El Parlamento Europeo rechaza la propuesta inicial de presupuesto a largo plazo presentada por los Estados miembros

MEPs Carla Tavares (left) and Siegfried Mureșan (right) and European Parliament President Roberta Metsola (centre).

Los legisladores de la UE calificaron el documento como «insuficiente» y criticaron las propuestas de recortes de 32.800 millones de euros. Dado que el presupuesto requiere la aprobación del Parlamento, aumenta la presión para alcanzar un acuerdo antes de finales de 2026.

El Parlamento Europeo ha rechazado las reducciones planteadas en el borrador del presupuesto plurianual de la UE para el periodo 2028-2034, según explicaron los eurodiputados Carla Tavares y Siegfried Mureșan en una rueda de prensa el martes.

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El gobierno chipriota, que actualmente preside las negociaciones presupuestarias entre los Estados miembros, presentó la semana pasada un texto de compromiso que incluye recortes por valor de 32.800 millones de euros en el presupuesto global del bloque.

Estos recortes representan un punto medio entre los países que demandaban reducciones sustanciales y aquellos que solicitaban un aumento en las partidas destinadas a agricultura y fondos regionales.

Las discrepancias entre los co-legisladores incrementan la complejidad del proceso. La Unión Europea busca cerrar un acuerdo antes de finales de 2026 para evitar que las negociaciones se extiendan hasta 2027, un año electoral crucial, aunque la creciente divergencia entre los Estados miembros y la postura del Parlamento amenaza este objetivo.

Según el Parlamento, las reducciones propuestas debilitan un presupuesto que ya es insuficiente, ya que el plan de 2 billones de euros presentado por la Comisión Europea en julio de 2025 ya había sido considerado inadecuado por los legisladores.

«El Parlamento Europeo rechaza contundentemente estos recortes», afirmó Mureșan durante la rueda de prensa del martes. «Se opone firmemente a la propuesta del Consejo de fijar la financiación para agricultura y cohesión en un nivel aún inferior al ya insuficiente planteado por la Comisión Europea.»

En su propuesta, el Parlamento Europeo solicitó un aumento del presupuesto del 10 por ciento. Además, los eurodiputados pidieron excluir del cálculo presupuestario el reembolso del Next Generation EU, el instrumento común de endeudamiento aprobado en 2020 para mitigar el impacto económico de la pandemia de COVID-19.

En el texto de compromiso, Chipre decidió no abordar los mecanismos correctores presupuestarios conocidos como rebates, los ingresos procedentes de los impuestos de nivel europeo denominados recursos propios, ni el principio de condicionar el presupuesto al respeto al Estado de derecho.

Como respuesta, el Parlamento criticó lo que calificó de falta de ambición.

«Es necesario avanzar en los recursos propios», declaró Tavares a los periodistas. «Esto no se refleja en el borrador. Resulta complicado lograr un presupuesto sólido y renovado con recortes y sin nuevos recursos propios.»

Lo que está en juego

Las negociaciones presupuestarias actuales comenzaron en julio de 2025, cuando la Comisión Europea publicó su propuesta de presupuesto de 2 billones de euros, que introduce cambios significativos respecto al marco vigente.

La Comisión ha definido tres prioridades principales de gasto: el Fondo de Competitividad, Europa Global y los fondos Horizonte.

La principal novedad estructural radica en la distribución de los fondos regionales, agrícolas y pesqueros: la Comisión propuso sustituir el sistema actual por Planes de Asociación Nacionales y Regionales adaptados a cada Estado miembro.

El presupuesto también reserva fondos para el reembolso del Next Generation EU.

El borrador elaborado por la presidencia chipriota servirá como base para el debate entre los líderes de la UE, que se celebrará en Bruselas el 18 y 19 de junio.

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