El líder del PP considera que el PSOE está «muerto de miedo» porque «con el electorado actual no le cuadran los números», por lo que está «creando votantes» en Hispanoamérica

La sonrisa de Pedro Sánchez el jueves pasado, tras la votación donde la mayoría del Congreso pidió su dimisión o que se sometiera a una cuestión de confianza, es una «imagen destinada a quedar en la historia del PSOE». «179 diputados votaron por la dimisión del presidente. ¿Por qué se ríe? El PSOE está acabado y además aterrado, ambas cosas». Por ello, esa expresión «es un signo» de que se están atravesando «los episodios más oscuros en la historia del PSOE».
Así lo afirmó Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, en una entrevista en Es Radio, donde explicó que debido a ese temor, el PSOE recurre a atajos electorales mediante la aplicación de la Ley de Memoria Democrática que facilita la nacionalidad a descendientes de españoles que padecieron la Guerra Civil, conocida como Ley de nietos.
«Se trata de una estrategia electoral para aumentar en 2,5 millones el número de personas con derecho a voto», señaló. Además de 1,3 millones de regularizados en los últimos años, «hay 2,6 millones de solicitudes» de nacionalidad amparadas por la ‘Ley de nietos’, de las cuales no más de 100.000 han sido rechazadas. Más de 650.000 peticiones proceden de Buenos Aires.
«Con los votantes actuales no le salen los números, así que intentará fabricando electores que le cuadren los resultados», criticó Feijóo, quien alertó que el Gobierno «tiene la potestad de asignar una provincia» a quienes «no definan con claridad» la provincia de origen de sus antepasados.
«En Cuba esta tarea se ha delegado a una empresa estatal. Queremos corroborar que no se haya externalizado», sugirió Feijóo. «Nunca en democracia se había incrementado el censo en 2,5 millones de personas en año y medio. Es evidente que existe una parte de ingeniería electoral», concluyó.
Posteriormente, en la rueda de prensa tras el Comité de Dirección del PP, Borja Sémper, portavoz nacional de los populares, precisó que su crítica no «presupone» hacia quién votarán esos electores. «Si añadimos 2,5 millones más, intentaremos que nos apoyen», indicó, remarcando que en muchos de esos países los votantes «han padecido» políticas socialistas, según su criterio.
Por contraste, el PP propondrá, según Feijóo, una reforma de la Ley de Nacionalidad que imponga «requisitos adicionales» a quienes aspiren a ser españoles. Además, Feijóo subrayó que la regularización de cerca de un millón de inmigrantes «es contraria al derecho europeo», en su opinión, y confía en que el Tribunal Supremo lo detenga definitivamente.

El Gobierno acusa a Feijóo de «irresponsabilidad mayúscula»
Desde el Gobierno califican las declaraciones de Feijóo como una «irresponsabilidad mayúscula» y destacan que los procesos electorales en España «son los mejores a nivel mundial». En La Moncloa rechazan que las dudas que, según ellos, quiere sembrar el PP surjan ahora, justo cuando se está finalizando el proceso de regularización de migrantes, con más de un millón de solicitudes. Este trámite permite residir y trabajar legalmente en España, pero no votar.
El Ejecutivo reprocha a Feijóo que saque este asunto ahora, pese a que la Ley de Memoria Democrática, en su disposición adicional octava, facilita la adquisición de nacionalidad —por eso conocida como ley de nietos— y lleva vigente desde octubre de 2022.
El 22 de octubre de 2025 concluyó el plazo para solicitar cita para la opción de nacionalidad por la disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. Según datos ofrecidos en abril por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, hasta el 31 de marzo de 2026 unas 2,4 millones de personas «han manifestado interés en obtener la nacionalidad española». Detalló que las oficinas consulares del mundo recibieron presencialmente 1,2 millones de expedientes y se aprobaron ya 545.000, efectuándose 306.500 inscripciones en el Registro Civil consular. A esa fecha, esas 300.000 personas podrían votar en unas elecciones.
Zapatero y la «fosa moral»
Por otra parte, Feijóo analizó la actualidad judicial del PSOE, empezando por la situación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, quien «ha pasado de ser un faro moral a una fosa moral». Es decir, de ser «el Gandhi del PSOE» a «un presunto delincuente acusado de seis delitos». «Lo que me ha sorprendido es la reacción de Sánchez; su respaldo a Zapatero indica racionalmente que estaba al tanto de lo que hacían y que las relaciones internacionales de España se han visto afectadas» por las acciones de Zapatero.
Por tal motivo, se cuestionó si además del «business político» con Sánchez, existieron también negocios económicos entre ambos. «El sumario demuestra que estamos ante la ruptura definitiva del PSOE».
El líder del principal partido de la oposición remarcó que llevará a cabo una profunda regeneración institucional si accede a La Moncloa. Señaló que sus cuatro áreas de transformación serán vivienda, inmigración, impuestos y seguridad. «Hay que reponer a las clases medias y reducir el IRPF«, afirmó, aunque sin especificar el monto de la reducción, aparte de la deflactación, que no implica un recorte de los tipos impositivos.
¿Reformaría la Ley electoral? Lo considera complicado. Le gustaría que se privilegiara a la lista más votada, como ocurre en los ayuntamientos, donde «el alcalde es el más votado y eso afecta a los partidos minoritarios». «Un partido que gana las elecciones debe contar con un plus de diputados para garantizar estabilidad, pero lograr consenso con este PSOE es imposible», concluyó.
Cataluña y Andalucía
Sémper también anunció que su partido establecerá, en los territorios donde gobierna, ayudas económicas extraordinarias para Venezuela, «utilizando fondos de cooperación o emergencia donde existan». Asimismo, el PP promoverá campañas de donación.
Consultado sobre las declaraciones de Feijóo acerca de «pasar página» del procés, Sémper las situó en lo meramente discursivo: «Estamos enfocados en la España de 2026, no en la de 2018, y deseamos ofrecer a los catalanes un proyecto futuro, moderno, que es, humildemente, mucho mejor que el que presentan independentistas y socialistas».
Esas palabras «no implican renunciar a nada». «Todo lo manifestado antes sigue perfectamente vigente», añadió el portavoz, quien añadió que su propuesta «se centra en economía, progreso, familias y futuro». «Cataluña es sumamente importante para nosotros», reconoció.
Preguntado sobre la investidura en Andalucía, Sémper transmitió total confianza en la negociación con Vox: «No podemos confiar más que en Juanma Moreno», aseguró. Por lo tanto, «cuenta con todo el respaldo de la dirección nacional».

