Acantilados frente al Cantábrico, senderos entre prados y tradición marinera rodean este refugio del occidente de Asturias al que el técnico gijonés siempre termina volviendo
- El escondido pueblo de Asturias que merece una visita en primavera: una pequeña aldea de montaña entre hórreos, paneras y bosques
- Ni Cudillero ni Llanes: el pueblo de cine más bonito y auténtico de Asturias a orillas del Cantábrico
- Así puedes informarte del juicio mascarillas o las últimas novedades sobre el alquiler en Google: agrega a El Confidencial como tus medios preferidos
Cuando el calendario del Paris Saint-Germain le concede un descanso, Luis Enrique abandona el lujo parisino y la constante presión del banquillo para retornar a un rincón casi secreto de la costa asturiana que considera su segunda casa. Allí, entre acantilados, senderos verdes y el rugido del Cantábrico, el técnico gijonés halla la serenidad y el anonimato que el fútbol de élite rara vez proporciona.
Este lugar es Soirana, una pequeña aldea del concejo asturiano de Navia vinculada a la familia materna de Luis Enrique desde hace generaciones. Varias de sus familiares aún residen allí, incluido el lugar de nacimiento de su abuelo Enrique, mientras que su abuela, Argentina García, vivió durante años en este enclave del occidente asturiano. Según recoge La Nueva España, la abuela soñaba con ver a su nieto dirigiendo el banquillo del FC Barcelona. «Me preguntaba: ‘¿Cuándo va Luis a entrenar al Barça de verdad?’. Revisaba la prensa catalana todos los días, pero, lamentablemente, falleció sin saberlo», rememoraba la madre del exfutbolista.
Un refugio entre acantilados y mar Cantábrico
Soirana pertenece a la parroquia de Puerto de Vega y cuenta apenas con una treintena de casas dispersas frente al Cantábrico. En esta pequeña aldea del concejo de Navia residen menos de 100 habitantes durante la mayor parte del año, lo que ha favorecido la conservación de un ambiente rural y pacífico, lejos del turismo masivo que prevalece en otras zonas costeras españolas.
La aldea se asienta sobre la rasa costera del occidente asturiano, un paisaje elevado frente al Cantábrico donde se alternan acantilados abruptos, praderas verdes y vistas despejadas al mar. Este entorno natural y silencioso, casi intacto, ha hecho de Soirana uno de los refugios favoritos de Luis Enrique para escapar del foco mediático.
Los senderos junto al mar son un distintivo clave de esta zona del occidente asturiano. Una ruta habitual conecta Soirana con Puerto de Vega por caminos que avanzan entre prados y acantilados con vistas constantes al Cantábrico. A pocos minutos, se encuentra también la playa de Frejulfe, un arenal virgen de casi 800 metros declarado Monumento Natural en 2002 y considerado uno de los paisajes costeros más impresionantes de Asturias.
Puerto de Vega, gastronomía y tradición marinera
A pocos kilómetros está Puerto de Vega, un histórico pueblo ballenero donde la tradición pesquera sigue viva. Allí, Luis Enrique disfrutó de muchos veranos, y aún hoy es frecuente escuchar historias sobre él entre vecinos y parroquianos que recuerdan sus años de juventud ligados al occidente asturiano.
La cocina de Navia está centrada en el pescado y marisco frescos llegados directamente del Cantábrico. En localidades como Puerto de Vega son típicos platos como las almejas a la marinera, el salpicón de marisco o las parrilladas de pescado. Además, se incluyen preparaciones ligadas al interior asturiano, como el rapón —una empanada de maíz con tocino propia de la comarca— junto a quesos y productos lácteos elaborados localmente. En el concejo también nació Reny Picot, fundada en 1960 en un antiguo salón de baile reconvertido, que hoy es una de las principales industrias lácteas de la zona.
Entre los dulces más populares destaca la venera, un postre tradicional hecho con almendra, azúcar y huevo que se ha afianzado como una especialidad gastronómica representativa de Navia. Todo ello aumenta el atractivo de este rincón del occidente asturiano, al que Luis Enrique suele regresar para desconectar. Desde Gijón o Avilés se puede llegar en coche tras un trayecto de una hora por la autovía A-8, atravesando algunos de los paisajes costeros más impresionantes del norte de España.
- El escondido pueblo de Asturias que merece una visita en primavera: una pequeña aldea de montaña entre hórreos, paneras y bosques
- Ni Cudillero ni Llanes: el pueblo de cine más bonito y auténtico de Asturias a orillas del Cantábrico
- Así puedes informarte del juicio mascarillas o las últimas novedades sobre el alquiler en Google: agrega a El Confidencial como tus medios preferidos
Cuando el calendario del Paris Saint-Germain le concede un descanso, Luis Enrique abandona el lujo parisino y la constante presión del banquillo para retornar a un rincón casi secreto de la costa asturiana que considera su segunda casa. Allí, entre acantilados, senderos verdes y el rugido del Cantábrico, el técnico gijonés halla la serenidad y el anonimato que el fútbol de élite rara vez proporciona.

