La localidad española que acoge a Dani Olmo (28), con un castillo del siglo XII y reconocimiento como patrimonio mundial

Montaje del pueblo de Terrassa y Dani Olmo. El mediapunta de la selección española muestra un profundo orgullo por sus raíces: «No soy de Barcelona, soy de Terrassa».

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Dani Olmo se posiciona como uno de los futbolistas más relevantes del panorama español actual. Creció en el barrio de Sant Pere Nord, ubicado en Terrassa, un área que actualmente alberga alrededor de 16.000 habitantes y donde comenzó su trayectoria futbolística.

El jugador nunca ha ocultado la conexión que mantiene con su ciudad natal: «No soy de Barcelona, soy de Terrassa», ha reafirmado en múltiples ocasiones, defendiendo con firmeza sus orígenes.

En una reciente entrevista, Olmo rememoró uno de los hitos más significativos en su carrera internacional: la opción de jugar para Croacia en lugar de España.

Tras varios años desarrollándose en el fútbol croata, la federación de aquel país le propuso la nacionalización con vista al Mundial de 2018.

No obstante, el futbolista afirma que nunca consideró seriamente esa posibilidad. «Soy español y siempre me he sentido así. Ellos pretendían nacionalizarme para el Mundial de 2018 y, aunque tal vez me ofrecían mayor estabilidad, estaba convencido de que mi oportunidad con España llegaría», explicó.

Dani Olmo posa durante una entrevista.

Dani Olmo posa durante una entrevista. GQ

La antigua Égara romana experimentó una transformación entre los siglos XIX y XX, convirtiéndose en uno de los principales núcleos industriales de Cataluña. La ciudad llegó a contar con más de cuarenta fábricas, principalmente relacionadas con la industria textil, actividad que impulsó su desarrollo económico y urbano.

Gran parte del legado modernista que conserva Terrassa proviene de aquella etapa de auge industrial, lo que convierte a la ciudad en un verdadero reflejo de su pasado histórico.

Vallparadís, el pulmón verde de la ciudad

Entre los espacios más representativos de Terrassa se encuentra el Parc de Vallparadís, uno de los parques urbanos más grandes de Cataluña. Con una extensión de 3,5 kilómetros, atraviesa la ciudad de norte a sur y ofrece diversas zonas de ocio, como una piscina municipal y un tren en miniatura.

Su diseño, protegido del tráfico y del ruido urbano, lo convierte en un lugar ideal para pasear y disfrutar de la naturaleza dentro del entorno citadino.

En el sector superior del parque se levanta el Castillo Cartuja de Vallparadís, una edificación del siglo XII que forma parte del patrimonio histórico local. Originalmente fue concebido como una residencia señorial, pero en el siglo XIV pasó a manos de una comunidad monástica.

Hoy en día, alberga la sede principal del Museo de Terrassa, desde donde se promueve la historia y la cultura del municipio.

A poca distancia del castillo se encuentra la Seu d’Ègara, uno de los conjuntos monumentales más destacados de Cataluña y catalogado como Monumento Nacional.

Este recinto está compuesto por las iglesias de San Pedro, Santa María y San Miguel, y conserva restos de varias civilizaciones que habitaron la región a lo largo de los siglos.

Entre sus elementos más valiosos destacan restos íberos, mosaicos y columnas romanas, retablos góticos y unas pinturas visigodas excepcionales, consideradas únicas en toda Europa.

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