Podemos se suma a los partidos que demandan elecciones: «Su etapa ha concluido, deben dejar paso» / Junts demanda la dimisión del presidente y que «designe a alguien verdaderamente capaz de cumplir»
Rufián a Sánchez: "Míreme a los ojos, ¿estaba al tanto? ¿Han robado? ¿Tiene culpa?"
Con total contundencia y firmeza, Podemos ha declarado que el «ciclo» de Pedro Sánchez en el Ejecutivo ha concluido y ha señalado la convocatoria anticipada de elecciones generales como la solución política adecuada. «Es momento de ceder el paso».
Así lo manifestó la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, en una intervención contundente en la cual calificó la gestión de Sánchez como un fracaso, pues tanto el presidente como el PSOE «no han logrado cumplir ninguna de las dos funciones que tenían encomendadas», motivo por el que deberían apartarse. La población, explicó la líder morada, demandaba «regeneración y avances en derechos», sin embargo, a la primera respondió con «graves escándalos de corrupción» y a la segunda con «el mayor rearme histórico», comprometiendo los derechos sociales.
«El perjuicio que han causado al proceso político de transformación impulsado por el 15-M y el 8-M en la democracia resulta irreparable», criticó Belarra. «Este Gobierno no ofrece más que decepciones continuas. Cada minuto que pasa aumenta el apoyo a PP y Vox», reprochó.
Sin usar explícitamente esas palabras, Belarra indicó en diversos momentos la necesidad de convocar elecciones. «Ningún demócrata debería temer que la ciudadanía se exprese», afirmó. «En política no solo es esencial la resistencia, también la responsabilidad y la ética».
Respecto a la corrupción, Belarra opinó que Sánchez «estaba al tanto y lo ocultó», al menos en el caso de Ábalos. Por eso le desafió a responder con transparencia «por qué cesó a Ábalos en junio de 2021». Porque, añadió, «todo el mundo llega a la conclusión de lo evidente». Además, planteó al presidente «qué le diría el Pedro Sánchez de 2018 a M.Rajoy si su mano derecha fuera condenado a 24 años por corrupción».

Gabriel Rufián, representando a ERC, afirmó en el debate sobre los casos de corrupción en el Congreso que la explicación ofrecida por el presidente «llega tarde y mal, cuando ya hay condenas firmes» y porque «Sánchez continúa atrapado en el ‘tú también’ y ‘yo no sabía nada’».
El portavoz de ERC se dirigió directamente a Sánchez: «Míreme a los ojos y dígame si estaba al tanto, si los socialistas han robado, si tiene una culpa». Recordó que Ábalos era «el hombre cercano al presidente, su palabra era la del propio Sánchez». Desde ahí, apuntó al líder socialista que su problema «no es con el PP o Vox, sino con una ciudadanía decepcionada».
Rufián, con un discurso que intentó repartir responsabilidades entre derecha e izquierda, calificó a Felipe González de «traidor», a Rajoy de «descarado» y «responsable de un Gobierno que robó y espiaba», a Aznar de «señor de la guerra», a Feijóo de «haber eliminado al ex presidente de su propio partido» y a Ayuso de «dejar morir a miles de personas durante la pandemia». «Pero… ¿y qué?», se cuestionó antes de traer a colación el caso Ábalos e insistir en que Aldama está libre porque posee pruebas contra el PP.
Según Rufián, «la derecha tiene intereses y la izquierda principios»; por eso, argumentó que «cuando la izquierda roba, su gente llora» y «cuando lo hace la derecha, la gente lo acepta».
Para concluir, Rufián reclamó regular la figura de ex presidentes y afirmó que no tiene «ni la menor intención» de presenciar encarcelamientos, persecuciones y el sufrimiento que provocaría un Gobierno de PP y Vox, aunque urgió a Sánchez a justificar «por qué insiste en resistir». «Si solo va a resistir, ¿qué quedará del PSOE cuando todo termine? Se lo adelanto, gente muy complicada». Además, instó al PP a presentar ya una moción de censura garantizándole que Junts la respaldará. De hecho, dio por sentado que populares y neoconvergentes «ya están repartiendo los ministerios».

Nogueras: «Apártese»
Por su parte, desde Junts han demandado a Sánchez que actúe «como lo hacen los demócratas ante situaciones similares, tal como ha hecho recientemente el primer ministro del Reino Unido», refiriéndose a la dimisión de Keir Starmer, de quien señalan que, a diferencia del presidente español, «cuenta con una amplia mayoría». «Debería convocar elecciones; ya anunció que no lo hará, pero existe otra opción: apartarse y permitir que este Parlamento elija a alguien que sí sea capaz de cumplir, de cumplir con Cataluña y con los catalanes», instó su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras.
Asimismo, la representante del partido de Carles Puigdemont en la Cámara preguntó al jefe del Ejecutivo si considera que «la corrupción en una Moncloa de izquierdas es menos grave que en una Moncloa de derechas»: «Si la respuesta es afirmativa, deberá explicarlo claramente, porque eso sería hipocresía. Si es negativa, coincidirán con nosotros en que todo esto solo contribuye a fortalecer a la extrema derecha que todos dicen combatir».

Sumar: «Ferraz es un problema para este Gobierno»
La intervención de Sumar se centra en dos puntos clave: reprochar al PSOE por ser un lastre para el Gobierno de coalición debido a sus escándalos de corrupción y hacer un llamado a Pedro Sánchez para actuar con decisión, adoptando medidas profundas que hagan que el final de la legislatura valga la pena y recuperen la confianza del electorado progresista.
«Ferraz debe dejar de ser un obstáculo para este Gobierno», proclamó la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Barbero, quien reiteró que en el socio minoritario están «agotadas». «Agotadas de Ábalos, Leire Díez, Santos Cerdán. Tan hartas como del juez Peinado y sus intentos por desestabilizar este Gobierno. Hartas», dijo.
El espacio político de Yolanda Díaz advirtió a Sánchez que no sirve «refugiarse en el cinismo ni en el oportunismo», ni en «maniobras inapropiadas». Por eso, recriminó al presidente que ante la corrupción actúe con «cualquier excusa», con una estrategia de «desviar responsabilidades». «La respuesta a las cloacas no es crear otras cloacas», afirmó aludiendo al caso de Leire Díez, «la respuesta a Villarejo no es adquirir material defectuoso de Villarejo».
Barbero retomó la pregunta retórica de Sánchez sobre cómo enfrentar lo que queda de legislatura, insistiendo en que el PSOE debe «pasar de las palabras a los hechos» y «de las declaraciones a las decisiones». Lo sintetizó en una frase: «Dejen de frenar y aceleren». Frenar, argumentó, porque «las mayores resistencias» a las políticas progresistas, Sumar las encuentra «en el socio del Gobierno». Molesta por ello, exigió a Sánchez sacar del «cajón» medidas urgentes por aprobar como el registro horario (actualmente bloqueado por Economía), la prestación universal por crianza y acciones para mejorar la situación de la vivienda. «Hagamos que este tiempo sirva para demostrar que este Gobierno es útil y vale la pena», señaló. Así, cuando sea necesario votar, la ciudadanía pueda recuperar la confianza en el Gobierno. «Llevamos toda la legislatura en esto, ¿a qué esperan ustedes?», concluyó.

Bildu llama a «superar la parálisis»
La representante de Bildu, Mertxe Aizpurua, fue más moderada en sus críticas a Sánchez sobre los casos de corrupción que afectan al Ejecutivo y, aunque afirmó que su partido actuará «con responsabilidad» frente a «casos» que sean «evidentes», también respaldó al presidente al señalar la existencia de una «operación política, judicial, policial y mediática perfectamente coordinada» destinada, en su opinión, a «derrocar su Gobierno» y «cerrar la ventana de oportunidad para un ciclo social y plurinacional».
Aizpurua no apoyó la petición de adelanto electoral que en las últimas semanas han manifestado otros socios de Sánchez, como Junts y el PNV. En cambio, dejó claro que Bildu «no facilitará» que la legislatura termine antes de tiempo – «no pondremos alfombra roja a la ultraderecha» – y exhortó al Gobierno a «dejar la resistencia, superar la parálisis» y «retomar la iniciativa política».
PNV alerta sobre «el precipicio»
En el PNV, por su parte, han enfatizado que no están «en ninguna operación contra nadie», descartando así apoyar una moción de censura que el PP no presenta justamente por la falta de votos para sacarla adelante, pero también advierten que no están «para rescatar ningún Gobierno». «Usted dice que seguirá adelante, la cuestión es hacia dónde y si ese camino conduce hacia un precipicio institucional sin retorno posible», advirtió la portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero.
Más allá de instarle a «no atrincherarse», los nacionalistas vascos advierten que «el miedo a la ultraderecha no funciona» porque en el PSOE «la han alimentado pensando que debilitarían a su rival». Añaden: «No han logrado recuperar la confianza de los grupos que le investieron; la mayoría ahora es negativa y usted solo repite ‘o yo o el mal’, pero lo que puede pasar es que, como Atila, por donde usted pase ya no crezca la hierba».

Desde el Grupo Mixto también han solicitado a Sánchez la convocatoria de elecciones: Cristina Valido, de Coalición Canaria, pidió «poner fin al descrédito del sistema democrático y de los poderes del Estado»; y Alberto Catalán, de UPN, instó a «dimitir y que sean los españoles quienes decidan con sus votos, sin prolongar esta agonía innecesaria, absurda y vergonzosa».
Por su lado, Néstor Rego, del BNG, indicó que «es evidente que existe una operación política y judicial para derribar a este Gobierno», pero que eso «no exime» al presidente de «actuar con contundencia frente a la corrupción». Y Àgueda Micó, de Més-Compromís, manifestó: «¿Para qué seguir? Su objetivo no puede ser resistir por resistir».

