‘La Previa’ representa el espacio donde se inicia la charla y se forja el ambiente.
Los patrones de ocio experimentan cambios notorios, especialmente entre los jóvenes adultos. Las salidas nocturnas masivas ya no dominan totalmente, y los encuentros diurnos, como el tardeo, tienen cada vez más importancia, ofreciendo momentos para «compartir físicamente con amigos en un entorno más íntimo».
Así lo indica el estudio desarrollado por Desperados entre españoles de 21 a 30 años, donde «la previa» se posiciona como el nuevo referente social para la juventud.
La previa es el punto donde comienzan las conversaciones y se crea el ambiente. El 74% la ve como un plan en sí mismo, no solo como la antesala de una fiesta, mientras que el 35% afirma disfrutarla incluso más que el evento posterior.
Una casa, amigos, música y algo para picar constituyen el plan habitual antes de salir de fiesta (73%), seguido por asistir a un concierto (55%) o cenar fuera (33%).
El «quedar antes de salir» que practicaban sus padres, ha evolucionado hasta convertirse en una experiencia con identidad propia entre la GenZ, ‘La Previa’, un ritual social nuevo que 6 de cada 10 jóvenes realizan al menos una vez al mes, con una duración mínima de dos horas, según los encuestados.
En este ritual, la cerveza juega un rol destacado: el 81% declara tomar esta bebida durante la previa. La investigación de Desperados concluye que ‘La Previa’ ha superado culturalmente otras formas de consumo.
Así lo manifiesta un 62%, que prefiere este plan de tardeo porque representa un espacio para socializar de manera presencial, genuina y, sobre todo, controlada; con el alcohol presente, pero vinculado a un consumo moderado y consciente, no al desmadre.
«Se observa una nueva manera de concebir el ocio en la juventud: planes vespertinos, ambientes más cercanos y el renovado valor del encuentro presencial. En este marco, ‘La Previa’ se consolida como un ritual social autónomo, acompañado también por bebidas de menor graduación, tales como cervezas con sabores, opciones sin alcohol y categorías como el tinto de verano o la sidra», explica Lourdes Díaz de la Hera, responsable de Desperados en Heineken España.
De este modo, Desperados responde a los nuevos hábitos de la GenZ con una campaña enfocada en la previa, que esta semana se difundirá en digital, exteriores y puntos de venta en Madrid y Barcelona.
El encuentro presencial de la generación hiperconectada
Durante años se ha impuesto la idea de que las redes sociales han reemplazado el contacto físico entre los jóvenes, transformando el espacio digital en su principal ámbito de socialización.
No obstante, el estudio de la marca de Heineken España señala una tendencia diferente: los jóvenes están retomando el valor del encuentro cara a cara y de compartir tiempo juntos.
El 72% aprecia la previa porque permite verse en persona en vez de virtualmente, mientras que el 70% asegura que conecta más con sus amistades durante este momento y el 63% reconoce que usa menos el móvil.
Esto queda reflejado en cómo definen una previa exitosa. Al preguntar qué elemento la simboliza mejor, «estar con amigos físicamente en un entorno íntimo» destaca sobre «beber antes de salir», y generar contenido para redes sociales queda en último lugar. Por tanto, hay elementos que no distinguen tanto a los jóvenes actuales de las generaciones previas.
Según Desperados, 9 de cada 10 jóvenes hacen la previa con amigos o conocidos de ellos, y el 70% ocurre en casa propia o de alguien cercano, aunque más de la mitad alterna este plan con el tardeo en bares, siendo el poder adquisitivo un factor determinante para estas prácticas.
AECOC respalda este dato, ya que en la 11ª edición de su ‘Barómetro de momentos de Consumo’ señala que las generaciones más jóvenes están impulsando nuevas formas de ocio y consumo en hostelería, con un notable crecimiento del tardeo, el consumo durante el día y las ocasiones de socialización que divergen del tradicional modelo nocturno.
La noche cambia. Las formas de socializar se transforman. Para los jóvenes adultos españoles, el mejor instante ya no ocurre al final del plan, sino justo al inicio, estableciendo la previa no solo como una moda, sino como un ritual distintivo de su generación.

