José Luis Rodríguez Zapatero se convierte este miércoles en el primer expresidente del Gobierno que, en democracia, presta declaración como investigado ante un juez, bajo la sospecha de presidir presuntamente una red de influencias destinada a obtener ventajas para terceros a cambio de comisiones.
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, también le interrogará sobre las casi ochenta joyas localizadas en una caja fuerte de su despacho, valoradas en 1,3 millones de euros, tras rechazar la petición del expresidente de aplazar esta parte del testimonio, aunque en esta fase podrá acogerse a su derecho a no declarar.
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Calama, el juez ‘antiestrella’ y ‘neutral’ de la promoción de Marlaska que interroga a Zapatero
La imagen capturada por el fotógrafo —algo raro, pues no existían fotos previas de José Luis Calama Teixeira— refleja el carácter del magistrado. Gafas oscuras que contribuyen a su anonimato, ropa discreta, la cartera con documentos que lleva a casa, y una mano en el bolsillo, transmitiendo calma.
Pocas horas antes, nadie habría imaginado que este experimentado juez de instrucción concedería la condición de investigado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, convirtiéndolo en el primer jefe de Gobierno de la democracia citado por presuntas conductas de corrupción.
En una firme resolución de 85 páginas, adelantada por EL ESPAÑOL el martes pasado, Calama responsabiliza a Rodríguez Zapatero como supuesto cabecilla de una red de tráfico de influencias y por haber recibido fondos millonarios ilícitos, los cuales aparentemente habría ‘lavado’ a través de una compleja estructura empresarial internacional. El PSOE y el Gobierno han sufrido un impacto total ante términos tan contundentes en la acusación.
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