Mientras tanto, el acuerdo en Castilla y León continúa retrasándose, a pesar de que ya han pasado más de dos meses desde las elecciones: «Va bien».

«Han transcurrido ocho días desde que los andaluces votaron y Manuel Gavira [líder de Vox en Andalucía] continúa a la espera de la llamada de [Juanma] Moreno Bonilla«. Así lo ha criticado este lunes el portavoz nacional del partido de derecha dura, José Antonio Fúster, quien ha declarado no entender ese «silencio» por parte del barón popular y le ha instado a «construir una alternativa».
El representante de Vox ha recurrido a la hemeroteca para reprochar a Moreno que todavía no haya contactado con el partido de Santiago Abascal en busca de los dos votos necesarios para su investidura. «Durante la campaña electoral», ha rememorado Fúster, «él mismo expresó gran preocupación […], señalando el bloqueo institucional que implicaría perder la mayoría absoluta». «¿Y ahora qué sucede? ¿Que él mismo está bloqueando?», ha añadido, asegurando que Vox «no está obstaculizando nada».
Este lunes, Moreno ha confirmado que aún no se ha comunicado con Vox, aunque ha defendido que «no hay prisa». «Contamos con tiempo», ha destacado, señalando que el Parlamento autonómico no se conformará hasta el próximo 11 de junio —fecha que servirá como prueba para evaluar la relación entre ambas derechas en Andalucía—.
El presidente en funciones de la Junta hizo estas declaraciones desde Cuacos de Yuste (Cáceres), donde participó en un evento junto a la presidenta extremeña, María Guardiola. Y usando este contexto, el portavoz de Vox lanzó otra crítica, con tono de advertencia, a Moreno: «Seguro que [Guardiola] le ha comentado lo sencillo que resulta negociar con Vox de manera cordial y la mala reacción que tenemos ante el chantaje y la presión».
«No hay tiempo que perder», enfatizó el portavoz de los de Abascal, insistiendo en que su partido permanece «a la espera de esa llamada para formar un gobierno». En las filas de la derecha dura aún no revelan si solicitarán participar en el Ejecutivo que configure Moreno, y este lunes Fúster solo se ha limitado a sostener que «es necesario ser humildes y atender a los andaluces».
En cualquier caso, el dirigente urgió a «formar gobiernos sólidos» en aquellas regiones donde el PP requiere el respaldo de los de Abascal para gobernar. Mientras tanto, aseguró que esa «alternativa» podría imponerse «muy, muy rápido» en Andalucía, aunque defendió los «tiempos» que se están tomando en Castilla y León, comunidad que sigue con la gobernabilidad bloqueada más de dos meses después de la apertura de las urnas.
«Solo puedo decir que ‘van bien'», afirmó Fúster respecto al progreso de las negociaciones en esa región, justificando la demora al apuntar que «anunciar que todo está perfecto y cerrado» demanda sus propios «tiempos». Reconoció que se ha «perdido algún tiempo debido a las elecciones andaluzas», aunque inmediatamente negó cualquier responsabilidad, desviando la carga al PP: «Alguien no quería cerrar todos los detalles, atar todos los cabos [antes de las elecciones andaluzas]».
El pacto entre las dos derechas que llevó a Guardiola a la presidencia en Extremadura tardó 116 días —casi cuatro meses— tras las elecciones, mientras que se necesitaron 73 días para cerrar el acuerdo en Aragón. En ambos casos, las negociaciones finalizaron apenas unos días antes del vencimiento del plazo establecido para evitar una repetición electoral. Ahora, tanto en Castilla y León como en Andalucía queda tiempo por delante. «Esperamos tenerlo pronto», se limitó a afirmar Fúster sobre el acuerdo en la primera de estas comunidades.

