El juez determina que Begoña Gómez se adjudicó el software de la Complutense registrándolo para obtener beneficios económicos

. Las claves

El juez Juan Carlos Peinado especifica que Begoña Gómez inscribió a su nombre un software creado para la Universidad Complutense con contribuciones de compañías como Indra, Telefónica y Google.

Al perder el control sobre el software, Gómez gestionó el registro de la marca y el sitio web relacionado, además de constituir la empresa Transforma TSC, S.L., para la explotación comercial de la plataforma.

El software, cofinanciado por la Complutense y las empresas colaboradoras, se utilizó para generar ingresos privados sin notificar a la universidad ni a las compañías involucradas.

La Universidad Complutense reclama a Begoña Gómez la devolución de más de 113.000 euros por la presunta apropiación indebida del software y la desaparición del dominio tras el inicio de la investigación judicial.

El auto emitido el sábado por el juez Juan Carlos Peinado describe detalladamente el procedimiento por el cual Begoña Gómez habría apropiado indebidamente un software desarrollado para su Cátedra.

El programa fue creado para la Universidad Complutense contando con la colaboración “altruista” de Indra, Telefónica y Google, quienes aportaron “recursos económicos, soporte técnico, métodos de trabajo o conocimientos especializados”.

Específicamente, el juez establece el gasto directo de la Universidad en 108.765 euros, asignando la mayor parte a servicios facturados por Deloitte y el resto a costos por “licitación y servicios externos”.

Por otro lado, las empresas realizaron aportes por un monto de 349.000 euros. Todo este esfuerzo se realizó bajo la expectativa de que el software sería propiedad de la institución universitaria.

Además, el 6 de octubre la propia Universidad envió el contrato de cesión de derechos referentes al software a su favor.

Según el auto, tras constatar la pérdida del control sobre este activo tecnológico, la investigada cortó de forma repentina toda comunicación con la oficina de la Complutense.

No obstante, cuatro días después, Gómez solicitó “el registro a título personal” de la marca “Plataforma de mediación de Impacto Social y Medioambiental” ante la Oficina Española de Patentes y Marcas, incluyendo en la solicitud la web donde se alojaba el software.

El 13 de julio de 2023, se transfirió todo el dominio, que abarcaba el “diseño gráfico y el proyecto” a Begoña Gómez, sin que “ni el registro de la marca ni la creación posterior de una empresa vinculada a dicha denominación fueran comunicados a la Universidad Complutense de Madrid” ni “a las empresas colaboradoras involucradas en el desarrollo del software”.

Durante su declaración ante el juez, un testigo reconoció que «no llegaron a ver la conclusión del proyecto» y señaló que, “de forma inesperada, cesaron las reuniones de seguimiento al desarrollo tecnológico”.

El juez Peinado sostiene en su auto que existe «una continuidad nominativa y visual» entre lo patentado por Begoña Gómez y “el software elaborado en la cátedra”.

Para fundamentar esta afirmación, explica que “la marca registrada, el diseño gráfico asociado y la identidad visual usada en la web coinciden sustancialmente con los elementos originales”.

El último movimiento de Begoña Gómez se efectuó el 21 de noviembre de 2023 con la creación de la empresa Transforma TSC, S.L., de la cual es única socia y administradora, encargada de la gestión del sitio web.

Meses después, ya en 2024, el programa y la web estaban “totalmente operativos”, con importantes empresas registradas y relacionadas con la Cátedra.

A través de esta plataforma, las compañías “podían registrarse, crear sus programas y, al alcanzar ciertos hitos, recibir un informe final que incluía un certificado oficial del programa obtenido”.

El auto del juez Peinado, hecho público este sábado, resalta que la esposa de Sánchez comenzó a explotar comercialmente el software, facturando y recibiendo pagos directos por un importe de 6.687 euros de un usuario registrado, correspondiente a la empresa Innovación Hexagonal, S.L..

Raúl Oliván figura como administrador de esta última empresa; es un experto en innovación que entre 2019 y 2023 ocupó el cargo de director general de Gobierno Abierto e Innovación Social en la administración de Aragón.

Por ello, el juez concluye que el “software gratuito” desarrollado en nombre de la UCM “fue utilizado como medio para generar ingresos privados a favor de la empresa unipersonal de Begoña Gómez”.

El magistrado también destaca que “tiene especial relevancia que el codirector Ruano no aparezca implicado en ninguna etapa del desarrollo del software”, mientras que sí participaba Cristina Álvarez, empleada de Moncloa, lo cual posiciona a Begoña Gómez “como la figura central con control y acceso sobre el activo”.

Además, el informe judicial resalta que en septiembre de 2024, una vez iniciada la investigación judicial, el dominio transformatsc.org dejó de funcionar de forma repentina.

Para el juez Peinado, este cierre del sitio web se llevó a cabo con la “clara intención de suprimir cualquier rastro del software o del dominio”, incumpliendo las obligaciones de gestión pero «sin devolver a la UCM ni la marca, ni el dominio, ni el software«.

De hecho, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) exige a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, la devolución de los más de 113.000 euros invertidos en el desarrollo del software.

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