Iván Espinosa de los Monteros заявляет, что главная задача — удалить Педро Санчеса с поста премьер-министра.

El ex secretario general de Vox acaba de presentar la fundación Atenea en la Región de Murcia

Iván Espinosa de los Monteros.

Con una agenda ajustada y durante la semana en que presenta la fundación Atenea en la Región de Murcia, donde Vox — su ex partido — enfrenta una intensa crisis interna tras la marcha de José Ángel Antelo, Iván Espinosa de los Monteros (Madrid, 1971) concede esta entrevista a EL MUNDO, convencido de que las propuestas que plantea este think tank podrían implementarse en un eventual cambio de gobierno.

¿Qué es Atenea? ¿Cómo la definiría?Es una organización de la sociedad civil. Una asociación cuyo objetivo es constituirse como un centro de reflexión que reúna a especialistas en diversas áreas para ayudarnos a cumplir dos objetivos: detectar cuáles son los problemas que enfrenta España y diseñar formas de solucionarlos. Si invitamos a un experto en gestión sanitaria, su misión será explicarnos tanto cómo identificar las deficiencias del sistema público de salud en España, como proponer soluciones para corregirlas. Lo mismo ocurre con las pensiones, la educación y distintos sectores de la administración pública española.¿Qué expectativas tiene respecto a Atenea en la Región de Murcia?Esta es la primera vez que presentamos Atenea aquí. He visitado la región en otras ocasiones para presentar proyectos diferentes (libros, programas electorales, etc.), pero en esta ocasión la damos a conocer y el plan es establecer un equipo local que permita crecer y lograr impacto mediante los contenidos que publicaremos durante el año.¿Podría derivar en la formación de un partido político?Atenea no será un partido político. Permanecerá como un centro de pensamiento y generación de ideas, aunque con claras intenciones de influir en la esfera pública. Su propósito es que los partidos en el poder consideren y adopten las propuestas que ofrecemos. Por ello, cada vez que publicamos un informe se lo enviamos, confiando en que tengan repercusión en las formaciones que pronto estarán gobernando.¿Qué respuesta han recibido por parte de los partidos?En ciertos casos ha sido explícita: ‘Muchas gracias’, ‘nos ha gustado’, ‘lo tendremos en cuenta’… mientras que en otros es más discreta. Buscamos abrir diálogos que, en la política, no siempre se generan — e incluso a veces en los medios tampoco — porque parecen temas secundarios o no urgentes, aunque en realidad son cuestiones fundamentales que, si no se atienden, terminan provocando titulares.

Por ejemplo, tenemos previsto presentar un informe sobre un plan de infraestructuras, con especial atención al agua. España requiere un nuevo Plan Hidrológico Nacional. Este asunto no suele estar presente en los medios porque no es una noticia diaria, pero la inacción sí genera titulares trágicos. Las inundaciones en Valencia hace año y medio, que causaron muertes y daños materiales significativos, son resultado de no haberse puesto en marcha hace dos décadas el plan aprobado en 2004, inicialmente impulsado por un gobierno del PP, pero abandonado cuando llegó Zapatero.

Aquella decisión puede motivar titulares por un par de días, pero se olvidan pronto. Sin embargo, veinte años después, cuando ocurre una riada fuerte, el hecho de no haber ejecutado las obras ocasiona grandes pérdidas. Estos problemas deben resolverse y, aunque no parezcan actuales, se vuelven relevantes — y para mal — si se dejan de lado.José Ángel Antelo propuso hace unas semanas crear un partido «liberal» y «patriótico». ¿Se alinea eso con su forma de pensar?España necesita políticas públicas orientadas a retomar el crecimiento. Durante dos décadas, el país ha estado estancado. Los menores de 30 años no han experimentado, en su etapa adulta, un período sostenido de crecimiento económico prolongado. Nunca han visto seis, siete u ocho años de avance continuo que les permita confiar en que, siendo jóvenes y trabajando con ingresos modestos, podrán independizarse, comprar una vivienda o formar una familia.

Quienes tienen menos de 35 o 40 años nunca han vivido esa realidad, pues llevamos veinte años perdidos en términos de PIB per cápita, que es la medida real de la riqueza por habitante.

Esto no había ocurrido en España desde la Guerra Civil: nunca antes habíamos tenido dos décadas sin crecimiento. Por ello, lo que hace falta son políticas públicas enfocadas en generar crecimiento, oportunidades, empleo, vivienda, infraestructuras… En definitiva, devolver a España al camino del crecimiento económico, la productividad y las oportunidades para toda la población. Eso es lo que se requiere actualmente. Vox atraviesa una grave crisis interna tras la salida de Antelo en Murcia y la de Javier Ortega Smith ¿Cuál es su opinión al respecto?No es un tema que me guste abordar mucho, pues yo miro hacia adelante y han pasado ya tres años desde mi marcha. Pero está claro que hay cambios dentro del partido que no son bien comprendidos por muchos. Personalmente, tampoco entiendo del todo algunas de las decisiones tomadas y no creo que sean las mejores. En Murcia, según parece en las encuestas, la intención de voto de Vox se ha desplomado tras estas noticias. Ellos sabrán lo que hacen; yo sigo mirando hacia el futuro.Tanto Antelo como la diputada regional Virginia Martínez han sido muy críticos con la dirección de Vox, lanzando acusaciones graves ¿Qué opina de las críticas hacia la actual cúpula?Más allá de comentar que no he comprendido las razones por las que fueron apartados — y creo que tampoco la mayoría de murcianos — las opiniones particulares que cada uno exprese deben ser explicadas por ellos mismos. Insisto en que son dos personas con capacidad, que nunca militamos en otro partido y provienen del sector privado. Quizá por ello no han encontrado espacio en un partido que está en transformación.¿Existe espacio para un nuevo partido político entre Vox y el Partido Popular?Considero que sí hay lugar en la política nacional para propuestas que apuesten por el crecimiento, la innovación, la reducción del tamaño del Estado y la creación de oportunidades, empleo, vivienda e infraestructuras. Si ni el PP ni Vox abrazan estas ideas, entonces habrá un espacio para un nuevo actor. Lo digo en condicional, porque falta todavía un año para las elecciones — salvo sorpresas — y hay tiempo para que esos planteamientos se materialicen. Son las que difundimos en Atenea y que deseamos que se apliquen cuanto antes.Iván Espinosa de los Monteros, en Murcia

¿Sigue afiliado a Vox?Por el momento, sí.¿Teme ser expulsado? ¿Se lo han comunicado?No temo esa expulsión, pero la doy por descontada.¿Cree que Vox ha perdido su perfil liberal?Sin duda alguna. Pero no por mi opinión o por mi salida, sino porque ellos mismos lo reconocen. Ya se definen como un partido obrerista. En España existe un partido obrerista llamado Partido Socialista Obrero Español, y Vox también se autodenomina partido obrerista español, salvo por el término socialista. Pero ya no defienden ninguna medida liberal.¿Cómo interpreta los resultados de Vox en las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía?Parece que han ido de más a menos, pero también queda claro que es un partido plenamente integrado en el establishment. Está consolidado y mantiene unos porcentajes en los que no parece crecer o disminuir significativamente. Es una realidad con la que todos deben contar y adaptarse. También, el partido ha ido adoptando ciertos estilos de actuación y ya es uno más dentro del conjunto político, para bien y para mal.

Dicho esto, algunos resultados me preocupan. Pensar que en Andalucía, tras cuarenta años bajo el socialismo y después del mayor escándalo en la política española, la derecha haya retrocedido en escaños mientras la izquierda ganaba cinco o seis diputados, resulta realmente sorprendente. Esto invita a reflexionar sobre lo que perciben o cómo actúan los votantes españoles.¿Están condenados PP y Vox a entenderse en 2027?Sí, y lo harán porque llevan haciéndolo durante años. A quienes lo señalamos desde fuera parece molestarles, pero terminan actuando de esa manera. No albergo ninguna duda de que terminarán por llegar a acuerdos. Además, lo considero necesario.Lo dice con la intención de lograr una mayoría capaz de destituir a Pedro Sánchez del Gobierno…Exacto, esa es la prioridad nacional.¿Qué opina de ese concepto?Yo situaría la prioridad en el crecimiento, no en la distribución de recursos públicos entre ciudadanos, sea cual sea su nacionalidad. La prioridad debe ser fomentar el crecimiento, generar vivienda e infraestructuras. Crear empleo, aumentar salarios o reducir impuestos. El crecimiento es la piedra angular, independientemente de quién lo provoque. Sin embargo, una vez más nos centramos en el reparto de dinero público, lo que genera una competición por quién se lleva más.

Yo preferiría enfocarme en cómo hacer que el país crezca, que las personas tengan oportunidades de ganar dinero y puedan permitirse comprar una vivienda, un coche o salir de vacaciones, algo que la clase media española solía tener durante muchos años y que hoy está perdiendo.¿Considera un error que Vox exija aplicarla? ¿Piensa que resulta anticonstitucional?No, no lo considero un error ni lo veo anticonstitucional. Me parece que están pensando bajo la mentalidad del estatalismo, centrados en el reparto de ayudas públicas y no en la creación de riqueza, la dinámica económica, el crecimiento, la mejora de productividad o el uso de tecnología para aumentar la eficiencia de todos. Esas son las cuestiones sobre las que me gustaría profundizar más.¿Qué opina de la medida anunciada por Díaz Ayuso que limita el uso del abono transporte a residentes en la Comunidad de Madrid?Parto de la idea de que los gobiernos no deberían subvencionar todo, ni ofrecer ayudas ilimitadas o gratis. Esta política apela a los instintos más básicos de los ciudadanos. Lo ideal sería que los gobiernos crearan condiciones para que las personas puedan crecer, ganar dinero y costearse su propio transporte público o privado. Esa debería ser la aspiración. Sin embargo, muchos políticos están más enfocados en repartir dinero de una u otra manera, en lugar de fomentar la independencia económica para que cada ciudadano decida cómo usar sus recursos.¿Cuál es su visión sobre la Región de Murcia?Es una región que demuestra que cuando el Estado cumplió su función — cosa que ahora hace menos — contribuyó significativamente al crecimiento de una autonomía que anteriormente tenía uno de los índices más bajos. Actualmente, el crecimiento en Murcia supera ampliamente el promedio nacional porque aquí se desarrollaron infraestructuras, se implementó un trasvase y se trajo agua. Ahora que el trasvase está cuestionado y el agua parece costar más, lamentablemente la Región lo sufrirá, pese a haber demostrado un uso muy eficiente del recurso.

Gracias a ese agua, la producción agrícola y ganadera se ha incrementado notablemente. El crecimiento del sector primario ha generado mucha industria auxiliar: envases, plásticos, fertilizantes, productos químicos aplicados a la agricultura y ganadería, transporte y otros beneficios vinculados al desarrollo. ¿Qué debe hacerse en Murcia? Es fundamental garantizar el suministro suficiente de agua para asegurar la continuidad del crecimiento. El Estado debe retirarse y permitir que los trabajadores, autónomos y pequeñas y medianas empresas impulsen el desarrollo de la región.

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