Recuperación legal de préstamos otorgados a amigos o familiares sin contrato formal ¿Qué establece la ley?

Los especialistas aconsejan actuar rápidamente para evitar la prescripción de la deuda y recopilar todas las evidencias posibles, como mensajes de WhatsApp, Bizum, correos electrónicos y transferencias que acrediten la existencia del préstamo

Intercambio de billetes de euro (ShutterStock).

Prestar dinero a un amigo o familiar suele basarse en la confianza mutua. En la mayoría de los casos, estas operaciones se realizan sin documentos firmados, sin recibos y sin una fecha definida para la devolución. Sin embargo, con el paso del tiempo y si el dinero no regresa, surgen las dudas y los conflictos: ¿es posible reclamarlo legalmente? ¿Sirven los mensajes de WhatsApp como prueba? ¿Es recomendable acudir a un abogado? La respuesta es sí en todos los casos: el dinero prestado puede reclamarse, incluso cuando no exista un contrato escrito, afirma Manuel Hernández García, director y socio del Bufete Vilches Abogados.

El Código Civil español regula estos préstamos entre particulares en su artículo 1740, que define el préstamo como un acuerdo en el cual una persona entrega dinero a otra con el compromiso de devolución.

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Esto implica que, incluso tratándose de amigos o familiares, si el dinero se entrega con la obligación de devolverlo, existe un deber legal. El principal problema surge cuando, debido a la confianza entre las partes, no se dejan pruebas evidentes del acuerdo.

Pruebas y el valor de los mensajes digitales

Manuel Hernández señala que para exigir la devolución del préstamo no es imprescindible contar con un contrato escrito. Basta con reunir evidencias como transferencias bancarias, Bizum, mensajes de WhatsApp, correos electrónicos o testimonios.

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Los tribunales españoles ya admiten con frecuencia mensajes digitales, siempre que se pueda acreditar su autenticidad. Por ejemplo, una transferencia con el concepto “préstamo” o conversaciones en las que la otra parte reconoce la deuda obtienen valor probatorio en un proceso judicial.

“Cuando existe una transferencia que incluye conceptos como ’préstamo’, ‘te presto tanto’ o diálogos donde la persona reconoce que devolverá el dinero, estas pruebas tienen peso en un proceso judicial. Actualmente, los mensajes de WhatsApp se emplean con regularidad como evidencia en tribunales, siempre que se autentiquen adecuadamente”, explica Hernández García.

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En ausencia de documentos, los abogados recomiendan no borrar las conversaciones y conservar todos los justificantes bancarios hasta que se realice la devolución. Aunque un contrato escrito facilita el trámite, no es obligatorio para reclamar.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha planteado establecer dos regímenes de costes para préstamos al consumo, limitando los tipos de interés aplicables a estos créditos y eliminando los microcréditos con plazos inferiores a tres meses. (Europa Press/La Moncloa)

El plazo de devolución y la relevancia del requerimiento formal

Uno de los principales problemas surge cuando no se establece un plazo para la devolución del dinero. Legalmente, el acreedor puede exigir la devolución en cualquier momento, aunque, antes de acudir a juicio, se recomienda efectuar un requerimiento formal de pago. Esta acción, que puede realizarse mediante burofax, sirve para dejar constancia de la reclamación y es fundamental en caso de que el conflicto llegue a los tribunales.

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Las reclamaciones sobre préstamos sin plazo fijo pueden complicarse si pasan meses o años sin resolverse. “En cualquier caso, antes de iniciar acciones legales, lo ideal es intentar solucionar el problema de forma amistosa. En nuestro despacho lo vemos frecuentemente; es posible que la otra parte atraviese dificultades económicas importantes y no devuelva el dinero porque realmente no puede, no porque no quiera”, señala Manuel Hernández. Advierte que en estas situaciones litigar podría evitarse “si se logra un acuerdo para el pago fraccionado o aplazado. Además, acudir directamente a los tribunales suele empeorar aún más la relación entre amigos”.

El funcionamiento de los tribunales y los plazos legales para reclamar

Otra dificultad habitual se presenta cuando la persona que recibió el dinero sostiene que se trataba de un regalo o ayuda económica, no de un préstamo. En estos casos, los tribunales analizan el conjunto de pruebas: conceptos en transferencias, mensajes en los que se reclama la devolución y las respuestas del deudor.

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Según el artículo 1964 del Código Civil, el plazo general para reclamar deudas personales es de cinco años desde el momento en que puede exigirse el pago. Este plazo puede reiniciarse si el deudor reconoce la deuda o si se envía un requerimiento formal.

“La recomendación frente a estas situaciones es no dejar pasar demasiado tiempo. Muchas reclamaciones se complican simplemente porque transcurren los años y resulta más difícil acreditar el préstamo o reclamarlo dentro del plazo legal”, aconseja el director del Bufete Vilches Abogados. Además, enfatiza que si la cantidad reclamada es inferior a 2.000 euros, puede usarse el procedimiento monitorio, que permite resolver el caso sin necesidad de abogado ni procurador, aunque siempre es conveniente contar con asesoría legal para asegurar una reclamación eficaz.

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Euros. (Europa Press)

Cómo evitar problemas al prestar dinero

La experiencia muestra que numerosas amistades y relaciones familiares se deterioran por esta razón, aunque la mayoría de los conflictos podrían evitarse si se dejan claras las condiciones desde el principio. No es necesario un contrato complicado: basta un documento sencillo que especifique la cantidad, la fecha y el compromiso de devolución, firmado por ambas partes. Asimismo, es preferible utilizar transferencias bancarias en lugar de efectivo.

“Prestar dinero a un amigo es un acto sencillo, pero cuando no se devuelve se convierte en un problema personal y legal delicado», afirma Hernández. Destaca que, aunque no exista contrato escrito, lo crucial es “no dilatar el tiempo, intentar primero una solución amistosa y siempre dejar constancia de todas las reclamaciones efectuadas”.

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