El futbolista internacional español creció en un entorno estrechamente ligado al fútbol debido a la influencia de su padre.
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La carrera de Mikel Merino ha estado vinculada al fútbol desde sus primeros años. Antes de consolidarse como uno de los pilares de la selección española, el centrocampista mantuvo una interesante conexión con Vigo gracias a la trayectoria profesional de su padre.
Miguel Merino, exfutbolista profesional, militó en el Celta de Vigo entre 1994 y 1997. Durante ese periodo, la familia se estableció en la ciudad gallega, donde el actual internacional pasó parte de su infancia.
En una charla con La Voz de Galicia, el exjugador rememoró varias vivencias de aquel tiempo. Entre ellas, destacó una anécdota que vincula a su hijo para siempre con el club celeste.
«Mikel permaneció en Vigo durante un par de años y la camiseta que vistió por primera vez fue la del Celta», señaló Miguel Merino. Esta fotografía se conserva en la familia y ha ganado un significado especial con el paso del tiempo.
El exfutbolista también mencionó que su hijo apenas era un recién nacido cuando empezó a asistir a los partidos. Aquellas primeras experiencias ocurrieron mucho antes de que surgiera la idea de una carrera profesional en el máximo nivel.
Mikel Merino, durante un partido con el Arsenal. REUTERS
«Apenas había nacido y pocas semanas después ya existen un par de fotos», comentó.
La relación con el Celta se extiende aún más. Miguel Merino comentó que el primer partido de fútbol al que asistió su hijo tuvo lugar en el estadio de Balaídos.
«Su estreno en un partido de fútbol fue en Balaídos», rememoró. Este dato resulta llamativo si se considera el papel que el mediocampista desempeñaría años después en el fútbol internacional.
Más allá del ámbito deportivo, la familia atesora un recuerdo significativo de su tiempo en Vigo. Fueron años claves tanto en el plano profesional como en el personal.
«Disfrutábamos mucho del tiempo fuera de casa siempre que era posible», explicó Miguel. Los paseos por la ciudad y las visitas a la playa de Samil formaban parte de la vida cotidiana familiar.
El padre del jugador destacó que aquella época dejó una marca imborrable. Vigo llegó a ser un lugar con gran significado para los Merino durante esos años.
Mikel Merino celebra el gol marcado ante Bulgaria. EFE
«La experiencia fue muy enriquecedora. Fue un periodo excelente en lo deportivo y en lo personal», señaló el exfutbolista al evocar su etapa en el club gallego.
Con el paso del tiempo, Mikel Merino se formó en la cantera de Osasuna, desarrollando una carrera profesional destacada. Sin embargo, sus primeros recuerdos en el fútbol siempre estarán ligados al Celta.
Actualmente, consolidado como una de las figuras del fútbol español, conserva una curiosidad que pocos jugadores pueden contar: la primera camiseta que vistió fue la celeste.

