Las claves
Feijóo describe la corrupción como un «enemigo mortal» para el talento y se compromete a seleccionar gestores públicos basándose en méritos y experiencia, en lugar de afinidades políticas.
El líder del PP expone su Estrategia Nacional del Talento, que se fundamenta en formación, empleo, emprendimiento, inversión y administración pública.
Feijóo plantea medidas como la reducción del IRPF, incentivos para el primer empleo juvenil y recortes fiscales para compañías estratégicas.
Advierte que la falta de acción, el falso igualitarismo y la corrupción ponen en riesgo el desarrollo del talento y la competitividad española.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticó este jueves la corrupción, calificándola como «enemigo mortal» del talento pues «menosprecia la credibilidad de las instituciones» y daña «la imagen del país».
Desde la Casa del Lector en Matadero Madrid, el líder opositor aseguró que, si accede a La Moncloa, la selección de gestores públicos se basará en «talento, capacidad de gestión, mérito y experiencia» y no en «carné de partido».
Feijóo subrayó sus tres décadas en la «cosa pública» y defendió una gestión rigurosa de las finanzas, la creación de oportunidades y la «España constitucional» como el entorno donde el talento puede prosperar.
«El dinero público es sagrado, producto del esfuerzo de los trabajadores», enfatizó vinculando la eficacia, eficiencia y honestidad con la capacidad de atraer y retener a los mejores talentos.
En la VII edición del Foro Taleñto España, señaló que el talento no es una fuerza que «avanza inevitablemente», sino un recurso que debe «protegerse para dar frutos».
El político gallego tomó a Rosalía y Rafa Nadal como ejemplos para demostrar que el éxito exige «una plataforma, un micrófono, una orientación y entrenamiento» y alertó que el talento «no prospera en aislamiento», necesitando un entorno institucional y económico adecuado.
Tres amenazas
Feijóo señaló tres amenazas significativas para ese entorno: la falta de acción, el «falso igualitarismo» y especialmente la corrupción.
Considera que esta última «afecta la seguridad jurídica, dificulta la captación de inversiones y obstaculiza proyectos estratégicos», además de «deteriorar la gestión y los servicios públicos», impactando directamente en la competitividad y bienestar ciudadano.
Presentó asimismo su propuesta de Estrategia Nacional del Talento, sustentada en cinco pilares esenciales: formación, empleo, emprendimiento, inversión y gestión pública.
Respecto a la formación, advirtió que «España lidera el paro juvenil en la UE» y que el 34% de los trabajadores con estudios superiores desempeñan labores que no requieren dicha cualificación, frente al 25% promedio europeo. «Existe un problema: España forma profesionales cualificados que luego se desaprovechan», lamentó.
En lo referente al empleo, se comprometió a recuperar la convicción de que «vale la pena trabajar» y que quien se esfuerce pueda «disfrutar el fruto de ese esfuerzo».
Anunció que, si gobierna, reducirá el IRPF, facilitará la compatibilidad entre trabajo autónomo y por cuenta ajena y otorgará bonificaciones en las cotizaciones durante cuatro años para el primer empleo juvenil, incluyendo exención completa el primer año y reducciones progresivas en los siguientes.
Acerca del emprendimiento y la inversión, criticó que España sea «uno de los países menos favorables para emprender en la UE» y demandó mayor «ambición» para disminuir cuotas y trámites, permitir flexibilidad en pagos fiscales —»incluso una sola vez al año»— y eliminar la barrera que representa alcanzar los 50 trabajadores en las pymes.
También señaló los «déficits actuales de inversión», recordó que España invierte por debajo del promedio europeo y defendió reducciones fiscales para empresas estratégicas junto con una extensa colaboración público-privada para hacer del país un referente en atracción de talento.
Finalmente, en el ámbito de la gestión pública, Feijóo conectó su Estrategia del Talento con la cadena de escándalos de corrupción vinculados al PSOE de Pedro Sánchez.
Afirmó que «la corrupción rompe la confianza ciudadana» y aseguró que, si recibe la confianza de los españoles, el «principal mérito» para formar parte del Gobierno será el talento y la capacidad de gestión, no la afiliación a un partido político.
«Deseamos un Gobierno compuesto por personas que se dediquen a servir a los españoles y no que ocupen el poder para beneficio propio», concluyó, reclamando que el éxito deje de ser un motivo de desconfianza, transformándose en «una razón de celebración», y que la honestidad recupere su papel central en la vida pública.

