Mientras el Comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, se reunía con su homólogo chino Wang Wentao en Bruselas el lunes, anunció que viajará a China este otoño. La ministra de Comercio alemana, Katherina Reiche, también se encontró con Wentao, y su ministerio instó a Pekín a garantizar “condiciones equitativas”.
El Comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, declaró el lunes que la UE perseguirá resultados “concretos” en su diálogo con China antes de octubre.
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El mismo día, Šefčovič mantenía conversaciones en Bruselas con su contraparte china, Wang Wentao, con diálogos que se extendieron hasta la noche.
La tensión entre Bruselas y Pekín se ha intensificado en semanas recientes, tras las reiteradas advertencias de China sobre represalias ante las medidas de la UE para proteger su mercado frente al exceso de capacidad china.
“Las conversaciones de hoy fueron intensas, centradas y constructivas”, afirmó Šefčovič a la prensa durante las rondas con Wentao. “Mi propósito desde el principio ha sido claro: comenzar a equilibrar la relación comercial entre la Unión Europea y China.”
La UE enfrenta un déficit comercial creciente con China, que ha alcanzado un récord de 1.000 millones de euros diarios en todo el bloque. Por ello, la negociación con Pekín es prioridad para Bruselas. Los Estados miembros autorizaron a la Comisión Europea en la última cumbre de junio a mantener un diálogo que produzca resultados concretos para corregir el desequilibrio comercial.
Šefčovič añadió que ambas partes “intensificarán” el diálogo y que viajará a Pekín en otoño “para evaluar los avances”.
“Nuestros equipos cuentan con un mandato claro y un calendario ambicioso para lograr resultados palpables antes de octubre de este año”, señaló.
El acceso al mercado europeo se ha convertido en una preocupación para China tras la presentación en marzo de un proyecto de ley que favorece productos fabricados en Europa en las contrataciones públicas. A la vez, las empresas europeas encuentran cada vez más dificultades para penetrar el mercado chino.
La ministra de comercio alemana se reúne con Wentao
En una declaración emitida el lunes, Pekín y Bruselas coincidieron en que “una mayor apertura de mercado y nuevas iniciativas pueden contribuir a equilibrar la relación comercial”.
Ambas partes también planean establecer un “mecanismo conjunto de seguimiento” para controlar los flujos comerciales, y Šefčovič explicó que este sistema empleará datos equivalentes en ambos lados.
Durante su estancia en Bruselas el lunes, Wentao se reunió también con la ministra federal de Economía de Alemania, Katherina Reiche, cuyo ministerio indicó que aspira “a aprovechar intereses compartidos y beneficios mutuos”.
“Los mercados abiertos requieren condiciones justas, cadenas de suministro confiables y relaciones comerciales equilibradas”, apuntó el ministerio en un comunicado.
Las cifras publicadas el otoño pasado mostraron un déficit comercial récord de 87.000 millones de euros de Alemania con China. Este dato sirvió como alerta para Berlín, que hasta hace poco había sido reticente a adoptar posturas más duras para preservar el acceso al mercado chino para sus empresas.
Sin embargo, la competencia con rivales chinos es intensa, especialmente para la industria automotriz alemana, que ha anunciado la eliminación de más de 100.000 puestos de trabajo en los próximos años.
Europa camina una línea delicada al defender el mercado de la UE. Por un lado, los gobiernos buscan proteger sus economías de importaciones chinas baratas y prácticas comerciales desleales, como el dumping; por otro, temen represalias chinas, dado que Pekín puede restringir la exportación de tierras raras, indispensables para la tecnología verde y las industrias de defensa europeas.
Para proteger el mercado comunitario, los líderes de la UE han solicitado a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que revise los instrumentos de defensa comercial y considere nuevas herramientas.
Se está preparando un “mecanismo de diversificación” para alentar a las empresas europeas a ampliar sus fuentes de suministro. La Comisión también estudia un “mecanismo de solidaridad” para apoyar a los países que más sufren la competencia china.

