Lamouchi, entrenador de Túnez, el primer técnico despedido en la historia tras el debut en un Mundial

Sabri Lamouchi, en rueda de prensa con la selección de Túnez. La selección tunecina destituye a su entrenador tras ser goleado en el estreno mundialista frente a Suecia (1-5).

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La contundente derrota sufrida ante Suecia en Monterrey ha dejado no solo un impacto en el vestuario de Túnez, sino que también ha desencadenado un seísmo en las oficinas de su federación.

Pocas horas tras el 1-5 en la apertura del grupo F, la Federación Tunecina de Fútbol optó por cesar a Sabri Lamouchi, convirtiéndolo en el primer seleccionador destituido durante el Mundial justo tras el encuentro inicial de su escuadra.

Esta medida extrema rompe con la tradición habitual en los Mundiales, donde los relevos en la dirección técnica suelen producirse tras confirmar una eliminación.

Lamouchi, con 54 años, asumió el mando en enero, convocado para relevar a Sami Trabelsi luego de otra decepción: la exclusión en la Copa África. Su paso al frente de los Leones de Cartago ha sido breve.

Solo cinco encuentros dirigidos, con un balance de una victoria (1-0 frente a Haití), un empate y tres derrotas, han sido suficientes para que la federación diera por terminado el proyecto justo al inicio del Mundial.

Un vuelco pronunciado para un entrenador con recorrido internacional, que había estado al mando de la selección de Costa de Marfil y clubes como Rennes, Nottingham Forest, Cardiff City y varios equipos del Golfo.

La caída frente a Suecia fue el punto de inflexión. En la sala de prensa de Monterrey, Lamouchi reconoció sin ambages la mala imagen del equipo, destacando la naturaleza «complicada» y «dolorosa» de un estreno resuelto con una goleada y múltiples errores propios.

Sabri Lamouchi dando una charla técnica en el debut ante Suecia.

Sabri Lamouchi dando una charla técnica en el debut ante Suecia. Reuters

Durante su evaluación, el entrenador señaló la gran cantidad de errores cometidos y la percepción de que el equipo «se estaba perjudicando a sí mismo», una autocrítica que no logró calmar la impaciencia de los dirigentes tunecinos.

En cuestión de horas, los responsables federativos se reunieron de emergencia en el hotel donde se concentra el equipo y aprobaron por unanimidad la rescisión del contrato, según reportan varios medios nacionales.

Esta decisión también refleja un desgaste interno. Lamouchi carecía del apoyo de una parte del plantel, un factor que en un torneo breve como el Mundial puede ser determinante para la directiva.

Aunque la federación aún no ha emitido un comunicado oficial sobre su despido, busca actuar con prontitud para intentar reactivar a un equipo que aún tiene por delante dos compromisos en la fase de grupos: Japón, el sábado 20 de junio en Monterrey, y Países Bajos, cinco días después en Kansas City.

El nombre que figura con más fuerza para asumir el cargo de forma inmediata es el de Mondher Kebaier, actual director técnico de la Federación Tunecina de Fútbol, y presente en Monterrey con la delegación.

Kebaier cuenta con un amplio conocimiento del fútbol tunecino: ha dirigido varios de los principales clubes del país, como Étoile du Sahel, CA Bizertin, Club Africain y Espérance de Túnez, y ejerció como seleccionador nacional entre 2019 y 2022, consolidando etapas importantes en clasificación y Copa África.

Su probable retorno se daría en un contexto diferente, con poco tiempo para trabajar y la necesidad imperiosa de corregir el rumbo de inmediato.

El despido rápido de Lamouchi tras el primer partido refuerza la idea de un fútbol de selecciones cada vez más condicionado por resultados a corto plazo.

En un escenario donde un solo encuentro puede significar el fin de un proyecto, Túnez crea un precedente inédito en la historia de los Mundiales: cambiar de entrenador con el torneo en marcha y aún dos encuentros pendientes en la fase de grupos.

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