La ley de nietos genera 16.000 nuevos votantes mensuales, aumentando el censo en 600.000 de cara a las próximas elecciones generales

Arte EE. Las claves

La ley de nietos ha provocado un aumento significativo en el número de españoles inscritos en el censo exterior (CERA), sumando más de 16.000 nuevos votantes cada mes.

Se estima que para las próximas elecciones generales el censo exterior aumentará en alrededor de 600.000 votantes, alcanzando casi los 3 millones de inscritos.

El crecimiento más notable de solicitantes se observa en países como Argentina, Francia, Estados Unidos, México, Cuba, Alemania y Reino Unido.

El Gobierno ha reforzado los consulados y externalizado la gestión para acelerar los trámites, aunque la participación exterior continúa siendo baja, situada alrededor del 10%.

La denominada ley de nietos está impulsando un crecimiento sin precedentes de nuevos votantes en el extranjero.

De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de mayo de 2026 ya hay 2.708.083 personas registradas en el Censo de Españoles Residentes Ausentes (CERA), que agrupa a los españoles con derecho a voto que viven fuera del territorio nacional.

Este número no deja de incrementarse, especialmente en los últimos meses. Entre marzo y abril el CERA incorporó 17.425 nuevos inscritos y entre abril y mayo otros 16.168.

Se trata de la mayor tasa de crecimiento registrada en los últimos tiempos. Este incremento está vinculado en gran medida a la Ley de Memoria Democrática de 2022, que incluye la conocida ley de nietos.

Esta normativa permite acceder a la nacionalidad española a quienes, nacidos en el extranjero, son hijos o nietos de españoles que perdieron la nacionalidad «como consecuencia del exilio sufrido por razones políticas, ideológicas, de creencia o de orientación e identidad sexual».

Según cifras del Ministerio de Exteriores, aproximadamente 2,4 millones de personas han iniciado el proceso para obtener la nacionalidad, cifra que ha saturado la red consular.

Una vez obtenida la nacionalidad, el nuevo español se inscribe en el CERA y puede votar en elecciones generales, autonómicas y europeas sin necesidad de residir en España.

Antes de la entrada en vigor de esta ley en 2022, el ritmo de crecimiento del censo exterior era considerablemente más lento. Por ejemplo, entre 2017 y 2021, el número de inscritos creció alrededor de un 10%.

En la legislatura reciente, esta tendencia se ha acelerado, prácticamente duplicándose el aumento.

Desde las últimas elecciones generales en julio de 2023, el CERA ha pasado de 2.333.056 a 2.708.083 inscritos. Esto supone 375.027 nuevos votantes en menos de tres años, equivalente a un crecimiento del 16,1%.

Si se mantiene esta tendencia, el censo exterior podría haber crecido entre un 24% y un 25% para mayo de 2027, cuando se prevé el próximo gran ciclo electoral.

Esto supondría agregar , alcanzando más de 2,9 millones inscritos en el censo exterior.

Este salto es considerable y no contempla los esfuerzos adicionales del Gobierno para «agilizar» todos los expedientes pendientes, según declaró un alto dirigente socialista.

Uno de los principales cuellos de botella sigue siendo la saturación de los consulados, sobrepasados por el volumen acumulado de solicitudes de nacionalidad.

El caso más crítico se vive en Buenos Aires, donde, según estimaciones del propio cónsul general, José María Ridao, al ritmo actual se requeriría más de un siglo para tramitar todas las solicitudes.

Por este motivo, el Gobierno prevé, antes de finalizar la legislatura y como confirmó el PSOE, recurrir a «apoyo externo».

Así lo manifestó el senador socialista y encargado del PSOE Exterior, César Mogo.

El 26 de mayo, en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, indicó que «se está a punto de firmar un apoyo externo, a través de un organismo estatal como Ineco, para superar los problemas de gestión» y «acelerar las inscripciones de nacionalidad» derivadas de esta ley.

Aunque el refuerzo con Ineco aún no se ha oficializado en el BOE, la externalización del proceso es ya una realidad.

El Ministerio de Justicia adjudicó en abril un contrato por 1,7 millones de euros a la empresa Neoris España SL para fortalecer los sistemas informáticos de nacionalidad y acelerar la tramitación de expedientes.

Por otra parte, Exteriores firmó un contrato por 1.131.295 euros con el Grupo Empresarial Palco, empresa vinculada al Gobierno cubano, para proporcionar «mano de obra» al consulado de La Habana, también saturado.

Aumenta la participación

Con un censo exterior que se acercará a los tres millones para 2027, los partidos políticos tendrán cada vez más motivos para hacer campaña fuera del territorio nacional.

Sin embargo, la cantidad de ciudadanos con derecho a voto no se traduce necesariamente en quienes acaban participando en los comicios.

La participación en el exterior sigue siendo baja, cerca del 10% del censo, muy por debajo del 60-70% que ronda el voto dentro de España.

No obstante, aunque representa una minoría, el voto CERA ha crecido. El Gobierno de Sánchez eliminó el llamado voto rogado, un sistema que imponía múltiples trámites a los emigrantes.

Esta reforma provocó un aumento considerable en la participación exterior, que pasó del 6,85% en las generales de 2019 a alrededor del 10% en 2023, un incremento cercano al 47%.

¿Dónde reside la mayoría de estos votantes potenciales? Principalmente en Argentina, Francia, Estados Unidos (especialmente en Nueva York y Miami), México, Cuba, Alemania y Reino Unido.

Estos países concentran cerca de 1,6 millones de españoles con derecho a voto, el 60,7% del total del censo exterior.

Destaca especialmente Argentina, con 505.168 inscritos en el CERA, que representan el 18,8% de los españoles con derecho a voto en el exterior.

«En el futuro, Buenos Aires podría convertirse en la tercera ciudad española más poblada, después de Madrid y Barcelona«, afirmó un artículo de Clarín el pasado diciembre, titulado Kafka en el Consulado: los nuevos trámites para la ciudadanía española podrían demorarse un siglo.

¿A qué circunscripción asignan su voto estos nuevos electores? Según el INE, las provincias con mayor crecimiento en inscritos en el CERA en los últimos años son Alicante, Baleares, Barcelona, Cantabria, Gerona, Guadalajara, Madrid, Navarra, Tarragona y Valladolid.

En cuanto a comunidades autónomas, Galicia acumula el mayor número de electores exteriores: 510.055 inscritos, el 18,8% del total. Le siguen Madrid con 486.223, Cataluña con 334.993 y Andalucía con 305.303.

Pero es importante diferenciar entre comunidad autónoma y circunscripción; para el voto al Congreso lo que cuenta es la provincia, en la cual lidera Madrid.

No solo en cantidad. Madrid también destaca por su ritmo de crecimiento. Mientras el CERA global ha crecido un 16% desde las generales de julio de 2023 hasta los datos recientes, Madrid prácticamente lo ha duplicado: de 379.961 a 486.223 inscritos.

Esto representa más de 106.000 nuevos electores en la provincia que asigna mayor número de escaños al Congreso, con un incremento de casi el 28% en tres años.

Fuentes diplomáticas explican a EL ESPAÑOL que cuando una persona obtiene la nacionalidad española pero no puede acreditar una provincia concreta de origen, por defecto se la adscribe a la Comunidad de Madrid.

La aplicación tan flexible para asignar la circunscripción es precisamente uno de los aspectos que más preocupa a estas fuentes.

¿Cómo se realiza el proceso? Tras obtener el pasaporte, para inscribirse en el censo es necesario completar un formulario de Exteriores donde se elige el municipio al que se desea —así se indica en el documento— estar «adscrito a efectos electorales».

Imagen del fichero de Exteriores para inscribirse en el voto CERA.

En el formulario de Exteriores se permiten varias justificaciones para la elección: «Municipio de última residencia», «de mayor arraigo propio» o «de mayor arraigo de los ascendientes».

Pero existe una cuarta opción: «Otros motivos (especifíquelos)». Esta es la que genera mayor preocupación entre quienes conocen el sistema desde dentro.

La razón es que, en teoría, esta casilla permite que cualquier nuevo ciudadano elija libremente la circunscripción donde votará —ya sea Cádiz, Cuenca o cualquier otra— alegando razones que, en la práctica, son imposibles de verificar.

¿Y quién se beneficia electoralmente de este sistema? Nadie puede responder con datos concretos, pues no existen encuestas sobre la orientación política de los nuevos nacionalizados.

Históricamente, los datos del CERA muestran que el voto en el exterior suele replicar las tendencias del interior y puede ser decisivo en ciertas circunscripciones.

Sin embargo, esta tendencia ha cambiado en las últimas elecciones. En regiones como Andalucía, Castilla y León, Aragón o Extremadura, el PP ganó claramente dentro del país, mientras que el PSOE se impuso entre los residentes en el extranjero.

Entre la oposición crecen las sospechas de que el Ejecutivo estaría modificando silenciosamente el censo electoral, con la intención de tener toda la estructura preparada para las próximas generales.

Alberto Núñez Feijóo denunció en El Hormiguero que el Gobierno está aplicando la ley de nietos de forma «torticera» y se preguntó qué motivos hay detrás de esta actuación.

Santiago Abascal fue más allá y acusó al Gobierno de intentar «alterar el censo electoral para las elecciones de 2027 mediante un proceso masivo de nacionalizaciones».

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