Beñat San José reconoce las dificultades y sacrificios que su familia ha enfrentado durante su prolongada ausencia de casa.

Beñat San José, en su presentación como entrenador del Rayo. El donostiarra asumirá el próximo curso la dirección del Rayo Vallecano desde el banquillo.

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El Rayo Vallecano ya cuenta con el responsable de su nuevo planteamiento deportivo. El club franjirrojo confirmó la incorporación de Beñat San José como entrenador principal, confiándole la guía del conjunto vallecano en esta etapa renovada. A sus 46 años, el técnico vasco afronta el desafío con gran entusiasmo y la experiencia que solo otorga haber recorrido el mundo para triunfar en la élite.

La trayectoria de San José en los banquillos dista de ser tradicional. Tras su formación en las categorías inferiores de la Real Sociedad, inició una carrera como verdadero trotamundos que lo ha llevado a dirigir en Arabia Saudí, Chile, Bolivia, Emiratos Árabes Unidos, Bélgica y México. Esta constante movilidad entre ligas diversas moldeó su carácter competitivo y su planteamiento táctico, aunque también implicó un coste personal considerable.

Los logros alcanzados en Sudamérica y Medio Oriente se forjaron en la soledad y la distancia respecto a su San Sebastián natal.

Durante su exitosa etapa en el fútbol chileno, San José se abrió en una entrevista con el diario La Cuarta, donde mostró el lado más duro de ser un entrenador internacional.

“No estoy casado, pero tengo pareja, familia, sobrinos y todo un círculo cercano al que aprecio profundamente. Es un sacrificio muy duro para ellos. En lo personal, es un asunto que me afecta bastante, dado que he pasado prácticamente cuatro o cinco años en soledad y siento que todo el esfuerzo y sacrificio corresponden a los clubes que confiaron en mí,” relató en 2018.

La distancia prolongada dejó huella en un técnico profundamente arraigado a sus raíces. En esa misma entrevista con el medio andino, no ocultó el pesar por perderse momentos vitales junto a sus seres queridos.

“Quizás mi familia no merecía tanto sacrificio que he hecho, por alejarme por motivos profesionales. He perdido muchos días, meses, muchas Navidades, y el crecimiento de mis sobrinos, en definitiva. Cuando regreso tras tiempo lejos, como me sucedió esta Navidad, se siente; es muy duro”.

El desafiante salto a Europa

Aunque acumuló títulos y reconocimiento en América y Medio Oriente, la aspiración de consolidarse en el fútbol europeo siempre exige paciencia y preparación. El propio Beñat reflexionó tiempo atrás sobre la magnitud de ese reto y su vínculo con su equipo de toda la vida:

“Para llegar a Europa debes estar perfectamente preparado y formar parte de un grupo élite de técnicos. La Real Sociedad es mi hogar, mi cuna, es mi ciudad, donde mi abuelo pequeño me llevaba a ver los partidos. Conozco a toda la gente, he sido jugador y entrenador allí y siempre estaré dispuesto a aportar al club, pero entiendo que dar el salto a Europa resulta complicado”.

Ahora, ese complicado salto ya no es solo un sueño, sino una realidad concreta, que se materializa en uno de los banquillos más apasionados de España. El Rayo Vallecano apuesta por la experiencia internacional y madurez de Beñat San José, quien tras perderse muchas Navidades, por fin podrá disfrutar del fútbol al máximo nivel, mucho más cerca de su gente.

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