Desde los comicios del 23-J, el PSOE ha sido derrotado en todas las elecciones salvo en las autonómicas de Cataluña. Los líderes socialistas con poder territorial solicitan que las generales se adelanten para evitar quedar afectados negativamente.

Las elecciones andaluzas del 17 de mayo han marcado el cierre de un periodo electoral en España que, salvo adelantos imprevistos, se retomará dentro de un año con los comicios municipales y autonómicos —exceptuando Extremadura, Aragón, Castilla y León, Andalucía, Galicia, País Vasco y Cataluña— y concluirá, ya en verano, con las elecciones generales.
Desde las elecciones nacionales de julio de 2023, que otorgaron la victoria al PP —aunque Pedro Sánchez accedió al Gobierno mediante coalición con Sumar y respaldo de fuerzas minoritarias—, el PSOE solo ha logrado imponerse en los comicios catalanes de mayo de 2024. En todas las demás votaciones desde el 23-J, el Partido Popular ha salido ganador. La única excepción, además de Cataluña, es el País Vasco —abril de 2024—, donde triunfó el PNV.
El control territorial está en manos de la derecha, abarcando no solo las autonomías, sino también los municipios. Los últimos comicios municipales y de la mayoría de CCAA se celebraron en mayo de 2023, dos meses antes de las generales, anticipando ya la caída socialista.
El dominio en el mapa municipal y autonómico es para las fuerzas de derecha
Actualmente, el PP gobierna, ya sea en solitario o en coalición, en todas las comunidades excepto el País Vasco, Cataluña, Asturias, Navarra y Castilla-La Mancha. Entre estas cinco, las dos primeras se caracterizan por una fuerte influencia electoral de partidos nacionalistas o independentistas, lo que representa un obstáculo considerable para las aspiraciones de los populares, que rechazan cualquier enfoque de «plurinacionalidad».
En contraste, no sucede lo mismo en las otras tres comunidades, principalmente en Asturias y Castilla-La Mancha. En estos territorios, últimos baluartes del socialismo, crece la preocupación por verse arrastrados por la creciente ola de descontento hacia Pedro Sánchez. Por esta razón, sus líderes actuales —Adrián Barbón y Emiliano García-Page— proponen adelantar las elecciones generales para no ser anticipadamente perjudicados por la posible sanción electoral que los votantes quieran aplicar al presidente del Gobierno.
La sanción al PSOE en los territorios beneficia inicialmente a Vox
Los casos de corrupción que rodean al Ejecutivo, cuestionando al menos la responsabilidad política del presidente y con implicaciones penales para personas que le acompañaron en el poder, oscurecen las expectativas de los últimos resistentes socialistas con mando en sus regiones.
Las encuestas de Sigma Dos para EL MUNDO en Navarra, Asturias y Castilla-La Mancha evidencian el riesgo significativo para el socialismo. En Asturias, el PP podría igualar el número de escaños del PSOE, y la coalición de los populares con un Vox en crecimiento eliminaría cualquier opción de formar un Gobierno socialista.
En Castilla-La Mancha, el resultado dependerá de la capacidad de Page para conservar sus 17 escaños actuales. Un solo escaño que pase al bloque de derecha cambiaría el signo político de la única comunidad con mayoría absoluta socialista.
En Navarra, aunque se espera el triunfo de UPN, el resultado llevará a un nuevo Gobierno de coalición, muy posiblemente dominado por EH Bildu y no por el PSOE.

