Las claves
El PP presenta un paquete fiscal valorado en 3.200 millones de euros para devolver fondos a los contribuyentes y empresas, incluyendo la deflactación del IRPF para ingresos de hasta 35.000 euros.
La propuesta contempla mantener las ayudas fiscales para la gasolina, luz y gas, eliminar el impuesto sobre el valor de la producción eléctrica y extender las reducciones fiscales en el sector energético.
El PP plantea un régimen de «IVA cero» para autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales, con el fin de aliviar la carga fiscal y burocrática para negocios pequeños.
La iniciativa también incorpora medidas para resguardar la industria electrointensiva y critica al Gobierno por no ampliar las rebajas fiscales ni deflactar el IRPF, a pesar del incremento en el coste de vida.
El Partido Popular ha presentado en el Congreso una proposición no de ley (PNL) con un conjunto de medidas fiscales valoradas en 3.200 millones de euros. Su finalidad radica en «devolver dinero fresco de forma inmediata a contribuyentes y empresas».
El portavoz del PP, Borja Sémper, comunicó la iniciativa tras la reunión del Comité de Dirección celebrada este lunes. «No solo pretendemos señalar al Gobierno y denunciar su corrupción generalizada, sino también ofrecer una alternativa con acciones concretas de gobierno», declaró.
Esta declaración coincide con la decisión del Ejecutivo de adelantar al lunes el Consejo de Ministros.
La intención de Moncloa era aprobar urgentemente un nuevo real decreto para evitar la expiración de las medidas de alivio por la guerra en Irán… sin embargo, el Gobierno anunció, justo, la retirada «paulatina» de los descuentos en combustibles.
Asimismo, el Ejecutivo no ha incluido la recuperación de las rebajas fiscales en electricidad, gas y otros costes energéticos.
Otros impuestos
El plan del PP contempla adicionalmente la deflactación del IRPF en los tres primeros tramos, es decir, para contribuyentes con ingresos de hasta 35.000 euros, así como en las deducciones familiares. «Queremos restituir a las familias el dinero que la inflación les ha sustraído de forma encubierta«, enfatizó Sémper.
También plantea implementar un régimen de «IVA cero» para autónomos con facturación inferior a 85.000 euros anuales. Según el PP, esta medida disminuirá la carga fiscal y burocrática para los pequeños negocios, y aunque fue votada en el Congreso, el Gobierno la ignora.
El paquete incluye además la extensión de las rebajas fiscales en energía, gas y combustibles. Asimismo, propone la eliminación del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica para reducir el costo de la factura eléctrica.
El quinto eje se focaliza en la industria, con acciones para proteger a los sectores electrointensivos. El PP busca fomentar la cogeneración y reducir los costes energéticos para preservar la competitividad.
Plan de choque «inmediato»
Sémper situó estas propuestas dentro de un «plan de choque inmediato» que Alberto Núñez Feijóo activaría desde el Ejecutivo. Añadió que constituyen un anticipo de una reforma fiscal más amplia.
No obstante, estas medidas no son novedosas. El PP ya las ha defendido y sometido a votación en el Congreso en diversas ocasiones a lo largo de la legislatura.
«Lo que resulta evidente», reiteró Sémper, «es que el coste de la vida es significativamente mayor que en 2018″, año en que Sánchez asumió el poder.
«Los precios han aumentado un 25%, y los alimentos un 41%», con la consecuencia de que las familias han visto afectado su poder adquisitivo y España es el país europeo con mayor número de niños en situación de pobreza.
Además, «la factura eléctrica actualmente es un 45% más elevada que en 2018, y la pobreza energética ha crecido un 75%«.
Desde el PP, consideran inaceptable que el Gobierno de Sánchez haya implementado «más de 100 aumentos de impuestos«, negándose a deflactar el IRPF, aumentando su recaudación con la inflación y afectando a las clases medias».
Es decir, los populares insisten en proponer medidas concretas que pasan desapercibidas ante el «ruido político y judicial».
Pero que les permiten demostrar que «existe una alternativa frente a un Gobierno que presume de bonanza y tiene a más familias que nunca dependiendo de una ayuda básica para subsistir«.
Justamente, el Consejo de Ministros aprobó momentos antes el nuevo cuadro macroeconómico. Este representa el primer paso rumbo a la elaboración de los Presupuestos de 2027, donde se prevé un crecimiento económico superior en cuatro décimas al pronóstico inicial, alcanzando el 2,6%.
Durante toda la legislatura, el Gobierno no ha presentado unas cuentas públicas. Esta acción intenta reactivar el calendario presupuestario, interpretado por los populares como una medida con fines electorales.

