde llegará y qué estrategias pueden adoptar para reducir el gasto al repostar.
En estas estaciones, los trabajadores observan las dudas y quejas de los clientes y, además, están familiarizados con algunos apartados prácticos que facilitan que el repostaje sea más económico.
PUBLICIDAD
No obstante, a pesar de la constante insatisfacción de los usuarios, Lola comenta a Infobae que el aumento del precio de los combustibles no está repercutiendo en la cantidad de vehículos que acuden a su estación para cargar combustible. Según su experiencia, “ya hemos alcanzado un punto donde la gente habla del tema, pero al final es un gasto inevitable, por lo que terminan ajustándose al nuevo precio”.

El Gobierno aprobó este martes la extensión del plan de respuesta a la crisis en Oriente Medio, manteniendo las ayudas para suavizar el impacto del precio de los carburantes, aunque con una eliminación progresiva de las bonificaciones fiscales. En concreto, la reducción en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos será de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre, hasta su desaparición en octubre si la tendencia de los precios lo permite.
PUBLICIDAD
A pesar de esta reducción temporal, la incertidumbre sobre la trayectoria del precio de la gasolina sigue motivando a muchos conductores a buscar mecanismos para economizar cada vez que repostan. En este contexto, Lola ofrece algunos consejos basados en su experiencia diaria, acompañados de otras recomendaciones habituales en las estaciones de servicio.
Evitar las “marcas blancas”
Para Lola, uno de los principales consejos es no recurrir a las gasolineras de marca blanca a la hora de repostar. Aunque reconoce que el precio por litro suele ser inferior al de grandes cadenas, piensa que el ahorro inicial puede no compensar en el largo plazo. “A la larga no representa un ahorro real”, señala.
PUBLICIDAD
“La diferencia de precio tiene un origen y, al final, el rendimiento no es el mismo. Puede que al llenar el depósito se aprecie la diferencia, pero si se calculan los kilómetros reales, el coche no recorre igual debido a la falta de aditivos”, explica.
Además, la trabajadora critica el modelo de negocio de las gasolineras low cost. Más allá de la calidad del combustible, considera que este tipo de establecimientos, que en muchas ocasiones funcionan sin personal, tienen un efecto negativo en el empleo del sector. “Es algo que los consumidores deberían valorar, ya que se están perdiendo numerosos puestos de trabajo”, destaca.
PUBLICIDAD

Usar medidor de consumo y control de crucero
Las principales empresas del sector, como BP, también aconsejan mantener una velocidad uniforme para disminuir el consumo de combustible, especialmente en viajes prolongados. Para ello, recomiendan utilizar el control de crucero siempre que las condiciones de la carretera lo permitan.
Sin embargo, advierten que en tramos con pendiente ascendente este sistema puede elevar el consumo debido a que acelera automáticamente para sostener la velocidad establecida. En esas circunstancias, sugieren controlar la aceleración manualmente y recuperar la velocidad en la siguiente bajada para una conducción más eficiente.
PUBLICIDAD
Apagar el motor en paradas largas
Otra recomendación para optimizar el consumo es evitar dejar el vehículo en ralentí durante periodos extensos. Aunque parezca una práctica inofensiva, mantener el motor encendido con el coche detenido incrementa el consumo de combustible y acelera el desgaste de ciertos componentes.
Por ello, los especialistas aconsejan apagar el motor cada vez que se prevea una parada prolongada. El ahorro en cada caso puede parecer pequeño, pero un coche al ralentí consume alrededor de medio litro de combustible por hora, lo que a lo largo del año representa un gasto considerable.
PUBLICIDAD

