Feijóo compara a Sánchez con Franco por gobernar enfrentándose al Congreso, calificándolo de caudillismo inédito en cinco décadas

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el XVI Congreso del PP de Catalunya. Las claves

Alberto Núñez Feijóo ha acusado a Pedro Sánchez de dirigir el país en contra de la voluntad del Congreso, equiparándolo con el caudillismo de hace cinco décadas.

Feijóo reprocha que el Gobierno haga caso omiso a la moción de confianza aprobada por mayoría en la Cámara y lo tilda de antidemocrático.

El líder del PP denuncia la corrupción en el entorno de Sánchez y cuestiona el respaldo constante del PSOE y sus aliados.

El Congreso aprobó, con 178 votos favorables y 171 en contra, exigir a Sánchez que se someta a una cuestión de confianza y contemple su dimisión.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al jefe del Ejecutivo Pedro Sánchez de actuar en contra de la voluntad del Congreso, tras una iniciativa respaldada por mayoría en la Cámara que solicitaba una moción de confianza.

«Eso no tiene nada de democrático, es propio de un caudillismo que no se había visto en España desde hace 50 años», señaló Feijóo durante su discurso en el XVI Congreso del PP catalán este sábado.

El dirigente recordó que el Gobierno «pretende continuar gobernando a pesar de la voluntad clara de la Cámara», algo que considera un acto de burla hacia el Parlamento.

«No le importa lo que digan nuestros representantes, y ningún demócrata actuaría así», enfatizó.

De ese modo, Feijóo manifestó su oposición a Sánchez y afirmó que España «no merece un presidente atrincherado en su cargo».

Además, expresó que nunca imaginó «que habría un presidente del Gobierno rodeado de corrupción, humillando a los socios que le mantienen y continúan manteniéndole».

Por ello, el líder planteó una pregunta directa al PSOE: «¿qué van a hacer?».

«¿Seguirán felicitándolo como en el Congreso? ¿Están de acuerdo con que gobierne en contra de la mayoría? Qué izquierda es ésta que ahora acepta la corrupción, la insumisión y encima la aplaude. ¡Una vergüenza!», añadió.

Volviendo a los escándalos que rodean al PSOE y al entorno del presidente, recordó que a Sánchez sus propios compañeros de partido le expulsaron hace 10 años por ‘mucho menos’ durante un Comité Federal.

«El presente Gobierno ha sido una desgracia porque se ha corrompido, ha desviado recursos públicos y ha incumplido los mínimos códigos de ejemplaridad que cualquier cargo público debe respetar», lamentó Feijóo.

«Ha actuado en contra de todos los contrapesos: jueces, fiscales, policía, guardia civil y periodistas”, añadió el líder opositor.

Continuando en esa línea, Feijóo defendió que él y su partido representan la alternativa frente al Gobierno actual. «De este Congreso no saldremos en modo resistencia. Vamos a salir en modo alternativa», aseguró.

«Tarde o temprano devolveré a España un gobierno digno. Es una urgencia que no puede esperar. En las próximas elecciones generales nos jugamos la democracia«, afirmó, señalando que Cataluña es la clave para desalojar a Sánchez de La Moncloa.

A continuación, continuó exponiendo cómo su partido puede ser esa «alternativa».

«El PP tiene muy clara esta cuestión. No puede ser más sencillo acceder a una vivienda okupándola que comprándola legalmente. No puede ser más fácil entrar en este país incumpliendo las normas que con un contrato de trabajo. No puede ser más fácil evitar una sanción si eres carterista que si eres autónomo», subrayó.

El Congreso exige su dimisión

La molestia de Feijóo surge tras la negativa de Sánchez a convocar elecciones anticipadas tras una votación en el Congreso que le solicitaba someterse a una cuestión de confianza y renunciar debido a los casos de corrupción que le envuelven.

La propuesta impulsada por el PP fue aprobada por mayoría, con 178 votos a favor, contando con el respaldo de Vox y los diputados de Junts.

Los opositores —el PSOE, Sumar y sus aliados— acumularon solo 171 votos en contra.

El punto avalado por la Cámara Baja era idéntico a una propuesta presentada por Junts en febrero de 2025, que finalmente no se sometió a votación tras alcanzar un acuerdo con el PSOE.

El texto instaba a Sánchez a «considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza, conforme a la prerrogativa constitucional que le corresponde, atendiendo al carácter político y sin efecto jurídico vinculante del presente planteamiento».

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