Las claves
La corriente crítica ‘Hacer Más PSOE’ rechaza la posible designación de María Jesús Montero como senadora autonómica, aunque mantiene su rol como portavoz en el Parlamento andaluz.
Acusan a la ejecutiva regional del PSOE-A de estar excesivamente influenciada por Ferraz y de acumular cargos que distancian al partido de la ciudadanía.
Los críticos sostienen que el PSOE andaluz debe contar con una voz propia y priorizar su identidad autonómica, sin seguir las directrices de la dirección nacional.
Consideran un fallo político compatibilizar responsabilidades y exigen que la labor de oposición se realice exclusivamente desde Andalucía para recuperar la confianza de los votantes.
La corriente crítica ‘Hacer Más PSOE’, que ya manifestó su apoyo a una renovación y cambio de rumbo tras la histórica derrota del partido en las elecciones del 17-M, vuelve a posicionarse contra la actual ejecutiva regional.
Dentro de estos militantes andaluces ha generado gran malestar la posibilidad, dada por segura, de que María Jesús Montero compagine su puesto de diputada portavoz del PSOE-A en el Parlamento, donde encabezará la oposición, con la de senadora por designación autonómica.
Esta facción considera un «grave error político» que la secretaria general de los socialistas andaluces se divida entre dos ámbitos, Sevilla y Madrid. «Para liderar la oposición frente a Juanma Moreno con plena legitimidad, la labor debe centrarse exclusivamente en el terreno local y dentro del Parlamento andaluz», dicen en un comunicado.
«Teledirigidos» por Ferraz
Además, se oponen a «utilizar la Cámara Alta como un espacio de acumulación de cargos y prácticas institucionales que alejan al partido de la ciudadanía».
Los críticos defienden un PSOE-A con voz propia, subordinado solo a su «histórica identidad autonómica» y no a la estrategia política de Pedro Sánchez, que está «dirigida por las dinámicas y consignas del socialismo madrileño».
Asimismo, opinan que un primer paso para recuperar la confianza de los votantes, entre quienes predomina la «decepción, el enfado o la vergüenza», es dejar de estar «teledirigidos» desde Ferraz.

