Realizó 15 paradas, una cifra sin precedentes en 90 minutos de un encuentro mundialista, y otorgó a Curazao su primer punto en la historia.
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El Mundial frecuentemente deja relatos imposibles de imaginar. Protagonistas inesperados que acaparan titulares tras años de esfuerzo o tras realizar una actuación sin igual. Un claro ejemplo es Eloy Room, portero neerlandés de 37 años que representa a Curazao.
Room nunca olvidará el 21 de junio de 2026. Hasta que alguien lo supere, ese día quedará marcado como el momento en que estableció el récord de más paradas en un solo partido de la historia de los Mundiales: 15. Este logro indeleble tuvo a la selección de Ecuador como rival.
Los ecuatorianos, atónitos ante una actuación sin precedentes, vieron cómo sus posibilidades en la Copa del Mundo se desvanecían tras que Eloy Room garantizara a Curazao su primer punto mundialista. Fue un despliegue defensivo en el que el guardameta sostuvo a su equipo desde el inicio hasta el pitido final.
HÉROE NACIONAL 🇨🇼
HÉROE DEL MUNDIAL 🌎ELOY ROOM YA ES LEYENDA DE LA COPA DEL MUNDO Y DE CURAZAO 🙌🏻#DAZNMundial #FIFAWorldCup pic.twitter.com/enOD7Gyk5r
— DAZN España (@DAZN_ES) June 21, 2026
15 paradas, casi tres goles evitados y una sucesión de intervenciones cada vez más complicadas. Reflejos con los pies, estiradas hacia ambos lados, despejes a quemarropa… Se transformó en un auténtico ‘guardián’ que protegió el arco nacional.
En apenas dos minutos, dejó su marca con una parada milagrosa en un mano a mano contra Valencia. Esta acción le dio confianza y anticipó lo que estaba por venir. Ecuador, volcándose con todo en ataque, asedió la portería rival de manera constante, pero sin éxito. Quedaron con la sensación amarga de haber perdido una oportunidad única para mantenerse en la competición.
La camiseta de Messi
No era la primera vez que Eloy Room entregaba una actuación destacada. Hace tres años, en un amistoso tras la coronación mundialista de Argentina, Room evitó una derrota abultada para su Selección. Recibió siete goles, pero sin su actuación el marcador podría haber sido dos veces más alto.
Room relató en varias entrevistas que durante el segundo tiempo no paraba de pensar cómo pedirle la camiseta a Messi. Sabía que todos sus compañeros de Curazao correrían hacia él, por lo que debía ser rápido.
Eloy Room se intercambia la camiseta con Messi.
Al concluir el encuentro, Room se acercó. Para su asombro, antes de que pudiera hablar, Messi lo miró, le extendió la mano y dijo: «Buena onda, hiciste un partidazo. ¿Me das tu camiseta?». El argentino, que anotó un hat-trick ese día, quedó impresionado con la actuación de Room.

