El Comunista $my_year $sep $my_month

Sindicatos y organizaciones de la sociedad civil siguen manifestando su repudio a la actitud de la empresa Honda de México, que pretende silenciar y rehuir sus obligaciones como responsable del homicidio industrial que el 25 de marzo pasado costó la vida a Armando Arana, trabajador con 14 años de antigüedad, quien por la negligencia de directivos de la planta de esa empresa en El Salto, Jalisco, murió aplastado por el contenedor de un tráiler.

Arana había reclamado en diversas ocasiones las condiciones de riesgo en las cuales desempeñaban sus funciones, motivo por el cual, personal directivo de la empresa lo hostigaba y cambiaba de su lugar de trabajo (Área de Prensa) como castigo. El día 25 de marzo, al mediodía se le ordenó con otros compañeros que pintaran las rampas de desembarque en la planta de motos. Cuando se presentó, junto con otros compañeros, en el lugar pidieron a directivos de la empresa que se pusieran señalamientos de seguridad, —por lo menos, conos naranjas— que advirtieran su presencia y evitar accidentes por las maniobras de carga y descarga de los contenedores. Les respondieron que no era necesario y realizaran el trabajo.

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