Ganaderos denuncian la reducción anual del 10% en explotaciones de vacuno

El sector considera que el principal desafío es garantizar la continuidad de la actividad en las próximas décadas por el escaso relevo generacional

Vacas de una ganadería de lácteo en Sabadelle, a 7 de agosto de 2023, en Chantada, Lugo, Galicia (España). (Carlos Castro / Europa Press)

La ganadería de vacuno enfrenta uno de sus episodios más críticos de los últimos años. La combinación de la caída de precios, el cierre de mercados internacionales y la escasez de relevo generacional está poniendo en riesgo a miles de explotaciones en España. Frente a este panorama, la Sectorial Nacional de Bovino de Asaja ha solicitado al Ministerio de Agricultura una reunión urgente para tratar los principales obstáculos que ponen en jaque la viabilidad del sector.

La organización agraria ha alertado que la desaparición de explotaciones representa una sangría constante. Según sus cifras, aproximadamente el 10% de los ganaderos de vacuno desaparece cada año, una tendencia que genera especial preocupación debido al envejecimiento del personal y a la dificultad de incorporar nuevos productores.

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En una sesión celebrada esta semana, la Sectorial Nacional de Bovino definió cuatro prioridades esenciales para asegurar el futuro del sector: el manejo de la tuberculosis bovina, la recuperación de mercados externos, la evolución de los precios y el relevo generacional. ASAJA sostiene que estas cuestiones requieren una respuesta inmediata por parte de las autoridades.

Uno de los temas más inquietantes para los ganaderos es la situación de la tuberculosis bovina. La organización considera que el modelo de erradicación actual se encuentra estancado y demanda avanzar hacia un sistema que permita la convivencia y el control eficaz de la enfermedad. Los datos indican que la prevalencia se concentra en zonas específicas del país, pese a los esfuerzos realizados en los últimos años.

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Preocupación por precios y mercados

ASAJA ha señalado que el Programa Nacional contra la tuberculosis cubre el 97% de las explotaciones, aunque los índices de prevalencia e incidencia apenas han mostrado mejoras sustanciales. Según la organización, el sacrificio sistemático de animales está causando pérdidas económicas importantes y provocando el abandono de explotaciones en algunas regiones especialmente afectadas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la implementación de un paquete de medidas para afrontar el «urgente» reto del relevo generacional en la agricultura y ganadería españolas, a través de la creación de Tierra Joven, una plataforma para la información y movilización de tierras agrícolas. (Europa Press/La Moncloa)

A esta dificultad sanitaria se suma el deterioro de los precios recibidos por los productores. Según el sector, el ganado pastero ha sufrido descensos semanales de entre tres y seis céntimos durante aproximadamente dos meses. Esta dinámica está provocando pérdidas cercanas a los 200 euros por animal en muchos casos. La situación cobra mayor gravedad en un contexto de altos costes de producción y creciente incertidumbre respecto a la evolución de los mercados internacionales.

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Entre las causas de la caída de precios se encuentra el cierre de algunos destinos clave para las exportaciones españolas. Marruecos, que en 2024 importó cerca de 60.000 cabezas de ganado procedentes de España, mantiene suspendidas dichas importaciones debido a la aparición de casos de dermatosis nodular. Mientras tanto, las negociaciones para ampliar los mercados avanzan a ritmo lento.

La organización asimismo expresó su preocupación por las consecuencias que podría tener el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur para los productores europeos. ASAJA ha solicitado la activación de cláusulas de salvaguardia y mecanismos de supervisión que garanticen que las importaciones cumplan los mismos estándares exigidos a los ganaderos comunitarios.

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El relevo generacional, principal desafío

Sin embargo, por encima de todas las dificultades, el sector identifica como el reto más importante asegurar la continuidad de la actividad en las próximas décadas. Los datos reflejan una baja incorporación de jóvenes a la agricultura y ganadería. En 2023, solo el 11% de los agricultores europeos tenía menos de 40 años, y apenas un 1% era menor de 25 años.

Además, cada vez más profesionales optan por integrarse sin solicitar ayudas públicas para evitar los trámites burocráticos y las obligaciones vinculadas a estos programas. ASAJA ha exigido simplificar los procesos administrativos y adaptar las políticas agrarias a una realidad en la cual la pluriactividad se vuelve más habitual.

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