León fue recibido en un encuentro sin precedentes con un jefe de misión para «tratar la relación bilateral» y «reforzar los lazos»

La interacción entre el Gobierno y los embajadores acreditados en España está en manos del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ni siquiera el jefe de la diplomacia, José Manuel Albares, mantiene directamente el contacto, sino que esta tarea la llevan a cabo el introductor de embajadores o los directores generales de diferentes áreas. Esto refleja la excepcionalidad del evento ocurrido ayer.
Alrededor de las 11:30 de la mañana, Pedro Sánchez recibió en el complejo de La Moncloa a Benjamín León, embajador de Estados Unidos en España. Se trató de un encuentro poco común que muestra la relevancia que concede el Ejecutivo a mantener abiertas las relaciones con la administración de Donald Trump, a pesar de las drásticas diferencias políticas entre ambos líderes. Desde que Sánchez asumió la presidencia del Gobierno, conforme a la información disponible en la web de La Moncloa, es el segundo embajador con quien se ha reunido, tras haber recibido solo al representante de Ucrania en 2022.
Benjamín León llegó a España el 15 de febrero. El Gobierno pronto mostró un trato preferencial hacia este empresario convertido en diplomático, y al día siguiente ya se presentó en el Ministerio de Asuntos Exteriores para entregar sus copias de estilo y sostener una reunión con Albares. Este gesto fue el primer ‘trato preferente’, dado que los embajadores presentan sus copias de estilo, pero no suelen ser recibidos por el jefe de la diplomacia. Dos días más tarde, León vistió frac y entregó sus cartas credenciales a Felipe VI en una ceremonia solemne en el Palacio Real. Este trámite es esencial para adquirir plenas facultades en su labor diplomática; algunos embajadores aguardan varias semanas para completar este proceso, ya que la recepción se realiza, a lo sumo, una vez al mes, siguiendo un estricto orden de llegada.
Al llegar, Benjamín León dejó claro que su prioridad en España sería persuadir al Gobierno para aumentar la inversión en Defensa, el principal punto de desacuerdo entre ambas administraciones. Y fue precisamente Defensa lo que dominó su agenda. Dos semanas después de su llegada, se reunió con Margarita Robles, cuatro días tras el ataque estadounidense a Irán, momento en que surgieron tensiones debido a la negativa de España a permitir el uso de bases para aviones de combate hacia Oriente Próximo.
El 19 de marzo, pese a la tensión política existente, León visitó la base naval de Rota, donde mantuvo contacto con las tropas estadounidenses desplegadas y les agradeció “su compromiso y servicio”. Semanas después, se renovó el convenio entre los ministerios de Defensa de ambos países para mantener operativa la base. Además, el 30 de marzo asistió a la inauguración, en el museo del Ejército ubicado en el Alcázar de Toledo, de la exposición España en los EE. UU. La contribución de los españoles y su ejército al nacimiento de una nación, evento que tuvo al jefe de Estado Mayor del Ejército – el general Enseñat – como anfitrión. Justamente, el ministerio de Defensa será el que más participe en los actos conmemorativos del 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Aunque Sánchez rara vez se reúne con embajadores, el diplomático cubano nacionalizado estadounidense manifestó públicamente hace semanas su descontento por la ausencia de este encuentro. Así, durante un desayuno organizado por Nueva Economía Forum el 27 de mayo, Benjamín León declaró: “Si el presidente de España no me ha recibido a mí, no creo que invite al presidente Trump”. Tres semanas más tarde, se concretó ese esperado encuentro con el diplomático norteamericano. Apenas se difundió información sobre la reunión, solo una breve nota de cinco líneas en la que Moncloa informó que habían “tratado la relación bilateral y los principales desafíos internacionales”. Sánchez reafirmó “su compromiso de seguir trabajando para fortalecer los vínculos transatlánticos y profundizar la cooperación en áreas de interés común”.
Los esfuerzos del Gobierno hacia León no encuentran reciprocidad en la administración Trump con la embajadora española, Ángeles Moreno Bau. La diplomática nunca ha sido recibida por Donald Trump. En febrero de 2025 mantuvo una reunión con el alto funcionario Brent Christensen, entonces vicesecretario del Departamento de Estado, un perfil mucho más bajo en comparación con el de Benjamín León en España.

