Las claves
Pedro Sánchez optó por no acudir a la misa del Papa en Cibeles y viajó a Barcelona junto a Begoña Gómez para participar en el Primavera Sound.
Durante el festival, Sánchez manifestó su admiración por Gorillaz y el activista palestino Arab Barghouti, quien intervino en el escenario con un discurso en contra de la guerra.
Arab Barghouti es hijo de Marwan Barghouti, condenado en Israel por varios atentados con víctimas mortales.
La ministra Milagros Tolón representó al Gobierno en la misa, mientras que Sánchez planea asistir al discurso del Papa en el Congreso el lunes.
El presidente Pedro Sánchez no asistió a la multitudinaria Misa que ofició el Papa en Cibeles, congregando a más de un millón de personas, pues viajó ayer a Barcelona acompañado de Begoña Gómez para acudir al Primavera Sound.
Sánchez compartió en sus redes sociales un vídeo saludando a varios asistentes y artistas del festival. También aparece junto al presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Expresó respeto hacia Damon Albarn, creador de la banda virtual Gorillaz, y al activista palestino Arab Barghouti, quien tomó la palabra bajo un gran cartel con el lema No War (No a la guerra).
Arab Barghouti es hijo del terrorista Marwan Barghouti (fundador y miembro de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa), condenado en Israel en 2004 a prisión perpetua por organizar cinco asesinatos.
Entre esos crímenes figura el asesinato del monje greco-ortodoxo Georgios Tsibouktzakis, un atentado en el restaurante Seafood Market de Tel Aviv (con tres civiles fallecidos), un tiroteo donde murió otro civil y un atentado con coche bomba.
Más de 287.000 personas han asistido esta semana al Primavera Sound. El sábado culminó con las actuaciones de Gorillaz, My Bloody Valentine, The XX y el concierto sorpresa de Olivia Rodrigo.
El sábado, Pedro Sánchez viajó en Falcon a Barcelona junto a Begoña Gómez tras participar en la recepción al Papa León XIV, primero en el aeropuerto de Barajas y después en el Palacio Real.
La recepción oficial organizada por los Reyes contó con la presencia de todos los expresidentes del Gobierno, excepto José Luis Rodríguez Zapatero, y de todos los presidentes autonómicos, salvo el lehendakari Imanol Pradales.
Este domingo, el presidente no asistió a la multitudinaria misa del Papa en la Plaza de Cibeles en Madrid, donde el Gobierno estuvo representado por la ministra de Educación, Milagros Tolón.
Por otro lado, los vicepresidentes Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y el ministro Ernest Urtasun estarán presentes esta tarde en el encuentro titulado Tejer redes con el mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte, que el Papa presidirá en el Movistar Arena.
Sánchez sí asistirá el lunes al histórico discurso que León XIV dirigirá a los diputados en el Congreso (siendo el primer Papa que lo hace) y el miércoles volverá a Barcelona para participar en la inauguración de la torre de Jesucristo en la Sagrada Familia.
Al ser preguntado por periodistas, el Papa se declaró aficionado del Real Madrid durante el vuelo que lo llevó el sábado a España y, en su visita a un centro de Cáritas, señaló sentirse como «un madrileño más«.
Estas declaraciones solo pueden aumentar la molestia de Carles Puigdemont, quien desde Waterloo ha pedido a los independentistas que reciban al Papa en Barcelona con un escrache de esteladas y silbidos, reclamando que hable en catalán durante la Sagrada Familia.

