En el centro de la Rioja Alavesa, este exclusivo hotel invita a explorar la región mediante sus paisajes, una cocina de inspiración vascofrancesa y una cuidadosa selección de vinos
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Hospédate en este lugar emblemático de España: el hotel innovador de La Rioja Alavesa con spa de vinoterapia y panorámicas infinitas sobre los viñedos
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Descansa en este exclusivo hotel ‘boutique’ español: una bodega con siglos de historia en Rioja Alavesa que solo recibe reservas mediante invitación
Patrimonio, vino y exclusividad convergen bajo un mismo techo en Samaniego. Este excepcional alojamiento de cuatro estrellas, ubicado en pleno corazón de la Rioja Alavesa, se ha posicionado como uno de los destinos más distinguidos de la región. Su ubicación privilegiada brinda la oportunidad de conocer algunas de las bodegas más reconocidas del área mientras se disfruta de un ambiente donde la historia y el paisaje dictan el compás de la estancia.
Al llegar, muchos visitantes encuentran que se trata del primer hotel de la familia Rothschild fuera de Francia. Instalado en una casa solariega del siglo XVII restaurada con gran detalle, el Palacio de Samaniego inauguró una nueva etapa para un inmueble histórico situado en el corazón de Samaniego, un pequeño pueblo alavés rodeado de viñedos y protegido por la Sierra de Cantabria.
Un hotel boutique bajo la marca Rothschild
La baronesa Ariane de Rothschild fue la impulsora del proyecto, adquiriendo la propiedad en 2017 con el propósito de desarrollar una propuesta novedosa en la comarca. La familia ya tenía un vínculo cercano con la zona a través de Bodegas Macán, participación compartida con Vega Sicilia, y quiso trasladar esa conexión al sector hotelero con un concepto que gira en torno a la intimidad, el patrimonio y el enoturismo.
Ariane de Rothschild: «Mi objetivo ha sido ofrecer una experiencia inédita y dar una dimensión renovada a las estancias enoturísticas en Rioja Alavesa»
El resultado es un pequeño hotel de solo nueve habitaciones y suites, cada una nombrada según una variedad de uva como Tempranillo, Syrah, Malvasía, Verdejo, Viura, Bobal, Garnacha, Merlot o Chardonnay. Los interiores fusionan piedra original, materiales naturales y una fuerte presencia artística. En las áreas comunes se exhiben piezas de la colección privada de Ariane de Rothschild, que incluyen obras inspiradas en Indonesia y la Amazonia, junto con una destacada selección de cristal de Murano. Todo esto convive con una arquitectura contemporánea que respeta el estilo histórico del edificio. La decoración se complementa con tejidos de alta gama y las reconocidas mantas de Ezcaray; además, algunas habitaciones cuentan con balcón, salón privado o cocina propia. Las tarifas varían entre 300 y 525 euros por noche, dependiendo de la temporada y el tipo de alojamiento elegido.
Tierra y Vino, que también está abierto a visitantes externos al hotel, está dirigido por el chef Bruno Coelho y ofrece una gastronomía de inspiración vascofrancesa centrada en productos locales. Entre los platillos del Menú Edmond sobresalen el espárrago con habas y vichyssoise trufada, el parfait de foie con Grand Marnier y colmenillas, la vieira braseada con espuma de duchambais, el rodaballo con sus “callos” a la riojana y el cordero con senderillas y apionabo. El menú termina con postres como la manzana bajo sidra de hielo o el tradicional kizkilurrin e intxaursaltsa. En sala y vinoteca, Miren Ormazabal y su equipo acompañan a los comensales con una selección cuidadosa de vinos de Rioja Alavesa, además de referencias de la familia Rothschild.
Para los que prefieren una opción más breve, el Menú Lur consta de cinco platos que incluyen el carpaccio de rape con nabo y espinacas, las alcachofas con tupinambo y manitas, la merluza en salsa verde con su pilpil, el magret de pato con enoki y coliflor y el jabalí con apionabo y habitas. Para cerrar, los postres como la pera negra con kéfir de cabra y el coulant de chocolate y avellana añaden un toque final. Esta experiencia se ofrece en un entorno que combina terrazas y jardines, reforzando la conexión del hotel con el paisaje vitivinícola de la Rioja Alavesa, uno de los referentes europeos del enoturismo.
Patrimonio, vino y exclusividad conviven bajo un mismo techo en Samaniego. Este particular alojamiento de cuatro estrellas, situado en pleno corazón de la Rioja Alavesa, se ha transformado en uno de los destinos más selectos de la comarca. Su ubicación privilegiada posibilita la visita a algunas de las bodegas más prestigiosas de la región, mientras se disfruta de un entorno donde la historia y el paisaje determinan el ritmo de la estancia.

