Las claves
La reputación de José Luis Rodríguez Zapatero se ha visto gravemente afectada dentro del PSOE tras el descubrimiento de joyas en su despacho y la manipulación en torno al valor real de las mismas.
Este episodio ha marcado el fin del rol de Zapatero como figura emblemática y motor electoral para Pedro Sánchez y el PSOE.
PSOE y Gobierno expresan preocupación sobre las repercusiones del respaldo público a Zapatero, luego de que saliera a la luz su intento por ocultar la verdadera valoración de las joyas.
La defensa legal de Zapatero intenta anular el proceso judicial alegando irregularidades en la obtención de las pruebas, pero su reputación política se considera definitivamente comprometida.
Pedro Sánchez ha visto como en un breve período pierde a numerosos colaboradores cercanos, quienes son comúnmente referidos como «su mano derecha» o «sus más estrechos aliados».
Entre sus récords se encuentra el de líder político que más rápidamente ha desgastado a sus colaboradores más próximos, por diferentes motivos.
Desde José Luis Ábalos, Santos Cerdán, María Jesús Montero, Adriana Lastra, Francisco Salazar, Iván Redondo, Carmen Calvo, Nadia Calviño, Juanma Serrano, hasta Maritcha Ruiz… la lista es extensa en menos de una década.
Algunos fueron apartados por presuntas corrupciones, otros sacrificados, relegados sin justificación aparente o simplemente quemados políticamente, pero lo notable es la longitud de la lista de caídas bajo el mando de Sánchez.
Ha descartado colaboradores con rapidez en los momentos que lo ha necesitado, con la misma fluidez y naturalidad con la que renueva su equipo político. El caso más reciente es el de José Luis Rodríguez Zapatero.
Desde fuentes gubernamentales se reconoce que este referente electoral, pretendido talismán por Sánchez, ya no podrá cumplir ese papel tras su imputación y, sobre todo, tras el hallazgo de las joyas en la caja fuerte de su despacho, ubicado en una sede del PSOE, además del engaño evidenciado respecto al bajo valor de las mismas, confirmado por el peritaje ordenado por el juez.
A pesar de esto, fuentes en Moncloa aseguran que Sánchez sigue respaldando al expresidente.
La versión oficial sostiene que no hay delito en sus actos y que todo se fundamenta en pruebas presuntamente obtenidas de forma irregular en Estados Unidos que podrían invalidar todo el procedimiento judicial en su contra, incluso el registro donde se localizaron las joyas, que expresamente se apoyó en dichas pruebas remitidas por autoridades norteamericanas.
Sin la copia extraída del móvil del presidente de Plus Ultra no habría habido ni investigación ni imputación contra Zapatero, según estas fuentes.
¿Caso ya prescrito?
Fuentes socialistas atribuyen al juez la decisión de aislar el asunto de las joyas en una pieza separada, con la intención de protegerlo frente a una posible nulidad del proceso. Añaden que, si las joyas hubieran sido recibidas antes de 2020, el caso ya estaría prescrito y cerrado.
El expresidente ejercía como asesor sin cargo oficial de Sánchez, actuaba como negociador en su nombre con Carles Puigdemont y otros aliados parlamentarios, promovía la unidad de la izquierda, colaboraba en política exterior y, principalmente, era un amuleto electoral.
Ahora todo eso ha terminado, aunque Sánchez mantiene formalmente y en público su apoyo a Zapatero porque no tiene otra opción.
Sorprendió a muchos que el expresidente cayese en desgracia por unas costosas joyas de gusto dudoso y procedencia desconocida.
Durante semanas, tanto el PSOE como Moncloa trataron de combatir la percepción de corrupción vinculada al auto del juez José Luis Calama, señalando que las referencias a Zapatero eran indirectas y no existía ninguna acusación directa contra él.
Incluso señalaron que la labor de lobista es legal y practicada por otros expresidentes, obviando que Zapatero siempre negó haber intervenido en el rescate de Plus Ultra. Esto implica que o su coartada es falsa o los argumentos de quienes le defienden son incorrectos, ya que para exonerarlo se apoya en una versión que él mismo no ha respaldado; en suma, se defiende una mentira.
Mientras esperaban la declaración ante el juez, lo que parecía un detalle menor se convirtió en un golpe fatal para el expresidente: las joyas encontradas en su caja fuerte.
Una condena social definitiva
Diversos miembros del PSOE y del Gobierno están consternados por la imagen arruinada de Zapatero, quien hasta ahora mantenía una imagen intachable, manchada ahora por las lujosas joyas y la evidente falsedad sobre su valor. Temen las repercusiones del apoyo público e incondicional de Sánchez y la dirección del partido, especialmente tras la evidencia del intento de engaño.
Reconocen que, pase lo que pase, su reputación está irrevocablemente dañada, cercana a una muerte civil o política. El descrédito social del expresidente del talante es irreversible.
Al menos, ya no podrá participar en campañas electorales ni ser exhibido como referente y motor del PSOE, tal como ocurrió en 2023, cuando asumió la difícil misión de sacar al partido de la crisis.
Tampoco podrá continuar actuando como negociador en representación de Moncloa y Ferraz.
La primera falsedad pública de Zapatero sobre este asunto ha mermado su respaldo entre dirigentes y miembros del Gobierno, situación que a su vez genera dudas sobre sus futuras explicaciones en el proceso.
Además, hay otra cuestión en el caso Zapatero que genera inquietud dentro del partido y el Ejecutivo: su estrategia de defensa legal.
Aunque ven con alivio la posibilidad de anular el procedimiento penal, evitar el banquillo y una posible condena, les preocupa que el fondo del asunto permanezca sin aclarar, dejando su reputación dañada y bajo sospecha para siempre, arrastrando consigo a todos sus apoyos.
«Si se declara nulidad, no podrá probarse su culpabilidad penalmente, pero tampoco salvará su integridad personal ni política», advierten.
Renunciar a la reputación
Zapatero ha puesto todas sus fichas en lograr la anulación del volcado del móvil de Rodolfo Reyes, principal accionista de Plus Ultra, obtenido en el aeropuerto de Miami y que forma parte del expediente judicial. Para ello ha contratado al abogado Víctor Moreno Catena, uno de los mejores procesalistas en España.
Su defensa es completamente legítima y busca cancelar el procedimiento, incluido lo relativo a las joyas, argumentando que fueron descubiertas en un registro derivado de intervenciones telefónicas realizadas por Estados Unidos sin autorización judicial.
Sin embargo, aspectos como los elevados pagos a la empresa de sus hijas, su vínculo con su amigo Julio Martínez o su supuesta labor altruista en gestiones para liberar presos políticos en Venezuela quedarían sin esclarecer. Su imagen de pacifista se desmorona junto con su reputación. Prioriza su situación judicial sobre su prestigio institucional y político.
Todo esto ocurre en el mutismo del PSOE respecto al escándalo de las cloacas de Leire Díez. No hay explicaciones oficiales; solo se repite la versión que culpa a Santos Cerdán de haberlo creado por su cuenta y engañado a todos.
Sánchez hablará el viernes en Bruselas tras la cumbre europea y no se presentará ante el Congreso hasta el 24 de junio. Por su parte, este miércoles Zapatero comparecerá ante el juez para ofrecer sus primeras explicaciones. Moncloa confía en que podrá aclarar la situación.

