Solo el 50% de los empleados considera que la empresa atiende al bienestar laboral, en contraste con el 77% de los ejecutivos.

Los responsables de altos cargos valoran mejor el ambiente laboral, las oportunidades de desarrollo y las condiciones de bienestar que los trabajadores base, según indica un estudio

Ilustración de oficina con múltiples personas sentadas en escritorios usando computadoras. Varias se estiran o tocan la cabeza y espalda indicando dolor/cansancio.

La percepción acerca del bienestar en el entorno laboral varía según la posición dentro de la empresa. Mientras que el 77% de los directivos afirma formar parte de una organización que prioriza la salud mental de sus colaboradores, sólo el 54% de los empleados sin funciones de supervisión comparte esta opinión. Esa diferencia, que alcanza los 23 puntos porcentuales, refleja una clara disparidad entre quienes toman decisiones y quienes las implementan.

Así lo revela el más reciente informe de Great Place to Work (GPTW), que examina la experiencia diaria de miles de empleados y directivos en España, detallando las diferencias en la vivencia del trabajo desde distintos niveles jerárquicos, y subraya la importancia del bienestar psicológico en el ámbito laboral.

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Los datos evidencian que la percepción positiva del trabajo incrementa conforme se asciende en la escala organizacional. En otras palabras, cuanto mayor es la responsabilidad, más favorable es la opinión sobre el clima laboral, las oportunidades de crecimiento profesional y las condiciones que promueven el bienestar. En contraste, quienes ocupan cargos sin responsabilidades de gestión suelen mostrar una perspectiva más crítica.

La posición influye significativamente

La salud mental se ha vuelto un tema prioritario para las empresas. El estrés, la fatiga emocional y la sensación de sobrecarga están entre los principales motivos de preocupación tanto para los trabajadores como para los departamentos de recursos humanos. Sin embargo, el estudio indica que la experiencia cotidiana de estos desafíos no se percibe igual en todos los niveles dentro de las compañías.

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Infografía que compara el bienestar laboral. Muestra un directivo feliz en una oficina y un empleado estresado en otra, divididas por una grieta. Contiene texto y gráficos.

¿A qué se debe esta diferencia? Los especialistas señalan varios motivos. Por ejemplo, los altos directivos generalmente cuentan con mayor autonomía para gestionar su jornada laboral, más control sobre prioridades y horarios, así como un acceso más amplio a información estratégica. Además, suelen comprender mejor los objetivos corporativos y su propio rol dentro de la empresa. Todos estos factores pueden contribuir a una evaluación más favorable de su ambiente laboral.

Por otro lado, los empleados en puestos operativos suelen enfrentar presiones relacionadas con la cantidad de trabajo, la ejecución de tareas constante y la supervisión directa. También suelen tener limitada capacidad para influir en las decisiones que impactan en su rutina diaria, lo que afecta negativamente su percepción de bienestar dentro de la organización.

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El 80% de las depresiones laborales se relacionan con el estilo de liderazgo

El factor clave es quién dirige. El análisis identifica el liderazgo como uno de los aspectos más críticos para la salud mental en el entorno profesional. La mitad de los encuestados reconoce haber sufrido episodios depresivos a causa de su trabajo, y cerca del 80% de estos casos están vinculados a aspectos directamente ligados a la gestión, tales como una carga laboral excesiva (46,6%), la falta de reconocimiento (10,1%) o experiencias de trato desfavorable (20,2%), según el informe.

Además, el estudio advierte que las diferencias en la percepción entre directivos y empleados pueden representar un riesgo para las empresas mismas. Cuando los liderazgos muestran una visión más optimista que la mayor parte del personal, corre el riesgo de que ciertos problemas pasan desapercibidos o sean subestimados. Esta desconexión puede perjudicar áreas como la retención del talento, el compromiso de los empleados y la productividad.

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¿Puede la genética condicionar la salud mental? Un gen determina la respuesta al estrés.

El informe también destaca que los ambientes laborales con mayor confianza entre empleados y dirección reflejan mejores índices de bienestar. En estas organizaciones, las discrepancias de percepción entre distintos grupos laborales son menores y los empleados muestran niveles superiores de satisfacción, orgullo de pertenencia y compromiso.

Como conclusión, el informe subraya que la salud psicológica dentro de las compañías no se experimenta de igual manera en todos los niveles. Mientras una amplia mayoría de directivos cree trabajar en organizaciones que valoran el bienestar de las personas, apenas poco más de la mitad de los empleados comparte esta impresión. Esta diferencia supone un desafío para las empresas, que deben cuestionarse si efectivamente conocen cómo se sienten quienes sostienen diariamente su actividad.

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