Pesando una demanda en su contra por lo anterior, los empresarios decidieron retirar la maquinaria y el equipo de la planta. Cuando se enteraron de esto, los obreros intentaron ocupar la fábrica para evitar la sustracción. Al llegar fueron recibidos a tiros, con el resultado ya reportado.
Acciones como ésta nos recuerda persecuciones y ataques sufridos por camaradas que han intentado romper con la férula de los sindicatos blancos y charros, dar orientación clasista a sus organizaciones sindicales o comenzar a construirlos, donde no existen. En nuestro país es una generalidad que la patronal viole su propia ley y se apoye en el uso de las armas para sus ataques bárbaros, mientras los obreros se aferran con superstición a los papeles y las órdenes de los juzgados durante años y años. Una y otra vez se debe machacar en que solo la fuerza organizada de la clase obrera es la que puede detener los ataques bárbaros contra nosotros.
¡Abajo la legalidad burguesa! ¡La ley es la necesidad del obrero!
