
Fuente de la imagen, Ministerio de Interior de Bahréin / X
Información del artículo
-
- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 10 junio 2026Actualizado 7 horas
- Tiempo de lectura: 5 min
Por segundo día consecutivo, Estados Unidos e Irán han intercambiado ofensivas en Medio Oriente, debilitando aún más la tregua pactada en abril entre ambas naciones.
El Mando Central de EE.UU. (Centcom) reportó haber ejecutado una serie de "ataques defensivos" dirigidos a objetivos militares, posiciones de vigilancia y radares ubicados en el sur de Irán.
Esta ofensiva se produjo horas después de que el presidente Donald Trump anunciara que las fuerzas estadounidenses golpearían a Irán con "firmeza", señalando que Teherán había demorado demasiado en alcanzar un acuerdo para acabar definitivamente el conflicto.
En respuesta, Irán replicó con una serie de ataques contra intereses militares estadounidenses en la región.
Bases militares de EE.UU. en Bahréin y Kuwait recibieron disparos por segundo día consecutivo, mientras que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó haber lanzado misiles balísticos contra un comando central estadounidense en Jordania, según medios estatales iraníes.
El CGRI declaró haber destruido "un gran número" de aviones militares y "instalaciones" estadounidenses tras el lanzamiento de 12 misiles balísticos contra la Base Aérea Muwaffaq Salti en Jordania, aunque estos datos aún no han sido confirmados de forma independiente.
El ministro del Interior de Bahréin informó que las sirenas de alerta aérea se activaron durante la noche, mientras que el ejército de Kuwait confirmó a través de X que sus sistemas antiaéreos interceptaron "objetivos aéreos hostiles".
Además, Kuwait anunció el cierre temporal de su espacio aéreo a causa de los ataques provenientes de Irán.
En la ronda más reciente de ataques, el CGRI también afirmó haber impactado dos buques petroleros que transitaban por el estrecho de Ormuz, según informaron medios estatales iraníes, aunque no hubo confirmación inmediata sobre estos hechos.
Previamente, fuentes estatales iraníes indicaron que el estrecho de Ormuz estaba "totalmente cerrado a cualquier tipo de embarcación", sin embargo, Centcom aseguró que "los barcos comerciales continúan entrando y saliendo" por esta vía.

Fuente de la imagen, Reuters
Los precios del petróleo subieron poco después del anuncio sobre el cierre del paso marítimo y el supuesto ataque a los buques petroleros.
Horas antes de los ataques recientes de EE.UU., Trump advirtió: "Los golpeamos con fuerza ayer y lo haremos de nuevo hoy".
Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pazashkian, aseguró que Irán "se mantendrá firme frente a cualquier presión o amenaza". Anteriormente, el Ministerio de Exteriores de Irán había acusado a EE.UU. de "dañar el proceso diplomático mediante mensajes contradictorios".
Estados Unidos atacó a Irán el martes tras la declaración de Trump de que Teherán había derribado un helicóptero Apache del ejército estadounidense.
A su vez, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó haber respondido con ataques contra bases estadounidenses en la región.
Amenazas y ataques

Fuente de la imagen, Getty Images
En la víspera de la ofensiva estadounidense del miércoles, Trump y altos funcionarios iraníes emitieron nuevas amenazas de acciones militares.
El presidente de Estados Unidos señaló que Irán había demorado demasiado en negociar un acuerdo de paz y que ahora enfrentaría consecuencias.
Afirmó que Teherán ya ha sido "derrotado completamente" y "solo habla sin tomar acciones".
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, añadió que se efectuarían bombardeos sobre puntos estratégicos en Irán.
En respuesta a las declaraciones de Trump, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que Teherán "resistirá ante cualquier tipo de presión o amenaza".
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió que el país "no dejará sin respuesta ningún ataque o amenaza" y señaló que Estados Unidos había sufrido "derrotas en el campo de batalla".
El martes, Estados Unidos atacó objetivos en Irán tras el derribo de un helicóptero militar estadounidense en el golfo Pérsico.
Luego, Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en la región.
El Mando Central (Centcom) de EE.UU. informó que atacaron instalaciones de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares iraníes cerca del estrecho de Ormuz.
El CGRI declaró haber disparado contra 21 objetivos en bases estadounidenses en la zona, incluyendo una en Bahréin y otra en Jordania, mientras que el ejército kuwaití afirmó haber interceptado un ataque.
Este miércoles, Trump publicó en su red Truth Social: "El ejército iraní está completamente desmantelado. Gran parte de sus fuerzas, como la Armada y la Fuerza Aérea, ya no existen; han sido derrotados totalmente".
"Han tardado demasiado en cerrar un acuerdo que les habría beneficiado, ¡ahora deberán afrontar las consecuencias!", añadió.
Vuelve la tensión

Fuente de la imagen, Getty Images
Estos ataques se producen tras un periodo de relativa calma en el conflicto entre Washington y Teherán.
Luego de intensos intercambios bélicos durante semanas, la hostilidad disminuyó tras el alto el fuego del 8 de abril, y ambas partes entablaron contactos indirectos y declaraciones públicas alentando una posible negociación para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero.
La tensión escaló nuevamente el martes cuando un helicóptero Apache del ejército estadounidense se estrelló cerca de la costa de Omán mientras patrullaba las aguas próximas al estrecho de Ormuz.
Inicialmente, Centcom indicó que no estaba claro si la aeronave sufrió una falla técnica o fue alcanzada por fuego enemigo.
Más tarde, el presidente Donald Trump afirmó que el helicóptero fue derribado por Irán y prometió una respuesta.
Según el Centcom, ambos tripulantes fueron rescatados ilesos en alrededor de dos horas mediante un dron marítimo no tripulado operado por la Quinta Flota estadounidense.
Este hecho constituyó la primera pérdida de un helicóptero Apache desde el inicio del conflicto con Irán el 28 de febrero.
Este incidente desencadenó los bombardeos estadounidenses del martes contra sistemas de defensa aérea, radares y estaciones de control iraníes en las cercanías del estrecho de Ormuz, a lo que Teherán respondió con ataques contra bases de EE.UU. en la región.
La escalada coincide también con un aumento de la tensión en la región debido a ataques israelíes contra objetivos en el sur del Líbano.
Irán había advertido previamente que nuevas ofensivas militares israelíes podrían desencadenar una nueva ronda de represalias.

