La presunta red criminal operaba de manera constante en todo el archipiélago canario y mantenía vínculos en la península, el norte de África y Sudamérica.

La Guardia Civil y la Policía Nacional han desmantelado una red dedicada al tráfico de droga entre Canarias y la Península, tras la detención de 25 de sus integrantes y la incautación de más de 7.500 kilos de hachís en Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife.
Según informó este martes la Jefatura Superior de Policía de Canarias en un comunicado, 16 de los arrestados han sido enviados a prisión provisional como presuntos responsables de delitos relacionados con el tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, aunque la operación sigue abierta para localizar a más implicados.
La red desarticulada llevaba a cabo sus actividades de forma continua en todo el archipiélago canario y contaba con contactos en la península, el norte de África y Sudamérica, señala el comunicado, que especifica que se realizaron seis registros en inmuebles localizados en Gran Canaria y Málaga, donde se incautaron más de 250.000 euros en efectivo, un arma corta con abundante munición, armas blancas y diversa documentación relevante para el avance de la investigación.
La investigación arrancó a finales de 2025, cuando unidades especializadas de ambos cuerpos iniciaron de manera simultánea las pesquisas sobre uno de los narcotraficantes más activos del archipiélago, señala la nota.
La organización contaba con una infraestructura marítima significativa destinada a la introducción de grandes cantidades de hachís en Canarias para su posterior distribución.
En los ocho meses que duró la investigación, los agentes efectuaron cinco incautaciones de droga en diversos puntos del archipiélago: en Gran Canaria se interceptaron un total de 5.800 kilos de hachís; en Lanzarote, 1.000 kilos, y en Tenerife se requisaron 800 kilos.
Asimismo, el comunicado resalta que la acción más significativa ocurrió durante la madrugada del pasado 11 de mayo en la zona de Sardina del Norte, en Gran Canaria.
Los investigadores detectaron la llegada de una embarcación neumática cargada con fardos de hachís y montaron un dispositivo policial que permitió interceptar el alijo mientras se desembarcaba en la costa.
Como resultado de esta intervención, fueron arrestadas nueve personas que participaban en la descarga de la droga, además de incautarse más de 3.000 kilogramos de hachís y la embarcación empleada para su transporte.
Una vez obtenidas las pruebas suficientes sobre la actividad de la organización, los investigadores ejecutaron la fase final de la operación, que concluyó con la detención de los 25 presuntos miembros de la red y la realización de seis registros, agrega el comunicado.

