El líder del PP critica la «jungla de casos de corrupción» del Gobierno y califica como «antidemocrática» la acción de la Mesa del Congreso que impide a su partido votar la petición de elecciones

«La circunstancia es inaceptable y nadie ha presentado su renuncia». A Alberto Núñez Feijóo le ha sobrado tiempo para condenar en El Hormiguero los «15 sumarios, 19 delitos y 94 imputados» que configuran la «jungla de casos de corrupción» vinculados al PSOE, al Gobierno y a la familia del presidente Pedro Sánchez.
Un escenario «lamentable» y «de poca categoría», en opinión del líder popular, que participó en una entrevista con Pablo Motos horas después de que el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero testificara ante el juez en la Audiencia Nacional.
El jefe de la oposición afirmó que quien fuera «la joya del sanchismo» atraviesa una situación «deplorable», aunque no mostró sorpresa: «Cuando alguien se ha dedicado en los últimos años a blanquear una dictadura, al final también puede blanquear capitales».
En este contexto, Feijóo hizo referencia al caso Leire, que a su juicio, y desde su experiencia al mando de la Xunta de Galicia, presenta «señales» de que Sánchez estaba al tanto de las acciones de la presunta red criminal. «¿De verdad alguien cree que Cerdán arma las cloacas con Leire sin que el presidente se entere?», preguntó Feijóo: «Por supuesto que lo sabía, no tengo duda alguna». Además, el presidente del PP aseguró que «es muy probable que el PSOE acabe siendo imputado».
Frente a este entramado de corrupción, el político gallego mencionó el hartazgo que supuestamente sienten los socios de investidura del Gobierno ante los continuos informes de la UCO. Destacó que «no se puede sostener que esto siga adelante mientras se mantiene ininterrumpidamente al Gobierno».
Aunque los diputados de Junts parecieron inclinarse en esa dirección el martes, al presentar al Congreso una propuesta para exigir elecciones a Sánchez, la maniobra de la Mesa frustró la iniciativa, en un acto que Feijóo calificó como «lo más antidemocrático desde la existencia de las Cortes Generales». «No nos permiten votar en urna ni en el Congreso porque el PSOE y Sumar controlan la Mesa».
Sin embargo, el presidente del PP expresó su convicción de que «Sánchez no controla su futuro político; está sujetado a las personas que deseen hablar». Por ello, mostró signos de esperanza, también impulsados por «algunos movimientos» que su grupo parlamentario observa en el Congreso «y que podrían generar alguna esperanza».
Un gobierno «decente»
Por ello, Feijóo aseguró que buscará «poner fin a la atmósfera irrespirable» con un «gobierno sólido», «firme» y «decente» que devuelva a los españoles «lo que durante la mayoría de los años han tenido»: «Un gobierno decente con personas que no vengan a robar». A su parecer, «nunca se ha vivido peor» debido a que «este Gobierno se especializa en cuentos pero no en cuentas», puntualizó.
Con compromisos en vivienda, inmigración, recortes y fiscalidad, Feijóo delineó el plan del Partido Popular para lograr el «cambio inevitable». Este incluye abordar los acuerdos pactados con Vox en las distintas autonomías –con Andalucía aún pendiente de cerrarse– y la posibilidad de que, si así lo expresan las urnas, los populares gobiernen junto a los de Santiago Abascal. «Yo quiero gobernar en solitario, creo que es lo mejor», adelantó, «pero aceptaré los resultados de las urnas».

