Zapatero no logró persuadir al juez: «Pagos por informes verbales sin contrato ni precio establecido parecen indicios de posible blanqueo»

El expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ayer a su salida de la Audiencia Nacional tras declarar como investigado./ Las claves

El magistrado José Luis Calama manifestó reservas respecto a los pagos que Zapatero recibió por informes verbales sin respaldo documental ni tarifa establecida, considerándolo como un posible mecanismo de blanqueo.

Gran parte de los ingresos de la empresa Análisis Relevante, ligada a un amigo de Zapatero, se destinaron al propio expresidente o a la sociedad gestionada por sus hijas.

Zapatero no presentó informes escritos ni respondió a interrogantes clave sobre encuentros, vínculos empresariales y joyas encontradas en su despacho.

Rechazó haber realizado negocios en Venezuela o China, asegurando que sus visitas a ese país asiático fueron exclusivamente para impartir conferencias.

José Luis Rodríguez Zapatero, el primer expresidente del Gobierno que comparece ante un juez en calidad de investigado por presuntos delitos de corrupción, no logró convencer a José Luis Calama durante el primer encuentro directo en la Audiencia Nacional.

El balance de esa declaración de tres horas, según quien dirige la instrucción, quedó reflejado en la resolución que Calama notificó al finalizar la mañana: «La declaración del investigado no ha conseguido desvirtuar los indicios racionales de criminalidad».

Rodríguez Zapatero no fue sometido a medidas cautelares solicitadas por la fiscal anticorrupción Elena Lorente y la acusación popular. Sin embargo, el minucioso interrogatorio del juez, cordial en la forma pero riguroso en el fondo, le envió varios avisos.

En primer lugar, Calama quedó insatisfecho con la explicación del expresidente socialista sobre su vinculación con Análisis Relevante, empresa formalmente constituida por su amigo Julio Martínez Martínez, conocido como Julito.

La mayor parte de los ingresos de Análisis Relevante terminaron en la familia de Rodríguez Zapatero, bien en él mismo, que recibió 490.780 euros, o en la empresa de sus hijas, Whathefav, que percibió 239.755 euros.

Rodríguez Zapatero, que respondió únicamente al juez y su abogado, defendió la profesionalidad de sus hijas en la maquetación y distribución de los informes de Análisis Relevante, para la que él trabajaba como consultor.

Informes verbales

El problema reside en la naturaleza de la compensación por informes que, según Zapatero, eran meramente «verbales» (incluyendo recomendaciones, transmisión de experiencia, reuniones y algunos viajes), emitidos conforme a contratos también verbales.

No existían informes ‘ad hoc’ adaptados a los intereses de los clientes (Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Softgestor o Aldesa).

Y los únicos documentos escritos eran genéricos y de contenido general. Algunos clientes pagaban por ellos, pero también se enviaban gratuitamente a «personas de interés para nosotros», explicó.

La hipótesis de los investigadores de la UDEF es que Zapatero recibió mediante Análisis Relevante las comisiones abonadas por empresas que se beneficiaron de la supuesta red de tráfico de influencias encabezada por el expresidente, de modo que los informes _de los que Zapatero no aportó ninguno_ eran solo una tapadera formal.

Por ello, el juez hizo repetidas preguntas sobre las actividades concretas de Zapatero para la empresa de Julito Martínez y concluyó que «una compensación tan elevada sin hojas de encargo, sin precios, por informes verbales y sin intercambio de correos… parece una dinámica de blanqueo«.

Dubái

Calama también presionó a Zapatero cuando éste dijo «no recordar» una comida en un restaurante de Aravaca (Madrid) en la que supuestamente participaron él, Julito Martínez y Tomás Guerrero, empresario con experiencia en negocios con Dubái.

El contenido de los correos entre Martínez y Guerrero tras esa comida indica que el amigo de Zapatero intentaba crear una sociedad con sede en Dubái.

El encuentro ocurrió en enero de 2021, dos meses antes de que el Gobierno autorizara el rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros, una de las operaciones clave en el supuesto tráfico de influencias atribuido al expresidente.

Rodríguez Zapatero explicó que la reserva de esa comida la realizó uno de sus escoltas porque en ese momento vivía en Aravaca y Julio Martínez tenía dificultades para contactar con el restaurante, por lo que pidió a su secretaria, Gertrudis Alcázar, que uno de sus agentes de seguridad gestionara la reserva «para dos». Sin embargo, el expresidente no recuerda si asistió a esa comida.

«Lo revisaré en mi agenda», respondió al juez. «¿Pero no lo ha consultado antes de venir a declarar?», se sorprendió Calama.

El instructor restó importancia a la propuesta de Zapatero de autorizar a cualquier autoridad (judicial, administrativa, bancaria) en cualquier país a investigar su patrimonio. «Aquí lo hacemos de oficio», indicó Calama.

«No lo digo por usted», añadió el juez, «pero hemos considerado muchos casos de personas con grandes fortunas en el extranjero que nunca aparecen a su nombre sino a través de complejas estructuras empresariales interpuestas».

En cualquier caso, Zapatero reafirmó que no posee bienes en el extranjero.

Silencios

Algunos silencios de Zapatero no ayudaron a disipar las dudas del instructor.

Por ejemplo, no respondió a la pregunta sobre si contactó nuevamente con Julito Martínez después de la detención de éste.

Tampoco aclaró su relación con la empresa de los hermanos Amaro Chacón, Inteligencia Prospectiva S.L.

Frustró el interrogatorio que pretendía realizar Calama sobre el contenido del teléfono del empresario venezolano Rodolfo Reyes, incorporado al procedimiento por la UDEF tras su entrega por la agencia estadounidense Homeland Security Investigations.

Cuando el juez comenzó a preguntar, Zapatero miró a su defensor, Víctor Moreno Catena, quien recordó haber presentado un escrito solicitando garantías sobre la legalidad de esa prueba por parte de Estados Unidos.

Tampoco dio explicaciones sobre las joyas de alto valor encontradas en la caja fuerte de su despacho. La defensa anunció que en siete o diez días estarán preparadas para declarar al respecto.

Negó en repetidas ocasiones haber realizado gestiones «con ninguna autoridad o funcionario público» respecto a Plus Ultra.

En cuanto a esta aerolínea — cuyo presidente, Julio Martínez Sola, conoció en 2024, mucho después del rescate — sí reconoció haber solicitado al vicepresidente del banco Santander una reunión. Los directivos de Plus Ultra pidieron un crédito ICO a esta entidad, que fue denegado.

Venezuela y China

El expresidente del Gobierno también negó haber realizado negocios en Venezuela, ya sea en petróleo o cualquier otro sector.

Y respecto a China, indicó que ha viajado «solo para impartir conferencias».

El juez le interrogó sobre la aparición en los dispositivos de Julio Martínez Martínez de información relativa a una operación de petróleo venezolano que iba a ejecutar la empresa China International Cultural Technology Resources Group CO LTD, vinculada al Partido Comunista chino.

Documentos relacionados con esta operación fueron enviados por correo electrónico a la «Oficina Presidente Zapatero» en octubre de 2023.

Carta de China International Cultural Technology Resources Group Co. Ltd. para Zapatero

Rodríguez Zapatero informó ayer al juez que no respondió a ese correo y desconoce la razón por la que se lo enviaron.

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