Cosmeticorexia: la creciente preocupación entre las niñas por lograr una piel perfecta de forma obsesiva

Niña

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Ruth Clegg
    • Título del autor, Periodista sénior de Salud, BBC
  • Fecha de publicación 9 junio 2026
  • Tiempo de lectura: 12 min

"Get ready with me para ir a la casa de mi mejor, mejor amiga", dice Ellie-May con entusiasmo mirando a la cámara.

La frase en inglés get ready with me, que significa "prepárate conmigo", se ha vuelto muy común en los videos de moda y belleza que circulan en estas plataformas sociales.

Ella, entonces una niña de 10 años, sonríe y explica su detallada rutina de cuidado facial en TikTok.

"Me encanta, me encanta, me encanta, me encanta, me encanta este tónico", comenta mientras extiende el líquido transparente sobre su piel.

Después aplica un sérum destinado a iluminar el cutis: "Oh Dios, qué luminosidad tan grande", exclama.

Ellie-May mezcla su crema amarilla y esponjosa, poniendo pequeñas dosis en el dorso de su mano y combinándola con una hidratante con color.

Mientras charla, aplica cuidadosamente corrector bajo los ojos y añade un poco de rubor rosa y un iluminador en sus mejillas.

Luego riza sus pestañas y se pone máscara y brillo labial.

Al secar y alisar su cabello, dice que ya está lista.

Hoy Ellie-May tiene 13 años y ha promocionado y usado productos para el cuidado de la piel desde los 8.

Lo que comenzó durante la cuarentena como un pasatiempo se convirtió en una fuente importante de ingresos para su familia.

Mantienen cuentas activas en Facebook, TikTok, YouTube y Snapchat. Solo la cuenta de TikTok de Ellie-May supera los 330.000 seguidores.

Sophie, su madre, comenta que su familia gana más de 50.000 libras anuales (equivalentes a cerca de US$67.000) con el contenido que publican en diversas redes.

"Ser creadores de contenido ha cambiado completamente nuestras vidas", sostiene Sophie durante una videollamada desde el exterior de su hogar en el sureste de Inglaterra.

"Muchos niños querían conocer la rutina de cuidado de piel de Ellie y, bueno, eso simplemente despego", añade.

Una ilustración que muestra a una joven aplicándose una mascarilla de tela roja frente a su teléfono. Está rodeada de bolsas de compras, recibos y frascos de cosméticos.

Si se buscan las palabras "niños y cuidado de la piel" en diversas plataformas sociales, no tardan en aparecer videos de cientos de niñas —algunas incluso de 3 o 4 años— mostrando entusiasmo por productos de belleza y piel, o grabando videos de "prepárate conmigo" o rutinas de cuidado facial tras la escuela, mientras hablan de sus actividades del día y aplican cosméticos.

El cuidado de la piel dirigido a niñas no es algo reciente.

Aunque décadas atrás los exfoliantes y limpiadores prometían eliminar granos, hoy las niñas utilizan una gama más amplia y sofisticada de productos —algunos con ingredientes antienvejecimiento— con la intención de conseguir una piel impecable.

Varias jóvenes influencers de belleza se identifican como "embajadoras de marca" y promueven productos de firmas como Bubble, Drunk Elephant y P. Louise.

Existen sets de cuidado facial con temática k-pop Demon Hunters que ofrecen una "rutina para aumentar el brillo" y lograr una "piel radiante".

Aunque existen productos claramente lanzados para el público infantil, también hay marcas populares que niegan querer asociarse con este sector del mercado.

Por ejemplo, una fuente cercana a Drunk Elephant afirma que no se trata de una marca "dirigida a jóvenes" y que su enfoque es educar sobre el uso responsable de sus productos.

Bubble y P. Louise no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Más allá de jóvenes influencers como Ellie-May, en la actualidad muchas más niñas incorporan rutinas de cuidado facial con varios pasos en su vida diaria.

Un estudio de la marca Pai, realizado entre 1.500 niños de 9 a 12 años, indica que casi la mitad usa varios productos semanalmente, y de estos, la mitad explica que lo hace para corregir lo que perciben como defectos en su piel.

Este es un mercado multimillonario en expansión constante y sin señales de desaceleración.

No obstante, varios sectores, incluidos reguladores, llaman a actuar con precaución.

"Por años, las empresas de cuidado de la piel han dirigido su atención a mujeres entre 30 y 40 años, sugiriendo que envejecer es un problema y ofreciendo una solución", señala Brooke Erin Duffy, profesora de redes sociales en la Universidad de Cornell.

"Sin embargo, esto representa un cambio importante. Ahora las niñas enfrentan la misma presión", añade.

Con el crecimiento sostenido de esta industria, impulsada por el contenido en redes, surge la pregunta: ¿se trata solo de un entretenimiento inocuo o las niñas están siendo condicionadas para pensar que presentan algún defecto en su aspecto? ¿Qué revela esto sobre la percepción actual que tienen de sí mismas?

Ellie‑May grabando un video de “prepárate conmigo” de cuidado de la piel y maquillaje.

Fuente de la imagen, Sophie

Más allá de la piel

Dermatólogos y académicos han inventado un nuevo término: cosmeticorexia, que se refiere a la obsesión poco saludable por conseguir una piel "perfecta" desde edades tempranas, y que se manifiesta en el uso compulsivo de productos cosméticos.

Giovanni Damiani, dermatólogo y profesor en la Universidad de Milán, preocupado por patrones compulsivos en algunos pacientes jóvenes, inició una investigación sobre este fenómeno.

Entrevistó a 55 niños entre 8 y 14 años y descubrió que quienes mostraban signos de cosmeticorexia estaban obsesionados con sus teléfonos, pasaban largas horas viendo videos de cuidado facial en redes, utilizaban hasta 10 productos distintos diariamente y evitaban socializar —incluso con familiares— si no llevaban maquillaje.

Varias botellas de cuidado de la piel sobre un fondo rosado.

Fuente de la imagen, Getty Images

La Autoridad Italiana de la Competencia (AGCM) inició dos investigaciones contra LVMH, empresa dueña de Sephora y Benefit, para evaluar si no aclararon que sus productos no están dirigidos a niños y adolescentes, y si están impulsando su compra a través de "estrategias de marketing encubierto con microinfluencers jóvenes".

Un portavoz de LVMH señaló que colaboran con las autoridades italianas y "confirman" su "estricto cumplimiento de la legislación italiana vigente".

Explicó que, "a medida que avanzan los debates sobre los consumidores jóvenes y el cuidado de la piel", trabajan en "mejorar la calidad del asesoramiento brindado" por sus expertos en belleza para orientar adecuadamente a todos los usuarios.

LVMH sostiene que no posee productos ni campañas dirigidas "específicamente a jóvenes" y que solo colabora con influencers mayores de 18 años.

Por su parte, la Autoridad de Normas de Publicidad (ASA) del Reino Unido indica que sigue con atención lo que sucede en Italia y está evaluando si existen indicios de problemas similares.

De momento, "no se están tomando acciones regulatorias formales", afirma.

Este tipo de productos no es económico.

Un análisis de 100 videos de TikTok realizados por menores de 18 años estimó que el costo promedio de las rutinas que mostraban ronda los US$167.

Dependiendo de la frecuencia de uso, los productos deben renovarse cada tres o cuatro meses.

Limpiar, tonificar, preparar la piel, hidratar, aplicar sérum, crema para contorno de ojos y bruma facial, y repetir: así es como niños —algunos en edad escolar primaria— buscan replicar el estilo coreano de “piel de cristal”.

"La realidad irónica es que ya tienen una piel perfecta: cuando se es pequeño, la piel suele estar en óptimas condiciones", explica la dermatóloga británica Jean Ayer.

"La barrera cutánea —que protege de toxinas y mantiene la humedad— está intacta (…) Esa es la juventud, esa es la belleza natural de la piel", añade.

Ayer, con casi dos décadas de experiencia, señala que cada vez más niños usan cosméticos.

Sus consultas oscilan desde padres que buscan la mejor rutina para sus hijos pequeños hasta casos de niños de 8 años con reacciones severas a productos de belleza.

Muchos padres están sorprendidos, relata, pero tienen dificultades para persuadir a sus hijos de reducir el uso de tantos productos.

"Es preocupante", señala Ayer, "estos productos están formulados para la lucha contra el envejecimiento. En el mejor escenario, no son necesarios. En el peor, contienen ingredientes que pueden dañar la piel delicada de los niños".

Además, afirma que observa un aumento de jóvenes con acné y dermatitis de contacto —una forma de eczema provocada por contacto con ciertas sustancias— a causa de los ingredientes en los productos que usan.

Daño a la piel joven

Muchos cosméticos contienen ingredientes activos capaces de modificar biológicamente las células cutáneas y alterar su funcionamiento.

Uno de los más potentes es el retinol, que acelera la renovación celular para ayudar a suavizar arrugas y líneas finas.

En niños, este proceso ya ocurre aceleradamente, por lo que el retinol no aporta beneficios y puede llegar a sobreestimular la piel.

Esto podría causar una "quemadura por retinol", dañando la barrera protectora cutánea.

Como consecuencia, los menores pueden padecer dolor, erupciones similares a eczema o hipersensibilidad prolongada.

Ayer alerta de otros ingredientes en estos productos que también pueden ser nocivos para la piel joven y señala que tras desarrollar alergias de contacto, un niño posiblemente no pueda usar productos con dicho componente sin sufrir reacciones.

Los dermatólogos observan además un incremento en casos de alopecia fibrosante frontal en jóvenes, una condición que provoca retroceso de la línea capilar, y existe una teoría creciente que la relaciona con el uso temprano de cremas faciales.

La industria cosmética del Reino Unido reconoce la necesidad de brindar orientación para que los niños usen productos adecuados a su edad.

La Asociación Británica de Cosméticos, Artículos de Tocador y Perfumería (CTPA, por sus siglas en inglés), representante de muchas marcas de cuidado facial, publicó una guía para padres luego de una encuesta en la que el 40% de casi 1.000 padres admitió saber menos que su hijo sobre cuidado de la piel.

Emma Meredith, directora general, dice que la asociación no apoya el uso por los jóvenes de productos antienvejecimiento ni rutinas complejas e innecesarias.

"Buscamos asegurar que los productos se usen adecuadamente según edades, ayudando a los jóvenes a entender cómo mantener hábitos saludables y apropiados para su edad y apoyando a los padres en las conversaciones con sus hijos", explica.

Vigilancia materna

Sophie, madre de Ellie-May y quien revisa los ingredientes de los productos que usa su hija, comenta que ha recibido críticas en redes por permitir que su hija muestre cremas con compuestos fuertes como retinol. Sin embargo, asegura que sabe qué productos son dañinos y que no permitirá que tengan contacto con su piel.

Además, es cuidadosa de no compartir información sobre la escuela o residencia de Ellie-May y supervisa de cerca las respuestas que reciben en sus publicaciones.

Ellie-May sentada con su madre, Sophie.

Fuente de la imagen, Sophie

Ellie-May muestra rasgos tanto de su edad real de 13 años como de una madurez mayor.

Habla con suavidad, piensa con detenimiento y se expresa claramente, aunque a veces busca el apoyo de su madre para responder.

Luce las uñas largas y cuidadas, y su maquillaje es sutil y natural.

"Maquillarme ahora me hace sentir parte del grupo", dice.

Asiste a eventos de lanzamiento de reconocidas marcas de belleza, donde puede probar productos y socializar con otros creadores, lo que disfruta.

Ella y Sophie están en proceso de crear su propia línea de productos veganos para el cuidado facial, dirigida al público joven.

Espejo distorsionado

Aunque Sophie dice que la presencia en redes sociales ha traído beneficios a su familia, algunos psicólogos temen que estos niños y adolescentes, conscientes de sí mismos, expertos en redes y obsesionados con la belleza, puedan crecer con una visión alterada sobre cómo deben verse y comportarse.

Alberto Stefana, psicólogo italiano que colaboró con Damiani en el estudio sobre cosmeticorexia, comenta que los niños están "formando su identidad" y pueden tener problemas para "aceptar su imagen real" conforme maduran.

"Los niños obsesionados con el cuidado de la piel suelen dejarse influir por lo que ven en redes sociales, y su autoestima depende de la cantidad de 'me gusta' o comentarios que reciben", observa.

Como este fenómeno es reciente, resulta difícil definir las posibles consecuencias psicológicas a largo plazo.

No obstante, Stefana indica que sus investigaciones recientes sugieren semejanzas con el trastorno dismórfico corporal (TDC), una condición mental que genera intensa vergüenza y ansiedad crónica por defectos físicos percibidos.

El especialista advierte que ha notado señales de ansiedad y vergüenza en niños de solo 7 u 8 años que muestran síntomas de cosmeticorexia.

La problemática puede ser tan grave que "no quieren ir al colegio por mucha vergüenza. Esa inseguridad viene de compararse con otros en redes y sentir que no son lo suficientemente atractivos".

Hija aplicándole crema facial a su madre en el rostro.

Fuente de la imagen, Getty Images

Jessica Ringrose, profesora de sociología del género y educación en University College London, coincide con que "los niños ven este tipo de contenido y piensan que representa la 'buena vida', el ideal que deben perseguir. Si no alcanzan esa 'apariencia perfecta' o ese estilo de vida que se les explica, sienten que están fallando".

TikTok asegura implementar medidas de seguridad especiales para proteger a adolescentes online y no permite publicidad dirigida a menores de 18 años.

También afirma ofrecer recursos para padres que ayuden a proteger a sus hijos y recibir retroalimentación continua de adolescentes mediante un consejo juvenil de la plataforma.

De igual manera, resalta que jóvenes utilizan TikTok para informarse sobre salud dermatológica con consejos avalados por expertos.

Meta, propietaria de Instagram y Facebook, entre otras, no respondió a solicitudes de comentarios.

Ringrose y otros especialistas consultados sostienen que esta no es solo una cuestión de redes sociales; la responsabilidad también recae en las marcas de cuidado de la piel y en los padres.

"Cuando un niño actúa como embajador de marca y promociona este universo ante sus pares, legitima ese mundo", añade Ringrose.

Pero a la vez, habitamos una realidad digital en expansión continua, muchas veces inmersos en ella.

¿Será entonces una complejidad más, aunque inevitable, del proceso de madurar?

¿Acaso los niños —y en especial las niñas jóvenes— simplemente están aprendiendo a sobrevivir, o incluso a prosperar, en el mundo digital?

Stefana, en cambio, opina que los niños y adolescentes gastan demasiado tiempo y dinero buscando una apariencia o estética que únicamente existe en el entorno virtual, no en el mundo real.

"Incluso lo que se considera atractivo o no se está distorsionando", señala.

"Los filtros y la inteligencia artificial en publicaciones hacen que muchas imágenes que ven los niños ni siquiera sean auténticas; por lo tanto, aspiran a un ideal que no existe".

Scroll al inicio