Para acceder a este contenido, por favor active JavaScript o pruebe con otro navegadorReproducir video, "Trump es abucheado en un partido de las finales de baloncesto en Nueva York", Duración 0,3400:34
Información del artículo
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- Autor, Sakshi Venkatram
- Informa desde, BBC News, Nueva York
- Fecha de publicación 9 junio 2026
- Tiempo de lectura: 5 min
Donald Trump fue recibido con abucheos este lunes en Nueva York durante un encuentro de baloncesto correspondiente a las Finales de la NBA.
Los pitos surgieron luego de que los asistentes con entrada tuvieran que esperar durante varias horas en filas que se extendían por más de dos manzanas fuera del Madison Square Garden, debido a las estrictas medidas de seguridad impuestas por la presencia de Trump.
Los New York Knicks cayeron 111-115 frente a los San Antonio Spurs en el tercer partido de la serie final de la NBA (mejor de siete), lo que redujo la ventaja de los Knicks a 2-1 en la serie.
Tras el partido, Trump declaró a los periodistas: "Creo que predominó el apoyo. Hubo mucho ruido y gran entusiasmo".
Trump se convirtió en el primer presidente de EE.UU. en funciones que asiste a las Finales de la NBA.
Llegada polémica

Fuente de la imagen, Getty Images
El lunes en la noche comenzaron los abucheos cuando una cámara mostró a Trump en las pantallas gigantes del estadio, saludando mientras un cantante interpretaba el himno nacional.
El presidente acudió acompañado por su nieta Kai Trump, el propietario de los Knicks, James Dolan, y otros miembros de su administración, entre ellos el secretario de Transporte, Sean Duffy; el secretario del Interior, Doug Burgum; el administrador de la EPA, Lee Zeldin; y el enviado especial Steve Witkoff.
El mandatario republicano, nacido en el distrito de Queens, Nueva York, ha tenido una relación complicada con su ciudad natal, caracterizada por su predominancia demócrata.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images
Trump, que pasó las primeras horas del día en su club de golf en Nueva Jersey, se trasladó en helicóptero Marine One hasta el centro de Manhattan. Luego, continuó su recorrido hacia el Madison Square Garden en una caravana de vehículos.
La llegada del presidente causó el cierre del tráfico peatonal y vehicular en las calles alrededor del Madison Square Garden. Se desplegaron miles de efectivos del Departamento de Policía de Nueva York y centenas de agentes del Servicio Secreto.
Se instalaron barreras metálicas en cada cuadra, lo que obligó a los asistentes a pasar por un control de seguridad exigente, similar al que se utiliza en los aeropuertos.
Los bares de la zona que normalmente se benefician con la retransmisión de la final sufrieron pérdidas, ya que las barreras impidieron el paso de los transeúntes, dejando muchos locales vacíos.
Tanto los fanáticos molestos por la situación como los residentes habituales de la zona experimentaron dificultades para desplazarse.
Un neoyorquino comentó a la BBC que la intensa medida de seguridad estaba "afectando negativamente el ambiente de los Knicks".
Esta temporada marcó un cambio en la suerte de los Knicks, quienes compiten en sus primeras Finales desde 1999 tras años siendo considerados uno de los equipos más débiles de la liga.
Presencia de numerosas celebridades

Fuente de la imagen, Al Bello/Getty Images
Figuras públicas como Tracy Morgan, Tina Fey, Christine Taylor, Ben Stiller y Timothée Chalamet ocuparon asientos cerca de la cancha.
También estuvo presente el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Manhattan se encontraba repleto de aficionados de los Knicks vestidos con los colores naranja y azul; muchos siguieron el encuentro en las calles y en reuniones grupales.
Las calles próximas al popular Bryant Park se llenaron de seguidores que se congregaron para ver el partido en comunidad, después de que se cancelara una proyección pública frente al Madison Square Garden —donde se disputaba el partido— debido a la visita de Trump.
La gente corría por las calles cercanas al Bryant Park, celebrando y vitoreando cada vez que los Knicks anotaban.
Al inicio del partido, se observó a algunos aficionados trepando andamios de edificios. Otros, en medio del bullicio, se agrupaban alrededor de un portátil para seguir el marcador.
Un seguidor de 44 años que vio el partido en Bryant Park dijo que su última experiencia similar fue cuando tenía 17 años, en la última vez que los Knicks llegaron a la final, enfrentándose también a los San Antonio Spurs.
Consideró que las molestias ocasionadas por la visita de Trump habían sido "muy molestas".
No obstante, no todos expresaron descontento con Trump.
Anthony Pulley, fanático de los Knicks de 43 años, manifestó a la agencia AFP que, aunque le incomodaron los contratiempos, valoraba positivamente la presencia de Trump en el partido.
"Creo que afectó un poco las reuniones para ver el partido", comentó. "Pero es bueno que quiera asistir y formar parte de esto".

Fuente de la imagen, Getty Images

