Las claves
La negociación entre PP y Vox para conformar el Gobierno en Andalucía se está prolongando, a pesar de la presión que ejerce la dirección nacional del PP para cerrar un pacto cuanto antes.
Juanma Moreno intenta impedir que Vox forme parte del Ejecutivo andaluz, a diferencia de otros presidentes regionales del PP que han acordado con Vox.
Los dos partidos han iniciado contactos en un ambiente amistoso, pero el diálogo se centra en el intercambio de propuestas; aún no se ha fijado una fecha para un acuerdo definitivo.
El plazo para la investidura podría alargarse hasta julio o incluso agosto y, en caso de no alcanzarse un pacto, Andalucía enfrentaría la posibilidad de nuevas elecciones.
El Parlamento andaluz arranca con todas las miradas enfocadas en Juanma Moreno y en lo que ocurre tras bambalinas: el casi inevitable acuerdo con Vox.
Este jueves se dio inicio a la decimotercera legislatura en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, mientras Alfonso Fernández Mañueco tomaba posesión como presidente de Castilla y León.
Mañueco se suma así a María Guardiola (Extremadura) y Jorge Azcón (Aragón), todos vencedores en sus respectivas elecciones autonómicas y que gobiernan gracias a pactos con Vox dentro del Ejecutivo.
Justamente, eso es lo que Juanma Moreno, que concluye este ciclo electoral, desea evitar: integrar a Vox en San Telmo y aceptar medidas ligadas a la «prioridad nacional».
En este vaivén, los plazos para formar el Gobierno andaluz parecen estirarse. La negociación «no será sencilla», según advirtieron ambas formaciones la semana pasada, pese a una primera reunión en un entorno «cordial y amigable», según el portavoz de Vox, Manuel Gavira.
Ese primer encuentro fue meramente formal para establecer un protocolo de trabajo. Ahora, PP y Vox deben intercambiar su ‘lista de deseos’, compararlas y comenzar las negociaciones.
En este proceso, es probable que la intención inicial de Moreno de lograr un Gobierno antes del verano se diluya. En las regiones con pacto con Vox, el lapso entre elecciones y toma de posesión ha sido de entre 2 y 4 meses.
Aunque en Andalucía las elecciones tuvieron lugar hace casi un mes, fuentes populares consultadas por EL ESPAÑOL señalan que la primera votación para la investidura de Moreno podría celebrarse «ya en julio». La expectativa es que no logre ser investido ni en la primera ni en la segunda sesión.
Los populares recuerdan que la presidenta extremeña, María Guardiola, fue designada con el respaldo de Vox en la tercera votación (segunda sesión).
Puntos «en común»
Jesús Aguirre, recientemente reelegido presidente del Parlamento andaluz, dispone de un plazo de 15 días hábiles (sábados incluidos) para encargar la formación del Gobierno a un candidato, en este caso Juanma Moreno, único con capacidad para lograr mayoría. Si se agota ese plazo, sería el 29 de junio.
Se espera que los equipos negociadores de PP y Vox no cierren un acuerdo de forma inmediata. Por ahora no hay fecha concreta para volver a sentarse juntos, aunque lo más probable es que sea la próxima semana. Esto podría implicar que los partidos utilicen al máximo los plazos parlamentarios.
Mientras tanto, desde Génova la Ejecutiva nacional del PP monitorea de cerca la situación en Andalucía y solicita cerrar «lo antes posible» un pacto de Gobierno. «Los ciudadanos nos han expresado en las urnas que debemos entendernos«, declaró ayer desde la investidura en Castilla y León Alma Ezcurra, vicesecretaria de Coordinación Territorial del PP.
Ezcurra estima que «el Partido Popular y Vox comparten numerosas preocupaciones y muy razonables: la decadencia de España, la inseguridad en las calles, la inmigración sin control, el deterioro de los servicios públicos…»
Este mensaje es bien recibido por los seguidores de Abascal, que comenzaron la legislatura andaluza rechazando participar en la Mesa del Parlamento. El PP-A ofreció un puesto a Vox, pero ese partido decidió tratar «primero las medidas» y luego las posiciones.
¿Presidente en agosto?
Esta es otra clave para una negociación que podría conducir a la investidura de un presidente en pleno verano. Si en la primera sesión no prospera una investidura, se abrirá un plazo máximo de dos meses para una nueva votación. Este período incluiría agosto, dado que la Diputación Permanente podría convocar un Pleno.
Aunque es una posibilidad remota, no puede descartarse. Si no hay Gobierno en julio, lo más probable es que la investidura ocurra en septiembre. Caso contrario, serían necesarias nuevas elecciones.
Por otro lado, el PSOE andaluz considera que todo esto forma parte de un «teatrillo». Así lo manifiesta la portavoz María Márquez, quien está convencida de que PP y Vox «llegarán a un acuerdo». Mientras tanto, según los socialistas, Andalucía se mantiene «bloqueada».

