Las claves
Pedro Sánchez respalda a José Luis Rodríguez Zapatero respecto a las joyas halladas en su despacho, señalando que los presidentes no siempre tienen conocimiento inmediato de los obsequios recibidos en los viajes oficiales.
Sánchez recordó que fue Zapatero quien impulsó la normativa sobre los regalos institucionales mediante la Ley de Buen Gobierno en 2008 y el Código de Buen Gobierno en 2005.
El presidente destacó que la regulación sobre los obsequios a los mandatarios era distinta en 2007 y actualmente cuenta con un marco más estricto y supervisado.
Sánchez manifestó su confianza en la inocencia de Zapatero y mostró comprensión ante la situación personal del expresidente, cuyas hijas están imputadas en este caso.
Pedro Sánchez continúa apoyando a José Luis Rodríguez Zapatero. Este viernes reiteró su defensa del expresidente tras la aparición de las joyas en su oficina en la calle Ferraz.
Lo fundamentó en su propia experiencia en viajes oficiales: «Cuando se viaja, se reciben regalos de los cuales no se tiene conocimiento hasta el regreso a Madrid, por lo que no es simplemente llegar a la capital y que te entreguen un objeto».
Según su relato, los presidentes del Gobierno no conocen «exactamente» lo que reciben: «Esto no sucede así».
«Estos son intercambios de presentes enmarcados dentro de la legislación que regula este tipo de obsequios, que representan respeto hacia las instituciones y simbolizan fraternidad», añadió.
En ese sentido, subrayó que, «precisamente», fue Zapatero quien impulsó a partir de 2008 la regulación de estos obsequios mediante la Ley de Buen Gobierno.
El mandatario también atribuyó a Zapatero la decisión de devolver las joyas incautadas en los registros relacionados con el ‘caso Plus Ultra’, valoradas preliminarmente en 1,3 millones de euros.
Al parecer, Sánchez hacía referencia al Código de Buen Gobierno creado por Zapatero en 2005, que establecía un inventario de los regalos entregados a los mandatarios durante viajes oficiales.
Este código limitaba la aceptación de tales presentes e incluía la obligación de depositarlos en Patrimonio del Estado si contaban con alto valor.
Sánchez aclaró que, aunque distingue entre 2007 y 2026, no valida ninguna conducta: «No doy nada por válido».
«Declaro que en 2007 no existía una legislación como la actual en relación con los regalos que se pueden ofrecer a un presidente del Gobierno», afirmó.
Justamente, el jueves pareció aceptar la versión del entorno de Zapatero sobre que las joyas encontradas en su caja fuerte fueron un regalo proveniente de Arabia Saudí.
En ese momento, comentó que «por fortuna, la España de 2007 no es la misma que la de 2026» y que «la ley vigente ahora no es la de 2007». También destacó por primera vez que fue Zapatero quien estableció «el marco legal para regular y registrar esos regalos».
Después de la aprobación del Código de Buen Gobierno, el Gobierno de Mariano Rajoy promovió en 2015 una reforma del Código Penal que endureció las penas por cohecho.
Esta figura penal castiga a las autoridades que aceptan regalos, favores o dádivas que puedan influir en sus decisiones.
Como parte de la defensa de Zapatero, el actual presidente ha reiterado el mensaje expresado tras la declaración del expresidente ante la Audiencia Nacional, asegurando que, en su rol como presidente y secretario general del PSOE, confía en su inocencia y respeta el proceso judicial.
En este marco, reivindicó nuevamente el derecho a la presunción de inocencia y, a nivel personal, mostró su «empatía» con el expresidente frente a la «difícil situación familiar» que atraviesa debido a la imputación de sus hijas.

