El uso de colores rojo, negro y amarillo en las aspas de los molinos para resolver un desafío clave en la energía eólica

Por qué pintar de rojo, negro y amarillo las aspas de los molinos es la solución a uno de los grandes problemas de la eólica

Desde hace varios años, la energía eólica, que utiliza la fuerza del viento para generar electricidad, se ha convertido en una de las fuentes a las que tanto países como empresas han dirigido mayores inversiones en desarrollo e infraestructura.

Aparte del impacto visual de estos molinos, que alcanzan alturas de entre 150 y 250 metros, estos aerogeneradores presentan otro inconveniente que afecta a la fauna local. En específico, existe un problema real causado por el choque de aves con las aspas de estos molinos, las cuales, al girar a gran velocidad y ser de color blanco, resultaban difíciles de distinguir.

Sin embargo, un estudio publicado en Behavioral Ecology propone una posible solución para reducir este problema principal, inspirándose en un concepto extraído de la naturaleza misma: un equipo de investigadores ensayó con señales de advertencia a través de colores. Al igual que los animales venenosos exhiben tonalidades llamativas para advertir de su peligro, los científicos probaron la misma estrategia con las aspas.

Por ello, optaron por pintarlas de negro, rojo y amarillo. Johanna Mappes, investigadora de la Universidad de Helsinki, explicó que «la tendencia a evitar ciertas combinaciones de colores suele ser genética: los colores se esquivan incluso sin experiencia previa con ellos».

Antes de aplicar pintura a las aspas, que pueden medir hasta 85 metros, realizaron simulaciones a pequeña escala combinando molinos blancos con aspas pintadas de negro, otros con dos franjas rojas y otro con la combinación biomimética de negro, amarillo y rojo.

Los resultados indicaron que las aves demoraron más en acercarse o directamente evitaron interactuar con el modelo biomimético. Con base en esta evidencia, los investigadores recomiendan pintar las aspas de los aerogeneradores con estos colores, aunque remarcan que no es una solución definitiva, sino un complemento dentro de las medidas para reducir la mortalidad de aves en parques eólicos.

También recuerdan que estos parques deben ubicarse fuera de rutas migratorias clave y se deberían emplear cámaras automatizadas para detener las aspas cuando un ave se aproxima, entre otras acciones que ya deberían implementarse.

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