Vox reduce expectativas sobre Juanma Moreno tras investidura inicial sin referencia a la «prioridad nacional»

El portavoz del grupo parlamentario Vox, Manuel Gavira, con sus compañeros de bancada entrando al Parlamento Las claves

Vox ha disminuido las expectativas de Juanma Moreno respecto a la investidura al marcar distancia y no apoyar su candidatura en la votación inicial.

En su discurso, Moreno incorporó reivindicaciones alineadas con las políticas de Vox, tales como reducción fiscal y defensa del campo, aunque no abordó la «prioridad nacional», un punto fundamental para Vox.

Vox reprocha a Moreno no haberlos reconocido como socios principales y manifiesta descontento por la ausencia de menciones sobre la inmigración.

El PSOE-A y la izquierda rechazan el influjo de Vox en el proceso y no prevén abstenerse en la votación de investidura.

Para analizar una negociación es necesario fijarse no solo en lo expresado, sino también en cómo se hace. Igualmente, es crucial observar lo que se calla y lo que ocurre a 500 kilómetros de donde están sentados los principales protagonistas.

Diversos factores externos influyen en el acuerdo que aún se disputa, muchos de ellos ajenos al entorno inmediato del Parlamento.

En las últimas semanas, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha adoptado un rol significativamente severo y ayer quiso hacer sentir su voz desde Madrid.

Fúster tomó la palabra ante los medios justo en el momento en que Juanma Moreno defendía su discurso de investidura en Sevilla. No se limitó a ajustes menores, sino que apagó las esperanzas de un acuerdo inminente a un día de la votación.

El portavoz ya adelantó su posición: Vox no apoyará la investidura «en primera votación». Añadió: «En segunda, creo que tampoco, y si sigue así, ni en tercera, cuarta, quinta, o tal vez nunca».

En Vox molestó que Moreno acelerara el proceso confiando en formar Gobierno de pronto. Aunque este mes se contemplan varias fechas de votación, ellos prefieren calmar la euforia y devolver la negociación a su estado inicial: «A lo mejor nunca será si no se logra un acuerdo».

Desde Sevilla, Manuel Gavira, portavoz regional de Vox, tomó un tono menos agresivo, aunque mantuvo cierta severidad en sus declaraciones.

El candidato a la reelección dedicó su intervención de hora y media a incluir varias referencias alineadas con las demandas de Vox: habló de política familiar, reducción de impuestos (IRPF y Sucesiones) y de simplificar la Administración…

Incluso mencionó el refuerzo en la protección del campo andaluz frente a productos «extracomunitarios», en alusión al polémico acuerdo con Mercosur, rechazado por el partido de Abascal.

Una omisión destacada

Gavira señaló que esa parte del discurso le pareció positiva, pero detectó notables ausencias en el texto de Moreno, principalmente la mención a la «prioridad nacional».

No hizo referencia alguna, ni siquiera superficial, al asunto crucial para Vox: la inmigración. Moreno evitó un tema que Vox considera central y que ha defendido en los acuerdos autonómicos. «Hay aspectos que el señor Moreno ni siquiera mencionó», puntualizó Gavira.

Para Vox, el presidente saliente incluso pareció acercarse a la izquierda al sugerir la posibilidad de una investidura mediante abstención. «Dejar la puerta abierta a la abstención de los partidos izquierdistas es una estrategia arriesgada», agregó Gavira.

En Vox consideran que Moreno debe declarar de forma clara que solo existe una opción y que su socio preferente es Vox.

Es evidente que este martes Vox votará en contra de la investidura. Conforme a las palabras de Gavira, la negociación aún está atascada en las medidas y no ha avanzado a discutir sobre las personas, es decir, la posible inclusión de Vox en el gobierno.

La semana pasada Moreno confiaba en obtener la presidencia en la primera votación de este martes o en la segunda, el jueves; sin embargo, esa posibilidad se aleja.

Vox está ejerciendo presión con indiferencia y hasta hostilidad, ahora que Moreno —»tras doce días sin contactarlos» después del 17-M, insisten repetidamente— ha acelerado el proceso para que «Andalucía no se detenga».

Estas críticas, provenientes tanto de derecha como de izquierda, se escucharán hoy en el Parlamento durante la extensa segunda sesión de investidura. El turno de intervención comenzará con Por Andalucía y Adelante, seguido por Vox y el PSOE-A.

Respuesta y réplica

El PSOE-A ya ha manifestado la «humillación» que significa para Andalucía que Vox marque la pauta a Moreno desde Madrid con declaraciones como las de Fúster. No esperan abstención alguna de los grupos de izquierda.

El malagueño tendrá oportunidad de réplica para cada grupo, sin límite temporal. Las ausencias del lunes no se repetirán el martes, cuando el debate esté en su máximo auge.

Se espera que, hacia la tarde, alrededor de las 18:00 horas, los diputados voten por llamamiento, emitiendo su sí, no o abstención para el líder ‘popular’, presidente de la Junta desde 2019.

El jueves habrá una segunda oportunidad para votar, 48 horas después de la primera. En esta ocasión no habrá discursos ni réplicas, solo votos afirmativos o negativos.

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