La crisis en Sumar comienza tras la salida de su secretaria de Organización en medio de la estrategia del PSOE con la ‘operación Rufián’

Laura Moreno (derecha) junto a Yolanda Díaz (izquierda). Las claves

Laura Moreno, secretaria de Organización de Sumar, deja el partido por razones personales tras apenas un año en el puesto.

Esta renuncia se produce poco tiempo después de la salida de Yolanda Díaz y en medio de varias bajas en la dirección de Sumar.

El PSOE impulsa la denominada ‘operación Rufián’, mientras ERC y Compromís evalúan una candidatura unitaria de izquierda para las próximas elecciones.

Sumar está en busca de un nuevo nombre y liderazgo, en un marco de división interna y descenso de presencia parlamentaria.

Poco a poco, Sumar se va fragmentando. Tras la decisión de Yolanda Díaz de no presentarse como candidata, ahora ha sido la secretaria de Organización, Laura Moreno, quien abandona el partido por “motivos personales”.

Esta salida ocurre apenas tres semanas después del retroceso en Andalucía, donde lograron repetir el resultado de hace cuatro años, pero fueron superados por Adelante Andalucía.

El desempeño de la candidatura de Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, representa un duro golpe para los sucesores del PCE, que esperaban liderar la renovación de un Sumar que se está fragmentando.

La coalición busca un nuevo nombre y candidato antes de la llegada del verano. Mientras tanto, Gabriel Rufián continúa impulsando una candidatura que una a las “izquierdas identitarias” y no renuncia a esta idea a pesar de las dudas dentro de su partido.

Incluso ha manifestado estar dispuesto a encabezar dicha candidatura. “Si puedo apoyar siendo el cabeza de lista, adelante”, declaró tras los comicios andaluces, aunque en Sumar mantienen reservas en privado y aseguran que tienen su propia estrategia.

La última iniciativa de ERC en el Congreso ha sido organizar un evento conjunto el 19 de junio con la futura candidata de Compromís al Ayuntamiento de Valencia: Mónica Oltra, que fue vicepresidenta de la Generalitat Valenciana junto a Ximo Puig.

Los socialistas promueven este acuerdo casi con mayor entusiasmo que la propia dirección de Compromís. El portavoz del PSPV, José Muñoz, lo considera beneficioso, mientras que el candidato nacionalista a las autonómicas, Joan Baldoví, manifiesta sus reservas.

Por otro lado, Oriol Junqueras, quien desaprobó las reuniones de Rufián con Emilio Delgado, de Más Madrid, y Irene Montero, apoya el acto organizado por Rufián en Valencia y desafía a Compromís a sumarse a una candidatura unitaria para lograr “grandes mayorías”, asegurando que hará “todo lo posible”.

Desde hace años, ERC mantiene una delegación propia en la Comunidad Valenciana que, pese a ser minoritaria, busca promover los “Países Catalanes”.

Los socialistas continúan sin descartar la opción de Rufián para unas elecciones generales, respaldo que se refleja en el CIS de Tezanos, que lo ubica desde hace meses entre los líderes políticos mejor valorados.

De hecho, es considerado el dirigente de izquierda del PSOE preferido para presidir el país por votantes entre 35 y 55 años, superando a Yolanda Díaz e Irene Montero.

En el PSOE respetan los tiempos y apoyan la operación Rufián desde hace meses, pese a las dudas de los partidos situados a su izquierda. En Ferraz aseguran que valoran positivamente cualquier iniciativa que ayude a recomponer y unir ese espacio político.

Todo esto ocurre mientras Sumar continúa fragmentándose y no se vislumbra un acuerdo con Podemos.

La renuncia de la secretaria de Organización se suma a una serie de bajas en la formación.

El proceso comenzó con Yolanda Díaz, quien abandonó la coordinación del partido tras el fracaso en las elecciones europeas.

La vicepresidenta fue sustituida por Lara Hernández y Carlos Martín, aunque este último también acabó dejando su cargo.

A estas dimisiones se suman las de Elizabeth Duval, uno de los rostros más reconocidos de la formación y responsable de Comunicación, y María Eugenia Rodríguez Palop, quien estaba al frente del área de Internacional.

Además, en el Congreso han perdido protagonismo tras la dimisión de su portavoz, Íñigo Errejón, por acusaciones de acoso. Fue reemplazado por Verónica Martínez Barbero, quien no ha logrado destacar mientras los partidos que integran la coalición (Más Madrid, Comunes, Compromís o IU) buscan definir su identidad propia.

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